Con la resaca de los premios Goya aún en el aire Mercedes Sampietro, anterior presidenta de la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas, comentaba sus impresiones de una gala donde el gran ganador, pero también el gran ausente fue Pedro Almodóvar. Sampietro se felicitaba por el éxito del formato de la gala, dirigida en esta ocasión por José Corbacho, que sorprendió con humor, viveza y descaro que, aunque sin llegar a sus extremos habituales de extravagancia, derrochó simpatía. En la presentación de los nominados a otros premios, los Max de las Artes Escénicas que se celebrarán en Bilbao en el mes de abril, declaró no saber los motivos que llevaron al cineasta manchego a no acudir a la entrega de los Goya. Además, destacaba lo espléndida que se encontraba Penélope Cruz y lo emocionante del momento en que se entregó el Goya de honor a Teddy Villalba. Mercedes Sampietro habla de cine, de su situación personal y profesional, además de su proyecto más inmediato: la grabación de la cuarta temporada de una serie en la TV3 catalana.
¿Cómo viste la XXI edición de la gala de los Goya?
No sé cómo se vio desde casa pero yo estaba allí y la verdad es que fue muy divertido. Creo que fue un acierto que tuvimos dejar toda la presentación y el guión a Corbacho. A mí me pareció ágil, divertida y yo creo que salió muy bien. Ahora vamos a ver las críticas que tiene.
¿Cuál fue el momento más emocionante?
Hubo bastantes, pero para mí el más emocionante fue cuando se le dio a Teddy Villalba el Goya de honor. Además yo creo que estaba muy merecido. Él estaba muy emocionado porque es el reconocimiento de la profesión a todo el trabajo ingente que ha hecho desde que existe la Academia. Se lo merecía absolutamente.
¿Qué tal viste a Penélope Cruz?
Muy guapa y sobre todo se la notaba muy emocionada. Estaba muy rica. Me gustó mucho que estuviese allí.
¿Sabes por qué Pedro Almodóvar no acudió a la gala?
Ni la menor idea. Oí que le preguntaban a su hermano Agustín que por qué no había ido Pedro y que contestaba que no lo sabía.
Suponemos que le hubiese gustado asistir.
No tengo ni idea. No lo sé.
¿Qué proyectos inmediatos tienes en mente?
Yo voy a rodar una serie que está emitiendo su cuarta temporada en TV3, en Barcelona, lo que pasa es que solamente se ve allí porque es en catalán. Se llama Porca Miseria y es una serie estupenda. Es una pena que no se pueda ver en el resto del país porque es una maravilla. Vamos a volver a empezar las grabaciones esta temporada. Y de momento nada más. Lo demás son proyectos: una cosa de teatro, pero que no está; un par de cosas de cine, que tampoco están. Lo concreto ahora es Porca Miseria .
Llevamos unos años en los que la presencia española ha sido significativa en la ceremonia de los Oscar...
Creo que el cine español tiene una muy buena calidad. Es cierto que al año son dos las películas españolas que están arrastrando a todo el taquillaje, pero también es cierto que no podemos luchar contra esa competencia tan desleal. Pero se hace cine de muy buena calidad y en una industria tan pequeñita como la nuestra es muy elogiable. Creo que hacemos el mejor cine europeo.
¿Es cierto el mito de que el actor tiene una vida muy intensa para vivir de sus experiencias?
El actor trabaja con sus vivencias, pero también con su imaginación. Hay actores magníficos que, por ejemplo, no han sufrido la muerte de un ser querido, y tienen que representarlo. Pero el actor se nutre de lo interno, de uno mismo, somos nuestra única herramienta de trabajo. Hay actores muy buenos que no se caracterizan especialmente por haber tenido una vida muy intensa. Creo que es importante pero no imprescindible. Soy muy desmitificadora de todas maneras.
¿Si volvieras a nacer elegirías de nuevo ser actriz?
Sí, sin duda. Pero eso no lo eliges, creo mucho en el azar. Es verdad que hay gente que es mucho más actor que yo pero las circunstancias de la vida no la han puesto en el camino de poder trabajar en eso. A veces lo que uno hace coincide con lo que le gusta y esa es la mejor joya que puedes tener en la vida. Pero en mi caso no ha habido elección. Si dijera que desde que nací quería ser actriz mentiría, porque no es así. De jovencita trabajaba en una oficina y en ningún momento podía pensar que podía vivir de la interpretación. Fue el azar, el destino, las cosas de pronto van en una dirección y si lo aprovechas tienes la suerte de hacer aquello que te gusta. La suerte ha jugado en mi favor.
¿Los mejores papeles empiezan a los cincuenta?
No. Es cierto que a mí me ha pasado, he hecho mejores papeles ahora que nunca. Pero no hay muchos papeles para mujeres a partir de los cuarenta y cinco años. Es cierto que en teatro hay más posibilidades, pero a partir de una edad cada vez tienes menos ofertas. En los últimos tres años he tenido la suerte de hacer una serie de papeles que me encantan pero no es lo normal.
¿Es el teatro el medio que más te llena?
Estuve bastantes años sin hacer teatro. Hace tres o cuatro años volví a retomar mi carrera teatral. Lo ideal para mí sigue siendo combinar el cine con el teatro.
¿Cuál es la magia del teatro?
Del teatro no queda constancia, esa es su grandeza. Una película siempre la puedes volver a ver. En el teatro la comunicación se produce al momento con las personas que están allí. Eso no lo tiene cualquier otro producto.
¿Cómo llevas tú el miedo escénico?
Se tienen muchos miedos: a no estar a la altura, a que se te olvide el papel, a hacerlo perfecto... Eso es inevitable, siempre se tiene miedo. El escenario impone porque es una responsabilidad enorme. Pero también está bien que sea así. Y, al final, disfrutas incluso con esos nervios.
¿Has llegado a arrepentirte de algo en la vida?
Me han salido mal cosas pero después tienes la experiencia. Para mí arrepentirse es saber que has obrado negándote a ti mismo, en contra de ti mismo. Eso es lo más grave que le puede pasar a una persona en su comportamiento, el negarse a uno mismo. A partir de ahí estás perdido porque no tienes nada más donde agarrarte. Si durante tu vida reconoces que no has sido sincero al obrar o tomar una decisión, eso es lo más grave y no me ha pasado nunca afortunadamente. Tengo la fortuna de haber ido por la vida siendo muy sincera conmigo misma. He actuado siempre dentro de lo que mi conciencia y mis sentimientos querían.
¿Eres de las actrices que piensan que vas a estar encima de las tablas hasta el final?
Yo ya no me planteo nada, será que debo ser mayor. No me preocupa demasiado. Quiero estar bien en el presente, aprovecharlo al máximo y darme cuenta de lo que estoy viviendo. No sé que va a pasar mañana... Quiero tener salud, eso es lo único que sé y me encantaría seguir trabajando, pero nada más.