MADRID, (EUROPA PRESS)
El cantante Miguel Bosé fue el encargado de dar el pistoletazo de salida a las fiestas de San Isidro con la lectura del tradicional pregón y con una espectadora de excepción, su ex novia Rebeca de Alba. Por otro lado, el cantante bromeó sobre la temperatura en Madrid cuando los periodistas le preguntaron sobre el supuesto romance entre su madre y el marqués de Villafranca.
Entre gigantes, cabezudos y bandas de música para la ocasión, Miguel Bosé dio el pregón desde el balcón del ayuntamiento con un carácter combativo e integrador, bajo las atentas miradas de Alberto Ruiz Gallardon y Trinidad Jiménez.
La lectura del pregón se mezcló con pancartas en contra del Ayuntamiento de Madrid referidas a los parquímetros y las obras, continuos pitos y música, dificultades de las que Bosé se quejó continuamente. "Me puedo sumar a muchas quejas, pero cuando las quejas afectan a terceros, en este caso ciudadanos que quieren escuchar el pregón, hay que saber cerrar un paréntesis, son sólo tres minutos", aseguró Bosé.
Mientras cogía a una niña en brazos, Miguel Bosé se mostró encantado de haber dado el pregón asegurando que se trata "de mi ciudad y eso siempre es un gran orgullo", al mismo tiempo que afirmó que el mismo escribió el texto.
"En estos quince años, Madrid entra a tener la personalidad que va a desarrollar en el futuro, con las mismas características que las grandes ciudades del mundo" porque, añade el cantante y actor, hay gente que ha decidido hacer de Madrid su ciudad".