EL VETERANO AVENTURERO VUELVE A TELEVISIÓN ESPAÑOLA CON LAS IMÁGENES DE LA XXII EXPEDICIÓN DE LA "RUTA QUETZAL"
El aventurero español por excelencia, Miguel de la Quadra-Salcedo vuelve a Televisión Española cada sábado para mostrarnos la XXII expedición de la Ruta Quetzal que tuvo lugar el año pasado en México.
A pesar de haber estudiado la carrera de ingeniero agrónomo, pronto destacó como un gran atleta, y desde los dieciséis años empezó a conseguir títulos y medallas en deportes como el lanzamiento de jabalina, de peso, o bobsleigh, algo que le otorga un mayor reconocimiento teniendo en cuenta la situación en las que se encontraba nuestro país, en plena posguerra y con una dictadura.
El también periodista, amante de América y de los viajes, elaboraba hace unos veintidós años el proyecto de lo que hoy es ya la gran Ruta Quetzal , gracias a la cual muchos jóvenes han podido descubrir el mundo de Latinoamérica y las diferentes culturas.
-Después de veintidós años, ¿cuál es la finalidad de la Ruta Quetzal ?
-Lo más importante es que los jóvenes saquen una filosofía nueva de viaje, sabiendo que para ser feliz hay que bajar el número de necesidades y, al final del viaje, ellos saben que tienen que necesitar menos.
-¿No cree que por la importancia del proyecto deberían emitirlo en la Primera de Televisión Española?
-Yo creo que todos sabemos que la 2 es más cultural que la 1, tiene un estilo distinto, y una serie como ésta encaja mejor.
-¿Quizás sea ése el motivo por el que lleva tantos años en antena?
-Claro, además, ahora que se han criticado tanto los estudios de los españoles, aquí se puede ver que los cinco mil que se presentan cada año, aunque no sean seleccionados, ya han estado investigando y yendo a bibliotecas.
-¿Usted se ve en esos chicos?
-Sí, es que esto es lo que he hecho yo siempre. Cuando estuve en Puerto Rico con una beca en el '56 ya empecé a descubrir América y quiénes somos nosotros, los españoles desde América, y en el fondo es estar viajando con los mejores botánicos, y los mejores biólogos.
-En estos veintidós viajes, ¿nos podrías destacar algún momento difícil que hayas pasado con los chicos?
-Yo recuerdo en Bolivia, en el cerro de Potosí, que se desmayaban los pobres chicos a cuatro mil metros de altura. Después se bañaron con nieve en unas zonas termales de los incas, y yo tenía unas cuerdas puestas porque si se iban al centro de la laguna los absorbía un remolino y salían todos cocidos como gambas.
-¿Los jóvenes tienen que tener alguna preparación física?
-No, que va, en absoluto. Nosotros hemos llevado ciegos que han enseñado a los demás chicos la sensibilidad que tienen un invidente.
-Ahora ya empieza a preparar la expedición número veintitrés, ¿hasta cuándo vas a llegar?
-A mí me gustaría llegar al 2092, que es el sexto centenario del descubrimiento de América (ríe).
-¿Cómo te responde el cuerpo a la hora de hacer todas esas rutas?
-Yo no tengo que ir presumiendo ahora de lo que era antes yendo el primero, yo puedo ir el último o no subir, o ir después y no pasa nada.
-Hay gente que no sabe que tú has sido deportista, que has participado en olimpiadas, ¿qué recuerdos tienes de esa época?
-Esos recuerdos son elementos que llevo en la mochila, y son el espíritu de sacrificio y la fuerza de voluntad.
-¿Cómo era practicar deportes como el lanzamiento de jabalina en esos
tiempos? Seguro que la dificultad era mucho mayor que ahora.
-Siempre la dificultad es lo que hace mucho mejor las cosas. Nosotros antes nos entrenábamos a nosotros mismos sin entrenador y yo, desde los dieciséis años tuve el récord de jabalina, de disco, en bobsleigh éramos cuartos mundiales.
Todo ha sido deporte en mi vida. Pero el deporte de ahora se ha corrompido.
-Este año son las Olimpiadas en China, ¿te gustaría estar allí?
-No, ya no es como en mis tiempos. La Olimpiada antes llevaba el espíritu del barón de Coubertin el más alto, el más fuerte . Antes el deporte formaba, ahora deforma.
-Tus hijos se han sumado siempre a tu aventura, ¿verdad?
-Sí, yo tenía la obsesión de bajar en una balsa el Amazonas con mi mujer y mi hijo Rodrigo, y lo hice. Son cosas a lo mejor muy infantiles, yo soy un adolescente, y cuando me haga mayor ya veremos.
-¿Qué labor tiene cada uno de ellos en tu aventura?
-La página web la hace Íñigo, y es perfecta. Y Rodrigo sabe lo que es moverse por el mundo. Cuando tenía tres años se me perdió en Kerbala, en Irak, porque yo estaba haciendo una película allí y mi familia estaba conmigo.
-¿Existe en el año 2008 algún rincón por descubrir?
-Hay muchos, Nueva Guinea, el Amazonas, hay indígenas en Perú, también el sur de Cuzco.
-Cuándo no viaja, ¿qué hace?
-Ir a bibliotecas, preparar los siguientes viajes, leer y seguir descubriendo cosas.
-¿A qué te suena la palabra jubilación o retirada?
-¿Qué es eso? No tengo ni idea.
-¿Qué imagen tienen hoy los ciudadanos iberoamericanos de los españoles?
-Nos conocen mucho mejor, y conocen mucho mejor nuestra historia que nosotros a ellos, porque aquí no saben ni cuántos mares tienen, ni qué civilizaciones. El mejor regalo que nos hace América es la emigración, y es un regalo que en España no se entiende.
-Ahora que empieza una nueva edición de Supervivientes , ¿qué te parece este programa?
-Me parece horrible, no me gusta, ya me llamaron para participar en eso. Está todo preparado.