LA BRASILEÑA PARTICIPÓ EN UN PARTIDO BENÉFICO CONTRA LA VIOLENCIA DE GÉNERO
Si el estado de ánimo se refleja en la mirada, la de Milene Domingues no puede ser más explícita. Transmite una enorme tranquilidad, la de aquella que lleva una vida sencilla al lado de su hijo Ronnie de siete años. No se siente en edad de ir a fiestas, le agobia las aglomeraciones de gente, pero se mantiene ilusionada con su trabajo de futbolista. Ella misma nos ha confesado que sólo dejará su profesión cuando sus piernas la obliguen. También nos ha hablado de su pareja, David, que está viviendo momentos duros a causa de sus lesiones, y de su hijo Ronnie, que por lo que parece pretende seguir los pasos de su madre y de su padre, el ex madridista Ronaldo.
Milene es una mujer comprometida con los problemas que inundan la sociedad. Es madrina de la ONG Iuve , a la que ha destinado sus tres premios de ¡Mira quién baila! y ahora colabora con ONG Afesip , organicación que combate el tráfico de mujeres y niños que son víctimas de esclavitud sexual. Así, el domingo 13 de mayo, se celebró en el campo de fútbol municipal de Torrejón de Ardoz (Madrid) el II Partido de fútbol contra la violencia de género . Un eventó que congregó a mujeres famosas del mundo de la cultura, el ocio y el entretenimento que jugaron desinteresadamente para conseguir la máxima cantidad de fondos y donarlos a las organicaciones que luchan con la violencia doméstica.
¿Qué te ha animado a participar en una iniciativa de este tipo?
Yo creo que hay varios motivos. Uno de ellos es poder ayudar de algún modo a gente que lo necesita. Además, yo creo que la gente famosa o que tenga contacto con la prensa tiene la obligación de hacerlo, porque sabe que el mensaje puede llegar mucho más lejos que el de una persona normal. A parte que jugamos al fútbol, nos divertimos y la gente también lo pasa bien viendo a los famosos haciendo cosas distintas a las que desarrollan normalmente. Da curiosidad ver a una cantante o a una actriz jugando al fútbol. Y encima, todo esto puede ayudar a mucha gente.
En ese caso, tu juegas con ventaja...
(Risas) Sí, pero verme ahí es distinto. Si juegas con personas que no han jugado nunca, lo que quieres es divertirte, no es la competición. Es muy distinto jugar en una competición que en un acto así. Esto es para que se divierta la gente.
Aún así, seguro que el resto de famosas se pelean por jugar en tu equipo...
¡No! (risas). Además, los partidos de este tipo siempre acaban en empate. Se apuesta, pero siempre acaban en empate y salimos todas contentas.
"LE HE DICHO A MI HIJO QUE QUIERO QUE HAGA AQUELLO CON LO QUE SEA FELIZ. POR AHORA, EL FÚTBOL LE HACE FELIZ"
Siempre te vemos involucrada en acciones benéficas de este tipo, como en ¡Mira quién baila! , donde también se destina un dinero a una ONG...
Sí. Además hace poco pude volver a ¡Mira quién baila! , tenía ya muchas ganas de bailar, porque después de mi lesión he ido como jurado y una vez sustituí a María Reyes que estaba lesionada. Pero bailando así lo echaba de menos. He tenido la suerte de ganar y poder donar los diez mil euros a la ONG Iuve , de la que soy madrina. Sé que ese dinero está siendo muy bien empleado. Durante todo mi paso por ¡Mira quién baila! he podido hacerlo tres veces y seguramente esto haya ayudado a muchísima gente.
¿Te has apuntado a clases de baile después de la experiencia?
No, por falta de tiempo. He continuado con el fútbol, entrenando, por las mañanas voy al gimnasio, y no me quedaba tiempo para el baile. En el gimnasio hago Batuka, que es como el aerobic, que aunque no tiene nada que ver con el baile de salón, me hace continuar en forma.
¿Cómo está David?
Está en Santander. La verdad es que esta temporada no ha sido muy buena para él, porque ha tenido tres lesiones y para una temporada es bastante, pero ya le queda poco para recuperarse. El campeonato está también finalizando y esperemos que al año que viene haya más suerte.
En casa sois todos deportistas, ¿Ronnie ha salido igual?
Mi hijo ya está jugando al fútbol y está encantado. Marca muchos goles (sonríe), tiene futuro. Pero yo le he dicho que quiero que haga lo que le haga feliz, no precísamente tiene que ser el fúbol porque juegue yo o porque juegue su padre, pero si le hace feliz, estupendo. Por ahora, sí que le hace feliz.
¿Qué te planteas hacer en un futuro próximo?
Tengo algunos proyectos de trabajo para después del verano, voy a continuar jugando al fútbol hasta que mi cuerpo diga que estoy mayor y que no aguanto corriendo. Y cada vez voy corriendo menos, ¡qué corra el balón! (risas). Y ser madre, como siempre.
¿Cuál es su sueño?
Me gustaría ser madre otra vez cuando deje de jugar. No quiero que mi hijo sea único porque yo tengo cinco hermanos. Sé lo divertido que es tener hermanos. En el futuro, un poco lejano, me gustaría tener una escuela de fútbol para niños pequeños, de tres o cuatro años.