MADRID (OTR/PRESS)
La actriz catalana Mónica Pont ha decidido poner punto y final a su matrimonio y no de una manera amistosa. La pareja se casó en agosto de 2002, y tiene un hijo de tres años. Según confirma la revista 'Diez Minutos' en una información recogida por OTR/PRESS, Mónica huyó con Javier, el hijo de ambos, del domicilio conyugal. Después, el 28 de febrero pasado, presentó una denuncia por malos tratos contra su marido, Javier Sagrera, que niega las acusaciones.
Según la demanda presentada por Mónica Pont, su marido la insultó y golpeó durante su embarazo propinándole un golpe en el pecho. Asimismo, siempre según la versión de la actriz, Sagrera, quería que abortara, diciéndole que "iba a traer un desgraciado a este mundo porque era una actriz de mierda y no tenía donde caerse muerta".
Según la publicación, "en ese momento empiezan los problemas de agresión psicológica, vejaciones e insultos, diciéndole 'eres una hija de puta y llevas un hijo de puta dentro. Sal de esta casa o te echaré yo a patadas'".
Por su parte Javier Sagrera, negó el 3 de marzo delante del juez que hubiera maltratado a Mónica y aseguró que se trataba de una denuncia falsa, que ella tenía otra pareja desde hacía tiempo y que era una forma de coaccionarlo para que le "concediera una pensión vitalicia de 6.000 euros al mes, que comprara un piso a nombre de su hijo y con ella de usufructuaria en el barrio de la Bonanova, en Barcelona".