Si entre los famosos de nuestro país hay gente solidaria, el nombre de Montserrat Caballé figura, sin duda, entre los primeros de la lista. La soprano catalana siempre se ha prestado a colaborar en cuantas iniciativas solidarias le han propuesto. La última, cantar en la clausura del Congreso Nacional de Neurología que tuvo lugar en Barcelona, en un recital benéfico destinado a recaudar fondos para la investigación en la lucha contra las enfermedades neuronales.
UN SINGULAR DÚO QUE ATRAJO AL PÚBLICO
Montserrat aceptó encantada. Y no lo hizo sola, sino acompañada de su hija, Montsita, que también quiso aportar su granito de arena en esta noble causa. Madre e hija salieron al escenario demostrando una complicidad sin par que les permitió en algún momento incluso salirse del programa y bromear entre ellas y con el público. Tan a gusto estaban que la gran diva de la ópera no tuvo ningún reparo en, al finalizar el concierto, descalzarse excusándose con el dolor de pies que estaba soportando y escuchar los últimos aplausos con sus zapatos en la mano. Y mientras, en un segundo plano (como es habitual en él), el esposo y padre, Bernabé Martí, siguió todo el espectáculo en un lateral del escenario.
- Montserrat, el de hoy ha sido un recital en un sitio insólito
- Sí, pero de todas formas ha sido una celebración muy grande, los 125 años de neurología en España. Este aniversario es muy importante y cuando nos propusieron participar en él sentimos una inmensa alegría porque es algo que queremos mucho, porque ha habido familiares y amigos enfermos y porque sabemos toda la investigación que se está haciendo en enfermedades neurológicas como el Parkinson o el Alzheimer. Poder participar en algo así nos enriquece.
- (Montsita) Es estupendo. Ellos salvan vidas y aportar un granito de arena a eso siempre es bueno, porque en un momento u otro de la vida siempre les acabamos necesitando.
NO ES SÓLO CANTAR, ES AYUDAR
- No es la primera vez que participan en un concierto benéfico. ¿Les llena el poder aportar su ayuda?
- Sí, llena mucho, es una satisfacción. Sobre todo viendo que se han recaudado 60.000 euros que imagino que puede suponer una ayuda importante.
- (Montserrat) Sí, desde luego es algo que nos da mucha satisfacción porque no es sólo ir a cantar, es ir a ayudar, que es algo muy bonito.
- También queremos felicitarla porque hace poco recibió un premio muy importante, un Grammy Latino. ¿Cómo recibió la noticia?
- Sí, este año he recibido tres premios: el premio Gramophone de la prensa y discografía europea, que me lo dieron en Londres, el Echo Klassic de Alemania y el Grammy Latino. El Grammy me sorprendió pero me hizo muy feliz porque con la casa autor tengo un Globo de Oro y otra nominación para un Grammy. Son piezas recuperadas que me hace mucha ilusión que puedan ir por el mundo y tengan su premio por lo que representa la música, no sólo porque yo las canto.
POR NAVIDADES, VUELTA A CASA
- ¿Cuáles son sus siguientes proyectos?
- Tenemos un par de recitales en Catalunya, uno en la Catedral de Perpiñán, también benéfico, y luego vamos a Munich el 10 de diciembre y al día siguiente vamos a Georgia y a Hamburgo. Y volvemos para pasar las Navidades.
- ¿Las pasarán con la familia en casa?
- Sí, llegamos el 23. Siempre las hemos pasado en casa. Nos quedaríamos muy raros si no estuviéramos juntos esas fechas.
- (Montsita) Como venía a hacer las temporadas de Navidades en el Liceo siempre las pudimos pasar todos juntos. Hubiese venido igualmente, supongo
- (Montserrat) ¡Pues sí! (risas). Las Navidades siempre han sido unas fechas muy especiales y seguirán siéndolo siempre para nosotros. La Navidad es un tiempo de familia, de amigos, de reunión, de estar juntos, para desear que el próximo año sea mejor.
NO DEBERÍA HABER SUFRIMIENTO EN EL MUNDO
- ¿Cuál es su deseo para el 2008?
- Mi deseo es que haya un poco de paz, que es algo que pensamos todos, porque es tremendo lo que está pasando en todo el mundo. Y piensas que tal vez llegará un momento en que las neuronas se colocarán bien y la gente dejará de odiarse y a lo mejor encontrará un camino para la unión y no para las peleas. A ver si llegamos a pensar que el que piensa diferente no es el enemigo, sino que es sólo una persona que piensa diferente.
- ¿Montsita ?
- Salud, pienso que la salud es muy importante. No debería haber sufrimiento en el mundo.
- ¿Y para ustedes?
- Felicidad, que estemos unidos como lo hemos estado siempre. ¡Que no pase nada!