LA EXPOSICIÓN PUEDE VERSE DESDE HOY HASTA EL 30 DE SEPTIEMBRE
La muestra 'Farándula cubista', del pintor mexicano Antonio Álvarez Morán, conmemora los 100 años de 'Las señoritas de Avignon' en "un particular homenaje a Picasso y a las vedettes", según señaló hoy el artista. La exposición puede verse en el Círculo de Bellas Artes hasta el 30 de septiembre.
'Farándula cubista' contiene una serie de siete pinturas inspiradas en cuadros de Picasso que datan de 1907, fecha en la que llevó a cabo 'Las señoritas de Avignon', sincretizando elementos de la cultura mexicana. En concreto, el pintor realiza un homenaje a las vedettes de los años 70, utilizando su imagen para incorporarla a las versiones de las siete láminas del pintor malagueño.
"Se produce una fusión entre el color y el desnudo", apuntó el artista al referirse a que en sus versiones predomina el colorido y se mantiene el interés por el desnudo femenino, utilizando los cuerpos de reconocidas vedettes de México como Lyn May o Tongolele.
CULTO A LA MUJER
En la pintura de Álvarez Morán está presente la "búsqueda de la expresión erótica como vehículo de comunicación", afirmó el pintor mexicano Ulises Culebro. El interés por rendir culto a la mujer destaca en la obra de Picasso, quien "homenajea a las 'señoritas' de su burdel imaginario", destacó el pintor.
En la muestra son protagonistas los elementos picassianos, a los que Álvarez Morán superpone dibujos ejecutados a partir de fotografías de bailarinas mexicanas. Las imágenes seleccionadas están apegadas fielmente a las poses tomadas por las figuras de los cuadros elegidos del pintor malagueño, que van evolucionando hacia un diálogo de color y fuerza.
OBRA CENTENARIA
Álvarez Morán, quien se reconoce como "iconofílico", es un apasionado de la imagen y por ello ha decidido unir sus dos pasiones: la fotografía y la pintura, para hacer un homenaje. Así nació la idea de realizar esta muestra que relaciona una obra de hace cien años, como 'Las señoritas de Avignon', con las técnicas más vanguardistas.
"Cuando era pequeño en mi cuarto había cuadros de Matisse y Picasso, y pósters de Lyn May", apuntó el pintor, quien señaló que quizás fuese éste "el verdadero origen" de la idea que ahora ha plasmado sobre los lienzos.