La cantante y actriz de voz susurrante comienza el año con mucho trabajo: la presentación de su último disco Walkabout , el tercero en solitario, en Madrid; y el estreno de tres películas Las vidas de Celia de Antonio Chavarrías, Mataharis de Icíar Bollaín y Oviedo express de Gonzalo Suárez.
Nadjwa Nimri, de padre jordano y madre vasca, confiesa a sus 34 años haber aprendido, con el paso del tiempo y a base de mucho esfuerzo, a compaginar la música y el cine; abrir una puerta y cerrar otra constantemente, salir de un mundo y meterse en otro sin dejar ninguno de lado. Además, a estas dos tareas profesionales, se une el cuidado de su hijo Teo de dos años.
No le gusta que la comparen con otras actrices-cantantes. Ella se dedica a la música desde siempre porque le apasiona. Canta en inglés y en francés porque quiere, a pesar de no dominar ninguno de los dos idiomas.
- Dicen que con tu último trabajo Walkabout consolidas tu identidad ¿a qué se refieren?
Evolucionar para mí es ir cambiando. He pasado de algo más electrónico hacia algo más acústico, básicamente. Voy dejando atrás el ordenador, porque llevo detrás de él 10 años, poco a poco hasta hacer temas muy acústicos o muy electrónicos, o mezclando las dos. Todo esto si llega a ser posible y fácil porque de momento nos está costando.
¿Qué posibilidades tienes ahora de hacer música en directo?
Las mismas de siempre (ríe).
Me refiero a que con tus primeros trabajos no actuaste en directo
Sí, en primer lugar porque no tenía una banda. Además tenía mucho trabajo en el cine porque tenía proyectos muy gordos y no tenía la habilidad que tengo ahora de desconectar de uno para empezar a hacer otro. Ahora puedo tocar en directo, ir a casa para estar con mi hijo, salir de casa y meterme en una película y de ahí en un estudio de grabación. Ahora soy capaz de hacer todo eso y con diecinueve años no podía.
¿Cómo y cuando decidiste dedicarte también a la música?
Yo no he decidido dedicarme a la música. Es una cosa que he hecho siempre. Ahora, lo que pasa es que me dedico a la música de puertas afuera, desde que me brindaron la oportunidad de sacar un disco. Es algo que he hecho desde siempre. Todo el mundo sabe que me dedico también a esto.
¿Por qué cantas en inglés o en francés?
En inglés, porque, porque... Why not? ! (Ríe) Ni tan siquiera porque hable demasiado bien, ni me esfuerce en tener un acento perfecto, ni nada por el estilo. Y francés, porque estoy estudiándolo y por qué no.
¿Qué recepción tiene tus discos en el público y en el mercado español, sobre todo tratándose de un estilo de música que en España es minoritario?
Si a minoritario le llaman que los conciertos estén llenos, pues sí, debe ser muy minoritario.
¿Crees que beneficia en algún aspecto tu faceta de actriz a la hora de interpretar los temas o promocionar tus discos?
Hasta ahora ha perjudicado en realidad porque tuve que desconectar del cine para poder dar conciertos. No sabía cómo cerrar una puerta y abrir otra. Mi primer disco salió a la vez que mi primera película Salto al vacío y se vendió el disco, sin foto en la portada y sin ser conocida.
¿Crees que cubres un hueco, que hasta ahora estaba vacío, dentro del panorama musical español?
Me siento feliz porque estoy haciendo la carrera que quiero hacer y no otra.
¿Con qué grupos, dentro del ámbito nacional, te sientes más identificada?
Me gusta mucho La Mala Rodríguez. He sido desde el principio muy pro porque comprendo muy bien lo que dice y de todo lo que habla lo siento cercano. Me despierta cuando habla.
¿Cuáles son tus influencias musicales?
¡Uf, ni idea! Ahora mismo escucho mucho a Fiona Apple.
¿Hasta que punto es importante el tratamiento estético y la puesta en escena de tus trabajos?
Ahora la verdad es que lo tengo muy poco en cuenta. Si cuido el tema de la iluminación, pero no le digo a mi grupo cómo tiene que ir vestido, básicamente.
¿Quién dirige tus vídeos? ¿colaboras tú también en la idea?
Mi amiga Paz Gómez y sí, colaboro absolutamente. Mis vídeos responden a un planteamiento más casero y más real.
¿Cuáles son tus próximos proyectos musicales?
Estoy trabajando con Carlos Jean.
¿Vais a volver a sacar un disco juntos?
No sé, ya veremos.
¿Y los proyectos cinematográficos?
Voy a estrenar Las vidas de Celia de Antonio Chavarrías, Mataharis de Icíar Bollaín y más adelante, Oviedo express de Gonzalo Suárez.
¿Cómo son tus personajes?
Pues los de las dos primeras películas son dos mujeres muy reales que tienen una, un final feliz; otra, no tanto. La de Oviedo express es un personaje muy glamoroso, muy marcado estéticamente, una femme fatale; un personaje muy divertido de hacer.
¿Cuál de tus trabajos cinematográficos te ha llenado más, tanto personalmente como profesionalmente? ¿Con cuál de ellos te quedarías?
Yo siempre me quedo con todo lo del principio, lo que me dio el pistoletazo de salida, como Salto al vacío . Pero la gente se queda con Los amantes del círculo polar muy claramente, aquí y en el resto del mundo.
Ahora que se acercan los Premios Goya, ¿Qué tal ves el panorama cinematográfico español?
Bien, yo lo veo bien.
¿Qué le pides al 2007?
Más amor, salud y dinero. Lo que todo el mundo pide.