Noa: "No quiero perderme el crecimiento de mis hijos. Si el público me espera, bien, y si no es así, pues también bien"

Noa: "No quiero perderme el crecimiento de mis hijos. Si el público me espera, bien, y si no es así, pues también bien"

"LA MATERNIDAD, ADEMÁS DE ENSEÑARME MUCHA HUMILDAD, HA SERVIDO PARA QUE MEJORE MI MÚSICA

Guillermo Fesser, el presentador del programa radiofónico Gomaespuma y amigo en gran estima de esta cantante de origen israelí, habló desde el corazón y dijo en referencia a ella: es muy difícil que coincida una artista de gran talento con una buena persona . En el caso de Noa coinciden. De baja estatura y cuerpo menudo, entró por la puerta desprendiendo una fuerza inversa a su aspecto frágil y delicado. De los treinta y ocho años que tiene, quince lleva junto a Gil Dor, compartiendo música y proyectos. Madre de dos hijos, de tres y de seis, y artista, Ahinoam, que es su nombre original hebreo yemeneí, vive en una cuerda floja donde lucha por el equilibrio entre su maternidad y carrera profesional, al tiempo que busca integrar las raíces americanas que la vieron crecer, en Nueva York, de los dos a los diecisiete años, con la cultura israelí, su hogar desde hace dos décadas y donde comparte vida con su familia.

Su último disco fue Now y 2008 podría ser el año que traiga nuevas canciones y colaboraciones musicales de esta cantante. A día de hoy, Casa Sefarad-Israel inaugura su programación cultural para esta temporada con su gran voz, de suavidad exquisita al oído y riqueza lírica que endulza el interior de quien escuche, y presencia.

-¿Qué ofrece este concierto?

-En el escenario estaré presentando un concierto en el que me va acompañar Gil Dor, mi buen amigo y compañero musical con el que he estado quince años, además de un experto percusionista, Zohar Fresco. Consistirá en una selección de nuestras canciones en hebreo, inglés y español. Hemos hecho la elección considerando la estructura global del evento. Hay una de ellas que nunca hemos cantado antes. Se trata de una muy antigua canción hebrea, muy bonita, que traducida al español se llama morena . Para mí ha sido importante porque crecí con esta canción, pero nunca supe que originalmente era una melodía latina. La grabamos hace dos años.

-¿Puede la música cambiar el mundo?

-Primero un inciso. No canto canciones tradicionales hebreas. No tratamos con la parte documental de la música. Componemos y escribimos nuestras propias canciones, muchas en forma de poesía. Por eso, antes comentaba lo particular de cantar la canción morena . En cuanto a la pregunta. Mi respuesta es sí y no. La música puede cambiar el mundo pero no por sí sola. Es una parte del sistema de un movimiento entero que busca el progreso. Como músicos, tenemos la responsabilidad de hacer lo que podamos, abrir los corazones y unir a la gente enseñándoles lo que tienen en común. Esto, especialmente, en el nivel emocional, pero no podemos trabajar solos. Si no hay apoyo de todo nivel social y de cada individuo, el esfuerzo no rinde. Mucha gente piensa que no puede hacer nada para cambiar las cosas, pero no es cierto. Cada individuo debería de tomar cartas en el asunto. El mundo puede resultar un lugar terrorífico. Si cada uno se responsabiliza, en conjunto, podemos hacer que el mundo vaya a mejor.

-¿Entrar en un país que tiene roces con tu país, Israel, es difícil?

-Durante mi gira, aquí en España, nunca estuve ocupada pensando en la cultura judía. Para mí, España es un país con gente que ama la música y, por ello, me siento muy honrada de darles mi alma musical. Siempre me han recibido con mucho amor, más que en cualquier otra parte del mundo. Y digo esto porque la conexión de los españoles con mi música fue cien por cien pura. Y esta conexión no se basó en mis raíces israelíes ni en el tono de mi piel, si no en la profundidad de mis canciones y de mis letras. Tengo en gran estima al público de España. Hoy es la primera vez que me sumerjo en un evento cultural que tiene una relación directa con mis orígenes. Estoy encantada de ser parte de esto.

-Has colaborado con muchos artistas. ¿Con qué músico te sería un placer trabajar?

-Hay muchos músicos con los que me gustaría trabajar. Desafortunadamente, muchos de ellos están muertos. Si pudiera devolverles a la vida lo haría. Me encantaría conocer y componer junto a algunos de mis héroes que son, la mayoría de ellos, cantautores de los años 60 como Paul Simon, Joni Mitchel o Leonard Cohen. Si pudiera trabajar con tan sólo uno de ellos moriría en paz.

-¿Como israelí, sientes que es tu misión ayudar a mejorar las relaciones entre España e Israel?

-No, no tengo una misión especial. Sólo soy una parte pequeña de un mecanismo que está haciendo un gran trabajo para cumplir esa meta y me honra ser parte de él. Todos los que participamos en este proyecto de la Casa Sefarad-Israel, como el grupo Simra, somos importantes. Siempre es bueno ayudar a que el mundo vuelva a sonreír a Israel. Pienso que lo mejor que podemos hacer para mejorar las relaciones, al margen de la cultura, es trabajar pacíficamente. Cuando haya paz habrá menos necesidad de relaciones públicas. En ese momento, tendremos la realidad de nuestro lado. Es en esto en lo gasto mi energía cuando no estoy componiendo música, en cómo ayudar.

-Para dar cabida al resto de los músicos cambiaste tu nombre artístico de Ahinoam por Noa, cuyas siglas significan: Not Only Ahinoam...

-Al crecer en América sufrí mucho como niña por mi imposible nombre. No hay una sola persona allí que sepa pronunciarlo. Así que cuando empecé mi carrera musical busqué un nombre que la gente pudiera decir. Estaba muy orgullosa de él por lo que era muy difícil para mí separarme de él aunque me hubiera causado tanta incomodidad. Es un nombre bíblico que tiene un sentido profundo, significa hermana de la paz . Todos los nombres que provienen del hebreo tienen una historia bíblica. Es una parte preciosa de nuestra cultura. No quería alejarme mucho del original así que cogí la sílaba intermedia Noa , el corazón de mi nombre. Además, Noa fue la primera mujer feminista de la Biblia. Esa idea me gustó y lo adopté. Luego, cuando empecé mi carrera musical conocí a Gil Dor, un guitarrista. Nuestra carrera se enlazó y juntos nos convertimos en un grupo. Esto siempre fue un problema con las productoras de discos porque me veían a mí como la estrella, sin embargo yo me veía como parte de un grupo. Soy una persona a la que me gusta trabajar en equipo. Ahí fue cuando me inventé este apodo del cual sus siglas quieren decir No Sólo Ahinoam . Era una manera de que la gente entendiera que no estoy sola.

-Tu último disco, Now , está muy influido por tu maternidad. ¿Cómo sientes el papel de la mujer hoy en día?

-Ser una mujer no es nada fácil, más si has nacido en este siglo. Hemos comido de la manzana del árbol del conocimiento. En el pasado, no teníamos opciones. Hoy tenemos todas las posibilidades del mundo, pero aún estamos condicionadas por nuestra biología y no hay nada que podamos hacer. Necesitamos dar a luz y criar a nuestros hijos. Aunque tengamos parejas excelentes, la consciencia de la mujer le dice que tiene que criarlos ella. Te conviertes en una leona que protege y amamanta a sus bebés. Es parte del instinto animal. Sí, es muy difícil encontrar un equilibrio entre lo que nos exige la sociedad y lo que nos llama desde dentro, pero esto no significa descartar el movimiento feminista. Fue muy importante en la evolución de la mujer. No hay duda que el trabajo de la mujer en la sociedad moderna es y será lo más duro. No hay nada que haya hecho en mi vida más difícil que encontrar el equilibrio entre la maternidad y mi carrera profesional. Tengo dos niños, de seis y tres años. Es un gran reto, pero no puedo imaginarme sin ellos. Sería miserable. He estado toda mi vida caminando en la cuerda floja, intentando no caerme. Ser madre me ha hecho más humilde y me ha enseñado a ser mejor músico. Cuando vi a mi amigo, Guillermo Fesser, lo primero que me preguntó fue si había lanzado mi último álbum. No, le dije, lo siento. Desde que tengo hijos trabajo más lento. No puedo producir con la rapidez de antes. Cuido a mis críos y eso es importante para mí. No quiero despertarme un día y pensar que perdí su infancia. Tengo un estudio en casa y escribo canciones lo mejor que puedo. No quiero perderme el crecimiento de mis hijos. Si el público me espera, bien, y si no es así, pues también bien.

-¿Pero hay alguna fecha para el nuevo disco a la que podamos aferrarnos los fans?

-Esperamos que se lance al mercado en 2008 junto a la nueva gira y con mis hijos en la parte de atrás.

-Creciste en Nueva York, pero Israel fue tu casa a partir de los diecisiete años. ¿Cuál consideras tu hogar?

-He estado viviendo en Israel veinte años por lo que, para mí, Israel es mi hogar.

-¿Dónde encuentras esa estabilidad de la que hablabas antes?

-En el hogar porque las giras son la inestabilidad y la música, la locura. La base de mi equilibrio es mi hogar, mis hijos y mi marido. Soy muy afortunada de estar casada con un hombre maravilloso que me ayuda mucho y me apoya en todo. Mis padres también son un gran apoyo. Es muy importante tener una familia que te sostenga.

-¿Hacia qué punto converge tu música?

-Llevo más de quince años componiendo. Mi música tiene un estilo propio. Es una fusión entre las culturas del oeste y el este, que son la americana y la israelí de origen yemeníe. Voy a continuar explorando esos lugares. A lo mejor, en mis próximos álbumes, profundizaré en la parte yemeníe. Eso sería interesante, pero tengo otras ideas. Me gustaría experimentar con la música clásica. Es maravilloso. La música es un viaje y sólo quiero estar en esa vía. El éxito no es mi razón de hacer lo que hago. Me encanta hacer música.

-¿Qué se mueve dentro de ti cuando una nueva creación te llama?

-Eso es imposible de describir. Creo que la creación de música es algo extraterrestre, si crees en lo alienígena. No hay manera posible de explicarlo. No hay manera de forzarlo. A veces quiero escribir canciones, pero no puedo. Otras veces, estoy conduciendo y de repente me viene una idea espectacular. Lo más importante es mantener los ojos y el corazón abiertos todo el tiempo. Observar, sentir cosas, escuchar a la gente... Me encanta visitar a la gente mayor. Son muy inteligentes y sabios. Tendemos a apartarlos por ser demasiado viejos, pero son muy profundos. También dejar hablar a los niños, leer muchos libros, poesía... Otra cosa que es muy importante para mí como artista es soñar despierta. En ese estado, cuando tu mente está apagada parcialmente, es cuando todas las ideas vienen. Por eso es difícil compaginar ser madre y músico con los niños gritando y corriendo alrededor de uno. Me encanta soñar, es lo único que hago.