CÁDIZ/MADRID, (OTR/PRESS)
El diestro Ortega Cano no levanta cabeza desde el fallecimiento de su mujer, Rocío Jurado. Tras pasar por el hospital varias veces por problemas cardíacos y tras volver a torear con más pena que gloria, hoy tuvo que ser ingresado por una arritmia horas antes del homenaje que la tonadillera recibió en su ciudad natal, Chipiona (Cádiz), en el día en que hubiera cumplido 63 años. A última hora de la tarde el torero fue dado de alta aunque aseguró que los médicos le han pedido que se "cuide mucho".
La ausencia del maestro al acto en recuerdo de Rocío Jurado, al que sí asistieron sus hijos Gloria Camila, José Fernando y Rocío Carrasco, desató los rumores que luego la hermana de la artista, Gloria Mohedano, confirmó a las puertas del Hospital. "Ha sufrido una arritmia y lo han traído al Puerto de Santa María para hacerle un chequeo", aseguró en declaraciones a TVE, recogidas por OTR/Press. Asimismo, Gloria Mohedano afirmó que este susto pudo deberse a "los nervios y el estrés" que ha sufrido en los últimos días, ante la llegada de una fecha tan señalada para la cantante.
Fueron sus hermanos Mari Carmen y Eugenio Ortega Cano quienes le acompañaron al centro médico mientras los que acudían a la inauguración del mausoleo de Rocío Jurado intentaban aparentar normalidad, incluso llegaron a asegurar que tan sólo había sufrido una bajada de tensión. Al parecer, el diestro necesitó oxígeno para respirar y su estado hacía prever que permanecería un tiempo hospitalizado. Finalmente fue dado de alta a última hora de la tarde, tras lo que declaró: "Los médicos me han pedido que me cuide mucho".
EMOTIVO HOMENAJE
Mientras, en el cementerio de Chipiona, miles de lugareños arroparon a la familia de la que fue su vecina más ilustre. En homenaje a ella y en el día en el que la cantante hubiera cumplido 63 años, se inauguró un panteón, en el que el artista Luis Sanguino esculpió una imagen de 'La más grande'.
No se sabe si por la ausencia de Ortega Cano, pero en este caso ha sido Rocío Carrasco la encargada de agradecer a la localidad gaditana este recuerdo a su madre, cuya muerte le causó una fuerte depresión de la que todavía hoy no se ha recuperado. Por eso, en sus emotivas palabras, Rocío Carrasco, que acudió acompañada de su novio Fidel Albiac, se mostró muy nerviosa y aseguró "Es muy difícil estar hoy aquí otra vez".