MADRID, (OTR/PRESS)
Continúa la mala racha para el torero José Ortega Cano, después de que el pasado 10 de diciembre, y tras varias semanas en el hospital, falleciera su madre por una bronconeumonía, informa 'Lecturas'. El diestro lloró la muerte de doña Juana, pero no estuvo solo, ya que a su lado estaba en todo momento Rocío Carrasco, explica 'Diez Minutos', que quiso acompañar al viudo de su madre en estos difíciles momentos. La hija de Rocío Jurado y Pedro Carrasco acudió con su novio Fidel Albiac y en su cara se reflejaba el dolor.
"Mi madre fue valiente como Rocío", declaró el maestro durante el funeral, recoge 'Semana'. Y es que la cantante estuvo muy presente en la cabeza de los allí presentes en todo momento. "Se me han ido dos mujeres muy importantes", lloró Ortega Cano. Tampoco pudo contener las lágrimas el hijo pequeño del torero, José Fernando. Ni él ni su hermana Gloria Camila asistieron al entierro de su abuela, pero el torero confesó que estaban muy apenados.