HA REGRESADO A LA TELE COMO PRESENTADORA DE UN CONCURSO DE "CAZA TALENTOS"
De pequeña quería ser bombero, pero trabajó como enfermera y finalmente llegó a donde tenía que llegar: el mundo de la interpretación. Y es que el arte que desprende Paz Padilla -en gran medida gracias a sus raíces gaditanas casa muy bien con la profesión que finalmente ha elegido.
La polifacética Paz Padilla desprende optimismo allá por donde va. Su alegría es contagiosa y su sencillez y naturalidad abruman. Y eso que a sus treinta y ocho años, Paz ha trabajado en todos los géneros posibles: en radio (colaboró en La mañana de COPE); en cine ( Una noche en el circo , Marujas asesinas ); en televisión ( Genio y figura , Inocente, inocente , Crónicas marcianas , Ala... Dina , Mis adorables vecinos , Shalakabula ); en teatro; y en doblaje, con la película de animación Pérez, el ratoncito de tus sueños .
Ahora podemos verla en el nuevo programa de Televisión Española para las noches de los miércoles. El gong show , donde Paz ejerce de maestra de ceremonias.
¿En qué consiste el programa?
Este programa tiene de todo, desde humor hasta cosas maravillosas que hacen que te quedes con la boca abierta. Es muy ameno. Los comentarios sobre los concursantes se hacen siempre con respeto. Ellos ven en este programa una plataforma profesional para darse a conocer o simplemente quieren que la gente disfrute con ellos, por eso siempre se les trata con cariño y los comentarios se hacen sin ofender a nadie. Yo soy la primera que me río de mí misma y que sé lo que es que la gente se ría de ti en vez de contigo. Hay concursantes que son simpáticos, otros dan ternura...
En alguna ocasión, tú has querido recalcar que este programa no es de freekys, ¿por qué?
Porque la palabra freeky , que significa se libre , en España la usamos de una manera despectiva. Es como si utilizas la palabra payaso de forma despectiva. Para mí un payaso no es despectivo, pero depende de como lo digas puede ser dañino. A mí de chica siempre me decían que era un payaso, y siempre me ha dolido. Yo pensaba que aunque fuera más divertida o me saliera un poco de los cánones, no era para que me hundieran. Y yo recuerdo a una profesora que me decía: Tú eres un payaso, Padilla . La gente utiliza freeky de la misma manera.
Y tú, ¿tienes algún talento oculto?
¡Claro que lo tengo! ¿No ves que estoy divorciada? (risas). Yo creo que todo el mundo tiene su puntito de arte. Todos debemos tener focalizadas las energías por alguna rama. De hecho, yo creo que todos los presentadores pintan, o hacen algo artístico.
En cierta manera, el público comenzó a conocerte con una plataforma de este tipo, con Genio y figura ...
Yo no llegué a ir a un concurso, fui al cásting de Genio y figura y me cogieron. De ahí salieron otros como Felisuco, Santi Rodríguez, Chiquito de la Calzada... Hemos salido unos cuantos, lo que pasa que no se nos asocia.
Este programa, ¿te trae recuerdos de tus inicios?
Cuando yo empecé en la tele iba con el mismo miedo, la inseguridad, la ilusión y las ganas por ver cómo era por dentro el mundo de la tele, que les veo ahora a ellos. Están nerviosos, ilusionados. A mí eso me da mucha ternura.
¿Crees que la televisión ha cambiado en ese sentido? Ahora se es famoso por otras cosas...
Claro, pero hay varios tipos de programas. Hay gente que ya sabe donde va y otros que creen en la tele como medio de comunicación y de lanzadera. Yo los veo que vienen así.
¿Has abandonado algo por este programa?
No he abandonado nada, yo lo llevo todo para adelante (risas), lo único que abandono es lo de barrer la casa y fregar los platos. Eso lo dejo para los domingos.
Una mujer con buen carácter
¿Cómo es Paz Padilla cuando no está sobre un escenario o detrás de una cámara?
Tengo un poco de todo, pero mi naturaleza es alegre. Depresión no voy a tener nunca, tendré tendencia a la ansiedad en todo caso. Siempre tengo buen carácter, lo que pasa que hay veces que estoy cansada y necesito mi espacio y mi tiempo. Soy una persona muy normal.
Te hemos visto hacer de todo: teatro, cine, televisión, radio... sin embargo, tú no habías encaminado tu vida hacia esta profesión...
Yo no, yo era auxiliar de clínica. Yo empecé a trabajar en la tele y lo viví como una aventura. Creo que todavía lo sigo viviendo así, como algo que tiene fecha de caducidad. No pienso ni que haya nacido para esto ni que vaya a llegar a ninguna parte. Muchas veces, a la gente que empieza en esto le digo: Disfruta y no busques nada, porque lo que está para ti no te lo quita nadie. Si tiene que llegar algo, llegará . Muchas veces nos buscamos problemas sin necesidad y no disfrutamos el momento.
¿Qué fue lo que te hizo cambiar la clínica por los escenarios?
Que me pagaban cien mil pesetas por un programa y de enfermera tardaba un mes en cobrarlo. ¡Cuento tres chistes y me pagan por eso! (risas). Luego, descubrí lo más bonito de esta profesión, y es que da una subida de adrenalina que por eso compensa todo. Cada vez que hay un proyecto nuevo es una euforia. Eso es lo que me hace estar en esta profesión.
¿Mantienes el contacto con tus compañeros del Hospital Universitario Puerta del Mar?
Sí. Ahora por ejemplo cuando voy a Cádiz sé que tendré una reunión de marus , lo paso genial con ellas. Me gusta porque ellas no me ven como Paz Padilla, sino como Mari Paz. Incluso me dicen que cuando me ven en la tele me ven rara.
¿De qué manera te ha cambiado la vida esta profesión?
Yo estaba muy bien en mi hospital, pero ahora me veo bien, porque esto me ha dado la oportunidad de seguir progresando, de seguir haciendo cosas, de estar con gente que jamás me hubiera imaginado. También me ha dado la oportunidad de, por ejemplo, conocer a la familia real -en un tren me saludó la infanta-, a publicar un libro, o estar con Ricky Martin y darle dos besos. Son cosas que nosotros tenemos la oportunidad de hacer.
¿Crees que ese contacto con tu gente de siempre es lo que te hace mantener los pies en la tierra?
Yo creo que eso va en la persona. Hay médicos que parece que cuando han estudiado la carrera les han dado el título de tonto. Algunos creen que son superiores al enfermo, a las enfermeras... y el que es así, es así, con título o sin él. He visto gente muy famosa y muy popular que luego son las más honestas del mundo, y serán así aunque les den tres mil Goyas. A veces también depende de tu familia y de como te hayan educado.
¿Como te ha influido tu familia en ese sentido?
A mí me ha ayudado mucho mi familia. Yo sé como he pasado mi infancia y mi juventud y eso no se me va a olvidar. Mi madre tuvo siete hijos, se hartó a trabajar, y todas las necesidades que hemos pasado me hacen valorar lo que tengo ahora.
¿Qué recuerdas con más cariño de tu infancia?
Mi madre es muy divertida y tiene mucha imaginación, es muy fantasiosa. Eso nos lo ha transmitido, y se sigue transmitiendo, porque mi hija se harta de reír con mi madre. Ella suplantaba su falta de recursos con su imaginación y su alegría. Yo he tenido una infancia muy feliz gracias al carácter de mi madre, y yo procuro que a mi hija le pase igual.
¿Tu hija recibe esa alegría por tu parte?
Sí, ella se harta a reír conmigo. El otro día me dijo que por qué yo no era profesora. Me decía: Mamá, tú tienes conocimiento, tú sabes los números, y eres muy graciosa, ¡hazte profesora! .
¿Cómo afrontan los compañeros de clase de tu hija el que su madre sea Paz Padilla?
Ya están acostumbrados. Cuando llegué hace unos años a este colegio nuevo, los niños me gritaban: ¡Tú eres la Paz Padilla! , los niños son muy graciosos, porque te chillan y se te quedan mirando. Pero yo les repetía una y otra vez: Soy la madre de Ana. Yo trabajo en la tele igual que tu madre trabaja de dentista . Por eso ya están más habituados. Y con los padres igual, al final todo el que está a mi alrededor deja de verme como una artista, sino como la humana que soy.
Tu hija, ¿apunta maneras?
Yo el otro día lo hablaba con Lolita. Ella me contaba que su hija es actriz y que hace teatro con ella, y yo le decía que todo eso lo maman. Entre la materia prima, que son los genes o los gérmenes, como dice mi madre, y luego que mi hija viene a veces conmigo a los ensayos, y quieras tú que no, eso se hereda.
¿Ella te ha comentado ya a lo que se quiere dedicar?
No, además yo no le hablo de eso. Pero supongo que sí, porque tiene mucha gracia y baila que no veas. Tiene mucho desparpajo.
¿Cómo te gustaría verte dentro de diez años?
Igual de delgada, igual de graciosa, y si la tele algún día se acaba, que sea feliz y que me adapte a mi vida.
¿Qué sueles hacer en tu tiempo libre?
Sobre todo, soy muy maruja. Me gusta ir a tomar el café con las amigas, hablar de lo caro que está el kilo de tomates. Ahora estoy enganchada al ordenador, soy cibernética , yo estoy creando un virus que ríete tú de los gusanos. Me gusta pintar... Pero sobre todo estar con mi hija, que no sale de noche, claro, porque es muy pequeña.
Cuando eras una niña, ¿qué querías ser de mayor?
Bombero, me encantaban las mangueras (risas). Era muy mala estudiante, así que estaba dispuesta a hacer lo que surgiera. En la tele, cuando me preguntan qué título quiero que me pongan debajo de mi nombre, yo les digo: Poned buscavidas .
¿Nos vas a sorprender con otra serie?
No, series no quiero, se trabaja mucho (risas). Son catorce horas diarias. Hombre, si viene y me lo pagan bien, se me olvidan las horas que me han quitado de sueño. Todo el mundo que trabaja en una serie acaba harto. Lo que pasa que te da la oportunidad de tener un trabajo estable y de aprender. Pero es muy duro.
¿Quieres añadir algo?
Que veas el programa, aunque sea para criticarlo (risas).