VUELVE A LOS ESCENARIOS PARA PRESENTAR SU NUEVO TRABAJO, "VIDAS"
Trabajo y devoción son compatibles, y Pedro Guerra lo sabe. Después de tres años de silencio profesional en los que se ha dedicado por completo a su familia, el cantautor canario regresa a la escena musical con Vidas , un disco compuesto de historias que se entrelazan formando un propio retrato de las personas que más quiere, su mujer y sus hijos. Estuvimos charlando con él sobre esta etapa de su vida en la que compagina su papel de padre con el otro papel que tantas alegrías le ha dado, el de artista.
- Después de 3 años de silencio, ¿estás nervioso ante la salida de este nuevo álbum?
- Es más incertidumbre que nerviosismo. Tres años te distancian un poco y le pierdes un poco el pulso al momento, a la industria, al público... Pero estoy relajado porque la acogida está siendo buena, siento que se ha creado algo de espectación, que había gente que tenía ganas de que volviese.
- Pero tú mismo has comentado que la vuelta ha sido un poco dramática ...
- Imagina. Paré completamente, en año y medio no toqué la guitarra, tuvimos un bebé, me deciqué a una vida más recogida. Cuando mi hijo empezó a crecer me planteé la vuelta, esto es, componer, grabar, preparar todo con calma porque es un proceso largo. El momento que consideré un poco dramático fue el de sentarme y volver a escribir, me di cuenta que estaba desengrasado, era como empezar de cero y se me hacía cuesta arriba. Pero poco a poco las canciones fueron surgiendo.
- ¿Y que pasa en la vida de un artista cuando no pasa nada?
- Este tiempo he estado dedicado a ver crecer a mi hijo. El que un bebé aprenda a andar es una experiencia, hay que vivirla, tienes que estar detrás de él todo el rato porque trepa por todos lados (ríe). En mi caso he querido vivir ese proceso de cerca y me ha consumido gran parte de mi tiempo, asi que pasar pasa, pero en otro ámbito. En esa época no echaba de menos el escenario pero luego comencé a extrañarlo.
- Tanto te has volcado en tus hijos que su presencia en este nuevo trabajo está muy marcada.
- Claro, después de esa etapa es lógico que las canciones estén impregnadas de ellos. Por un lado está Lara, en plena adolescencia, una etapa en la que uno está muy perdido y tiene la necesidad de hacerlo todo por uno mismo sin tener las herramientas para ello, buscas tu identidad pero no sabes por donde empezar, adoleces tratando de coger las riendas de tu vida. Luego está Pedro, que aún es un bebé, cada uno es un mundo.
- ¿Y no cómo tratas de ayudar a Lara en esta etapa de su vida?
- Es difícil, porque se deja ayudar muy poco (ríe). Tratas de hacerle ver que tú ya has pasado por ahí, que tienes experiencia y puedes ayudarle a ahorrase algún sufrimiento. Pero el adolescente quiere vivir, no quiere escuchar, y aunque vea que se ve a pegar contra el muro necesita que eso le ocurra para aprender. Es un querer y no poder, y nos peleamos muchísimo por eso, caemos agotados, pero por otro lado es muy bonito.
- ¿ Que tal lleva tú familia tu regreso a la música?
- Mi pareja trabaja ahora conmigo, asume las tareas de manager en este proyecto mutuo. Por ejemplo, el titulo del disco lo sugirió ella. Tratamos de compatibilizar trabajo y familia para que la vida de nuestros hijos no se vea muy afectada, y a duras penas nos organizamos, se hace mucho más llevadero cuando puedes compartirlo.
"ME PELEO MUCHO CON MI HIJA ADOLESCENTE, CAEMOS AGOTADOS, PERO POR OTRO LADO ES MUY BONITO"
- Cuando echas la vista atrás y recuerdas tus primeros años en esto de la música... ¿Piensas que tuviste suerte de estar en el lugar y el momento adecuado?
- Yo he trabajado mucho y he tenido mucha paciencia. Cuando me vine a Madrid con 28 años era un absoluto desconocido, la gente pensaba que no había actuado nunca en un escenario pero llevaba rodando desde los 16. Los escenarios más difíciles a los que me he enfrentado han sido los que pisé antes de venir a la capital porque es muy fácil cantar en un local repleto de gente que ya ha pagado por verte, a la que tu música le gusta de antemano. Lo realmente difícil es cantar en un centro cultural de un barrio de Canarias donde nadie sabe quién eres y probablemente no les interese nada tu música. Tienes que convencer, y eso no es fácil, lo mío ha sido una mezcla de trabajo duro y suerte.
- Echa un vistazo a tu alrededor, observa lo que nos rodea y dame un titular.
- Mi titular tendría que ver con la absurda hostilidad política con la que convivimos, el tremendismo de que España se parte o se hunde, que está dividida, esa vuelta absurda al miedo a través de la manipulación. No creo que esta imagen que se vende sea real, me centraría más en lanzar un mensaje positivo aunque esto parezca así, todo es falso .
- ¿Cómo te ves de aquí a 20 años?
- No lo pienso mucho, pero me veo, seguro, rodeado de las personas que ahora mismo forman parte de mi vida. Espero verme muy parecido al actual Pedro pero con más experiencia y madurez, me gusta mucho el sitio en el que estoy ahora, me siento cómodo y no veo ninguna razón para abandonarlo, ni a nivel emocional ni profesional. Lo más curioso es que las cosas que recordaremos entonces no serán las más glamurosas, sino las más sencillas: un perfume, un día de lluvia, un parto...
- ¿Qué valores te gustaría inculcar a tus hijos?
- La solidaridad en el sentido más amplio de la palabra, que pasen inadvertidos ante la vida de los demás, que no sean individualistas.
- Hay un tema en el disco en el que dices que entregamos con facilidad nuestras mentes...¿a qué te refieres?
A que dejamos con mucha facilidad que otros piense por nosotros, dejamos que nos den la vida hecha, que nos digan cuál es la música que tenemos que escuchar o la ropa que debemos llevar. Un día me puse a pensar qué haría si alguien me pidiera las manos o me arrancara los ojos, seguro que me negarías en rotundo, y sin embargo nuestra mente la entregamos fácilmente. La capacidad para razonar y pensar es la que nos diferencia de los monos, el día que dejemos de razonar seremos monos (ríe).
- Este disco es para escucharlo...
- De principio a fin y en serenidad.
- Para terminar, Pedro, ¿algún sueño por cumplir?
- Poder seguir dedicándome a la música dentro de 30 años, tener todavía fuerza y ganas para estar cantando y componiendo y por supuesto que exista un público que quiera disfrutar de mi música.