EL ACTO DE PRESENTACIÓN CORRIÓ A CARGO DE LA CASA SEFARAD-ISRAEL
Se presentó hoy, en la Feria del Libro de Madrid, la entrañable recopilación de recetas familiares creada por la escritora Ana Bensadón, "Dulce lo vivas". Un libro repleto de dulces que son memoria y arte de la cultura sefardí, una obra para regalar y usar.
En él, la española de Tanger, Ana Bensadón, nos transmite todo un recetario familiar el cual encierra recuerdos y creencias que se han ido transmitiendo, a lo largo de los años, de generación en generación. Una tradición antiquísima que pasaba de madres a hijas, y con la que se pretendía no extinguir los trucos de cocina más apreciados por las sagas familiares.
Ana Bensadón, cocinera de dulces y de palabras, es una repostera afamada, conferenciante, maestra y durante años escritora afamada en poder recopilar todos los sabores que ella ha podido conservar desde niña. En las páginas de "Dulce lo vivas" convergen recetas de Tetuán y Tánger, así como de Montreal o Buenos Aires. Una mezcla de lo suculento y lo entrañable, como las "rosquillas de mamá" o la "tarta de almendra de Tita Hortensia".
La mayor dificultad con la que se topó la escritora a la hora de compilar este recetario fue encontrar las equivalencias de medida de expresiones como "harina, la que admita" o "agua, la que entre", todo un mundo de imprecisiones con el que tuvo que luchar la escritora. Por este motivo las recetas de su abuela no han podido formar parte de esta recopilación, ya que nunca llegó a comprender que era "un real de mantequilla", allá por los años veinte.
"Dulce lo vivas", además del título de este entrañable recetario, es una de las expresiones que a lo largo del tiempo no se han perdido en el habla sefardita. Expresión que se utiliza como respuesta de cortesía a quien regala dulces.
La presentación corrió a cargo de La Casa Sefarad-Israel, un lazo de unión entre la cultura española y judia, y contó con la colaboración de la periodista de RTVE Cristina García Ramos. El acto que estuvo lleno de recuerdos y sabores, culminó con una degustación de dulces típicos safardíes realizados por la propia autora.