Raúl regresa al mercado musical con su quinto álbum "Una vida" después de dos años de silencio

Raúl regresa al mercado musical con su quinto álbum "Una vida" después de dos años de silencio

"LO MÁS DIFÍCIL DE MI CARRERA ES ESTAR ALEJADO DE LA FAMILIA, DE LOS AMIGOS, ROMPER UNA RUTINA"

Hace poco que se ha despertado, pero parece que lleva una vida en pie. Tiene una alegría que contagia y que enseguida hace que los que le rodean se sientan totalmente a gusto a su lado. Quizá esa sea una de las razones que expliquen por qué Raul ha conseguido encandilar a su publico desde que surgiera gracias a un concurso hace siete años. Su particular voz y su rítmo sobre el escenario terminan de poner el broche de oro.

Después de dos años de abluto silencio, Raul regresa al mercado musical a lo grande, con su disco Una vida . Y para ello, se ha rodeado de autores como Noel Schajris y otros grandes talentos de la música. Regresa con la experiencia que sólo dan los años y el reconocimiento de ser uno de los pocos artistas que han su`perado la barrera del millón de discos vendidos.

Siete años han pasado desde que descubieramos al joven Raul cantando Sueño su boca en un concurso de televisión. Desde entonces no ha parado de trabajar recorriendo toda españa de escenario en escenario.

Además, al recién estrenado disco hay que sumarle otro nacimiento: el de su sobrina Ohiane, de cuatro meses de edad. Una niña preciosa con la que al cantante le cambia la cara cuando habla de ella.

¿Por qué has tardado tanto en publicar un disco nuevo?

No considero que haya siedo un tiempo excesivo. Han sido dos años, creo que es un tiempo prudencial. Estuvimos trabajando mucho en el otro álbum. De hecho, el año pasado giramos con el disco del año anterior. Entre la promoción, la gira del 2005, la pequeña gira 2006 y la preparación de este álbum, creo que ha pasado un tiempo bastante módico. Me hubiese gustado que hubiera salido antes, pero bueno, no ha podido ser por el hecho de que las cosas hay que prepararlas poco a poco, sin prisa, y sondiero que hay momentos adecuados para todo.

En alguna ocasión has dicho que este disco marca un antes y un después en tu carrera musical, ¿por qué?

Yo pienso que en estos siete años de trayectoria -ese es uno de los motivos por los que lo hemos llamado Una vida - hemos vivido cosas muy intensas, tanto posivivas como negativas, y tanto en lo personal como en lo profesional. El haber vivido tantas cosas hace que estés más centrado, que tengas los objetivos que quieres conseguir más claros. Ahora puedo decir que sí que soy yo quien controla al cien por cien mi trayectoria. A partir de ahora soy yo el que guía todos mis pasos pese a contar con un equipo de mánagers o la discográfica, de los que siempre me dejo aconsejar.

¿Qué ha sido lo más duro o difícil de conseguir en toda tu carrera musical?

Lo más difícil es estar alejado de la familia, de los amigos, romper una rutina... Llega un momento en que esa locura de nueva rutina hace que se eche de menos el estar en tu casa y hacer un fin de semana normal, salir con los amigos y llegar a casa a horas intempestivas...

¿Qué novedades hay en este disco?

Hay bastante cosas diferentes. Hemos querido hacer una recopilación de los ingredientes de los discos anteriores actualizándolos al 2007 y a mi situación personal artística. Hemos queirod incorporar temas cañeros, divertidos, fiesteros, que es por lo que el público conoce más a Raul, pero sin olvidar las baladas. Hemos tocados nuevos rítmos, como el Reggaeton. Es un rítmo con el que yo no me sentía muy identificado, pero en este tema vi que era un Reggaeton lírico o dulce, por decirlo de alguna manera, y me sentía cómodo, me gustaba el tema, sabía que podía defenderlo y decidí incorporarlo a este álbum. Hay un tema de Jesús Bienvenido, un compositor al que yo admiro, sobre todo por Pasión Vega, que es una de las grandes divas de él, y me cedió una que me parecía muy diferente a lo que yo normalmente hago. Con pequeñas dosis he intentado hacer un disco diferente y sorprender de nuevo al público.

Este disco se lo dedicas a Oihane, tu sobrina ¿cuánto tiempo tiene?

Es pequeñita, nació a primeros de Febrero, o sea, que tiene cuatro meses. Esta noche me voy a verla...

Viendo a tu sobrina, ¿te ha picado el gusanillo de ser padre?

De repente, ahora al ver todas las responsabilidades que lleva, me lo planteo un poco más. Pero por otro lado, despierta ese instinto paternal, y la verdad es que sí que me gustaría ser padre. No sé cuándo, porque ahora mismo tengo otras prioridades, pero tampoco quiero que sea dentro de muchos años. Es un cúmulo de contrariedades que hacen que no sepas si realmente quieres ser padre o no quieres. Así que de momento me conformo con ser el tío malcriador del bebé (risas).

¿Eres de los tíos que se lo consienten todo a sus sobrinos?

Ahora mismo consentirle a la criatura, poca cosa, pero sí que me veo yo un tío un tanto consentidor (ríe).

¿Recuerdas lo que sentiste la primera vez que subiste a un escenario?

Muchos nervios, mucha inseguridad, mucho miedo, pero a la vez mucho valor, porque me puse delante de un público, no tenía muy claro si tenía las armas suficientes para hacerlo, pero una vez que terminé la sensación me gustó mucho, cuando vi que disponía de esas armas. El momento es muy tenso, por eso entoendo ahora cuando veo en la televisión esos cásting a los que va la gente, cuando les falla la voz o no hacen lo que realmente tienen dentro, y pienso la suerte que tuve de no trabarme en aquella primera ocasión.

¿Qué sientes ahora en los escenarios?

Sigo sientiendo miedo, inseguridad, muchos nervios, pero es diferente. Controlo un poco más mi cuerpo, mis armas, sé hasta dónde puedo llegar, y tengo una mínima seguridad. Pero los nervios de antes de salir al escenario son inolvidables y en cierta manera me hacen sentir vivo.

¿Tienes algún tipo de manía o ritual que lleves a cabo antes de salir a un escenario?

Procuro entrar con el pie derecho, no sé por qué. Para mí es como entrar con energía, con fuerza y con valor. El valor que creo que yo tengo en el escenario, pienso que no lo tengo fuera de él, en los momentos más normales, incluso me considero un tío bastante tímido. Aún me avergüenzo y me sonrojo cuando la gente me dice cosas por la calle.

¿Qué querías ser de pequeño?

Realmente nunca me lo plantee. Cuando me preguntaban que qué quería ser de pequeño, no sabía contestar. Me quedaba pensando qué sería lo que se me daba mejor. No tenía una ilusión clara. Sí que reconozco que siempre me gustó la música, la interpretación, pero no tenía claro nada. Creo que desde pequeño era muy sensato porque sabía que era muy difícil llegar al mundo de la música, y sin embargo mira lo que pasa (sonríe).

¿Te arrepientes de algo de lo que hayas hecho? ¿Qué no volverías a hacer?

Arrepentirme no, porque se aprende mucho de los grandes errores de esta profesión. Pienso que nadie debe arrepentirse nunca de lo que haya hecho. Si lo has hecho es porque el corazón te lo pedía y porque en la situación considerabas que era lo correcto. Si eres una persona sensata no debes arrepentirte aunque te hayas equivocado.

Durante estos años, ¿qué te ha enseñado tu profesión?

Esta profesión te nutre de muchas cosas, pero te endurece de una forma bastante radical, aquí se aprende a palos . Hay mucha gente por ahí con ganas de chuparte la sangre, aunque suene mal. Aprendes a golpes, hay gente dispuesta a provecharse de ti y tienes que aprender a pararle los pies. No es fácil, pero tampoco hay que tener miedo, sino valor.

Oyéndote, proyectas la imagen de una persona con la cabeza muy bien amueblada...

En algunas cuestiones creo que aún soy un poco niño, pero me gusta, estoy encantado de ello. Sin embargo, en las cosas serias me considero un tío bastante cuerdo, con la cabeza muy bien amueblada.

¿Qué te gusta hacer en tu tiempo libre? ¿Alguna afición fuera de lo común?

Soy muy normal, me gusta salir con los amigos, ir al cine, leer, ver la tele, escuchar la radio, ponerme música... No tengo ninguna excentricidad en ese sentido.

¿Qué harás estas vacaciones?

Lo que es junio, julio, trabajar, estar de promoción y hacer algunas actuaciones que tengo ya contratadas. En agosto, septiembre y octubre estaré de gira. En el tiempo que tenga libre iré a ver a la familia, me escaparé a ver dónde se van.

Tu familia estará acostumbrada a tu rítmo de trabajo, ¿pero cómo vive tu profesión?

Sobre todo mi madre, que está viuda de hace muchos años. Hasta hace poco vivíamos mi hermano y yo en casa con ella, y de repente mi hermano está ya con su familia, con su niña, yo estoy viajando cada dos por tres. De todas formas, yo vivo realmente en Vitoria y paso allí largas temporadas. Me da pena muchas veces, sobre todo cuando estoy allí cuatro o cinco días, cuando me tengo que marchar a mi madre se le queda cara de pena.

¿Cómo vives ahora la fama?

Los primeros años fue un poco duro porque lo de salir a la calle era complicado. Yo intentaba hacer una vida normal, salir a la calle, ir al cine, ir a los mimsmos bares de siempre... Y al principio me costaba mucho salir a la calle, por ese punto de timidez que me hacía recluirme, y porque el boom fue muy fuerte y era complicado. Tenía gente en la puerta de casa esperándome, salía por ahí y la gente me seguía... Con el tiempo me fui acostumbrando -me refiero concretamente a Vitoria- a salir por la calle, y la gente lo empezó a ver normal.

¿Qué es lo más curioso que te han dicho por la calle?

¡De todo! Gente que viene a piropearte o gente que viene a insultarte. Estoy en una profesión que la gente cree que tiene derecho a decir lo que quiera. Yo lo entiendo, pero hay gente que gratuitamente va a hacerte daño sin conocerte ni a nivel personal ni a nivel profesional, simplemente por el hecho de ser un personaje público.

¿Tienes otros proyectos que no tengan que ver con la música?

De momento es todo con la música. Tengo una cosa especial para el 1 de noviembre. Es una gala especial que se va a hacer en Vitoria. Vendrá la sinfónica de Rusia, vendrán seis de los campeones del mundo del ajedrez y se va a hacer para una ONG, se recaudará dinero para construir un hospital en el Congo. Lo que puedo adelantar es que voy a cantar algo muy especial, diferente, totalmente ajeno a mi registro, un capircho para mí. Va a ser un evento que va a reunir a gente muy importante de este país.

En ese evento, ¿compartirás escenario con alguien?

Aún no está definido eso, pero ya iremos informando según se vaya sabiendo.