Rocío Madrid: "No puedo estar más de un día separada de mi niña, me pongo muy nerviosa y se me agria el carácter"

Rocío Madrid.
Rocío Madrid. - EP

LA MALAGUEÑA ES LA ACTUAL PRESENTADORA DEL CONCURSO TELEVISIVO "QUE APOSTAMOS"

Hace ya un año que Rocío Madrid dio a luz a su primera hija, Candela, un precioso bebé fruto de su matrimonio con el futbolista Ángel Morales. En casa de la pareja no se para de repetir lo hermosa que es la criatura y no es para menos, dice la madre que es de la escuela del María Guerrero. El padre está encantado, Rocío conoció a Ángel haciendo Crónicas Marcianas y aquel tímido futbolista resultó ser su media naranja, en menos de cinco años la pareja se ha casado y disfruta de su primer bebé mientras restaura una antigua masía que han comprado en Tarragona. Acabado el contrato de Ángel con el Nástic de Tarragona se han trasladado a Granada, allí juega él en el equipo local y Rocío que necesita trabajar para no perder su natural simpatía ha entrado a formar parte del reparto de Arrayán , todo un clásico de Canal Sur, que la actriz va a compaginar con la presentación de ¿Qué apostamos? en Telemadrid

-¿Cómo afrontas el reto de presentar un formato tan mítico como el ¿Qué apostamos? ?

-Con mucha ilusión, soy demasiado sensible para el mundo de la televisión pero aquí sé que me van a tratar como a una reina. Están muy pendientes de mi y me dan mucha libertad de guión, eso lo agradezco mucho, estoy tremendamente cómoda y muy feliz, ¿Qué apostamos? es una gran oportunidad para mi y para mi carrera.

-¿Eras fan del programa?

-Por supuesto, es un programa familiar muy completo, tiene de todo. Ha sido muy buena idea recuperarlo. Te lo pasas tan bien presentando este programa que quedan pocas duda de que el público lo disfruta desde casa.

-¿Qué tal llevas lo de las duchas?

-Bien, ese momento no hay que perdérselo. No me importa que me duchen sólo espero que lo hagan con agua caliente.

-¿Por quién apuestas tu en este momento de tu vida?

-Hago una apuesta segura, por mi marido y por mi hija, que es un amor, ellos son lo más grande que tengo en mi vida.

-¿Sois Ángel y tú una pareja especialmente romántica?

-No, la verdad es que no. (Ríe) Lo he pensado por un momento pero no. Ángel y yo nos decimos lo que sentimos cada día constantemente, hay diez o quince te quiero cada día, cada vez que nos despedimos uno. El romanticismo extremo nos parece una ñoñería y nos acaba entrando la risa, alguna vez lo hemos intentado y acabamos los dos muertos de la risa por el ridículo. Somos más de regar la planta día a día.

-¿No celebráis San Valentín?

-Algún regalito siempre cae pero no lo celebramos de manera especial. Ángel y yo no somos de celebraciones, a veces hasta nuestro aniversario se nos ha pasado. Un día porque sí, si nos apetece a los dos, nos arreglamos nos ponemos guapos y nos vamos a un super restaurante en el que celebramos el estar juntos pero no somos de fechas concretas.

-¿Qué prefieres, regalar o que te regalen?

-Regalar, me hace mucha más ilusión, sobre todo si se trata de mi chico. A mi es muy difícil regalarme, siempre he trabajado y lo que me ha gustado me lo he comprado yo. Las flores me recuerdan a los muertos y me da una pena increíble ver cómo se mustian en un jarrón. A mi regalos prácticos, que se pueda poner, usar o comer.

-¿Qué día celebráis con más entusiasmo?

-A partir de ahora el cumpleaños de Candela, eso va a ser un acontecimiento cada año.

-Dicen que la serie Arrayán es una gran escuela de actores...

-Es lo más grande, sobre todo para los actores andaluces, pero sabes por qué, porque no te queda otra que aprender. El rimo de trabajo es tan salvaje que si no aprendes te tienes que marchar. Cada actor graba una media de siete secuencias al día y cada secuencia, sea dramática, violenta o cómica, se rueda en veinte o cuarenta minutos. Las tablas que se adquieren en esta serie no se adquieren en otros sitios.

-Los abuelos de Candela tiene que estar encantados de teneos tan cerca...

-Bueno, ellos son los primeros, están como unas castañuelas. La niña está super atendida y yo tengo la tranquilidad de que la dejo dormidita con sus abuelos cuando me voy a trabajar.

-¿Cómo está Candela?

-Candela está hecha una muñeca, cada día dan mas ganas de comérsela. Es de la escuela del María Guerrero, no veas el cuento que tiene. Esta a punto de cumplir el año y ya empieza a intentar hablar, anda algo, señala lo que quiere. Es un torbellino, yo vengo de trabajar más descansada pero a mi madre la tiene muerta. Esta muy graciosa, monta pollos y lo pasamos muy bien con ella.

-¿Ha costado mucho convencerte para que volvieras al trabajo?

-No, al revés, en absoluto, he puesto muchas facilidades. Soy de esas personas que sin trabajo se asfixian, me he dado cuneta de que yo no sirvo para quedarme en casa cuidando de mi marido y mi hija, lo hago encantada pero necesito algo más para sentirme realizada como mujer.

-¿Fue muy duro ese primer día lejos de Candela?

-Muy duro, el primero y los demás, no puedo estar más de un día separada de ella, me pongo muy nerviosa y se me agria el carácter. Si me tengo que llevar a mi madre o a mi suegra me las llevo pero la niña siempre a mi lado.