Rodolfo Sancho lucha por el puesto de doctor más atractivo de la pequeña pantalla

Rodolfo Sancho lucha por el puesto de doctor más atractivo de la pequeña pantalla

EL JOVEN ACTOR, QUE TIENE UN HIJO DE DOCE AÑOS, ESTÁ EN RACHA: DESPUÉS DE SALIR TRIUNFANTE DE "AMAR EN TIEMPOS REVUELTOS" VUELVE A LA PEQUEÑA PANTALLA CON LA SECUELA DE "HOSPITAL CENTRAL".

Guapo, inteligente y con traumas por superar, así es Eduardo, el personaje que interpreta Rodolfo Sancho en MIR , la nueva serie de médicos que ha estrenado Telecinco. Al salir de clase le permitió darse a conocer al gran público, pero no fue hasta protagonizar la telenovela Amar en tiempos revueltos cuando el hijo de Sancho Gracia pudo demostrar su talento disipando cualquier duda. El atractivo intérprete atraviesa un excelente momento profesional, muy pronto también le veremos en la película El prado de las estrellas , junto a Álvaro de Luna y Mariana Aguilera. En el terreno personal Rodolfo es feliz compartiendo su pasión por el deporte con su hijo, un fan incondicional que ya tiene doce años.

-Rodolfo, háblanos de MIR . ¿Cómo es Eduardo, tu personaje en la serie?

-Edu es residente de cuarto año, está al cargo de Javier Lapartida, un golfo al que de vez en cuando tiene que cubrir. Tiene un sexto sentido para acertar con sus diagnósticos y se lleva bien con sus compañeros pero es un tipo muy complejo y a veces resulta borde. La muerte de su novia embarazada en un accidente de tráfico hace un año fue una tragedia que aún no ha podido superar y le ha convertido en un tipo solitario, sombrío y taciturno.

-Parece que los guionistas no quieren que seas feliz en el amor...

-Sí, no sé que pasa, me deben ver cara de sufrido (Ríe). Los buenos papeles de amor son complicados, el protagonista tiene que tener trabas para alcanzar sus objetivos, de lo contrario la trama no tendría ninguna emoción. Estoy encantado con este personaje, es muy rico internamente y puedo trabajarlo todo sin grandes aspavientos.

-¿Te pareces en algo a él?

-No, a veces interpretando a un personaje te obligas a experimentar con tus emociones y descubres en ti cosas que pensabas que no existían pero por ahora no está siendo así. No he vivido ninguna tragedia de este estilo en mi vida y no sé como me comportaría.

-¿A qué dedicas tu tiempo cuando estás fuera del plató?

-Mi mayor pasión son los deportes. Disfruto mucho practicándolos. Me evaden de todo, cuando estás esquiando o haciendo surf no te puedes parar a pensar si llegarás a final de mes. Y también siempre que puedo disfruto de mi hijo. Juego al tenis mucho con él y montamos juntos en bicicleta. De todas formas, tienes que ser consciente de que con esta profesión no puedes hacer planes.

-¿Crees que llevabas la interpretación en los genes?

-Es muy difícil de saber, quizá. De pequeño siempre fui muy extrovertido, me gustaba disfrazarme y hacer comedia. Era un niño muy divertido, en el colegio empecé siendo el gracioso y después evolucioné hacia el gamberro.

-¿Cómo eres tras las cámaras?

-Realmente no lo sé. Unas veces estoy alegre y otras triste, lo mismo que unas veces soy muy extrovertido y otras no tanto. La gente va cambiando día a día, no me gustaría encasillarme en una forma de ser.

-¿Compaginarás la serie con algún otro proyecto?

-De momento no tengo nada pero si me proponen un personaje que me llegue no tengo ningún problema en compaginarlo. Tengo pendiente de estrenar El prado y las estrellas , una película que acabo de rodar con Mario Camus en Santander, junto a Álvaro de Luna y Mariana Aguilera, entre otros. Estoy muy ilusionado con el papel porque es una película de autor y muy de personajes reales y tiernos.

-¿Te paran mucho por la calle?

-Sí, me han parado muchísimo por el personaje de Amar en tiempos revueltos pero ahora mismo se está repitiendo Al salir de clase y se me acercan para preguntarme si salgo allí. (Ríe)

-¿Qué recuerdos guardas de aquellos años?

-Buenos, fue una serie de mucho éxito y es normal que la repitan. Al salir de clase fue el primer papel importante que me permitió ser un personaje público. Yo venía de hacer mucho papeles pequeños en televisión y en cine, pero con Nicolás me di cuenta es de que podía valer para esto. Se aprende mucho en una serie diaria, te enseña cosas que en una escuela son imposibles de aprender.

-¿Qué crees que puede enganchar al espectador?

- MIR es una serie muy fresca, innovadora y nada espesa porque mezcla a la perfección el drama con la comedia.

-¿Qué tal paciente eres?

-No soy mal paciente, no me quejo demasiado pero está cambiando un poco mi visión de la medicina, a través de los guiones estoy descubriendo cosas que jamás me había planteado. No es que no supiera que los médicos son humanos pero no me lo había planteado hasta ahora. Hay metidas de pata en los hospitales y muchas de ellas son culpa de la inexperiencia.

-¿Te vas a convertir en un héroe para tu hijo?

-Sí, tiene ya doce años y le gusta mucho verme. En cuanto a perseguir unos ideales era más heroico mi personaje de Amar en tiempos revueltos , este es mucho más humano.

-¿Te sientes cómodo en la figura del galán?

-Sí, ha cambiado mucho lo que es un galán, no me lo planteo como el guapo sin más sino que me centro en todos los matices que tiene ahora ese tipo de personaje.

-¿Qué sueños esperas poder hacer realidad?

-Me encantaría hacer personajes que me llenen porque me desespera no poder desarrollar mi talento o mi ilusión en esto. En un plano personal todo se centra en mi hijo, quiero que sea feliz y le vayan bien las cosas. Y que mientras el siga con esa sonrisa en los labios yo también seré feliz. Es increíble pero cuando tienes un hijo muere el ego y todo lo que haces es para él.