LA ACTRIZ NORTEAMERICANA ESCUCHABA ATENTAMENTE LAS INDICACIONES DEL DIRECTOR
Scarlett llegó a media mañana al set de rodaje, situado en la terraza de un restaurante, en el puerto de Barcelona, y allí estuvo trabajando durante dos escasas horas.
Toda la ciudad estaba pendiente del momento en que Woody Allen comenzaría a rodar. La presencia del director neoyorkino en Barcelona había revolucionado a toda la prensa nacional, pendiente de la llegada del elenco principal del film: Scarlett Johansson, Javier Bardem y Penélope Cruz. Los tres habían estado días antes en la capital catalana preparando el guión junto a Allen y regresarían cuando su presencia en la película lo requiriera.
La que antes aterrizó de nuevo en Barcelona fue Scarlett. La primera escena se rodó en la terraza de un restaurante situado en el frente marítimo de la ciudad. En el film, la americana interpreta a una turista de vacaciones en nuestro país. Y así, de esta guisa, la vimos llegar a media mañana, cámara en mano, como cualquier otro veraneante. Las primeras tomas en el exterior nos la mostraban precisamente así, en la misma actitud que cualquiera de nosotros cuando visitamos una ciudad.
El papel que interpreta Johansson en la película es el de una turista americana que se enamora de un español, Javier Bardem, que trabaja como camarero en un restaurante. El apuesto madrileño no coincidió con la americana en su primer día de trabajo, aunque ambos habían tenido ocasión de conocerse una semana atrás.
Entre toma y toma, Scarlett escuchaba atentamente las indicaciones de Woody Allen, que tras cada corten visualizaba en el monitor cómo había quedado la escena. Johansson, que ya tuvo ocasión de trabajar junto al director en Match Point , jugaba con la ventaja de conocer el método de trabajo del director y, así, el trabajo fue mucho más rápido de lo que suele ocurrir en la primera jornada de rodaje de una película.