Javier Larraínzar presentó hoy su nueva colección primavera-verano 2008 en la que destaca su fuerte apuesta por la sencillez y la discreción para una mujer desenfadada y cómoda en el vestir. El diseñador madrileño se ha decantado por tejidos como el lino o el popelín con adornos florales y de rayas. En los trajes de fiesta o de noche destacan los vestidos vaporosos.