LA EX VOCALISTA DE "PRESUNTOS IMPLICADOS", FELIZ CON SU NUEVA PAREJA, PRESENTA SU SEGUNDA TRABAJO EN SOLITARIO
La que fuese vocalista de uno de los grupos más importantes de los 80 y los 90 en España, confiesa a corazón abierto que ha salido del agujero en el que estaba gracias al cariño de la gente que le rodea. Tras 22 años de carrera junto a Presuntos Implicados Soledad Giménez inicia carrera en solitario, ahora sí, con el que es su segundo disco pero el primero en el que se pone al frente de la composición. Su hermano pequeño, José Manuel, ha sido el pilar en el que Sole se ha apoyado para recuperar la alegría de vivir y acercarnos, a través de su música y su mágica voz, un trocito de la felicidad que marca esta nueva etapa de su vida.
- ¿Cómo se presenta es nueva temporada? ¿Qué novedades trae tu personaje?
- Izaskun sigue igual, es una mujer con un gran porcentaje de delincuencia (ríe). La serie denuncia muchas cosas y la gente se ve retratrada, siempre con un toque de humor, y esta temporada promete ser buena. Por ejemplo, los viejos siempre se quedan sin dinero y las viejas mucho peor, a mi personaje no le ha dado por quedarse en casa lamentándose sino que se busca la vida. Tenemos unos guionistas fuera de serie y eso es lo que hace que esta serie enganche.
- ¿ Tú te sientes identificada e alguna manera con Izaskun?
- No, por suerte no me ha tocado una vejez mala y he tenido la fortuna de recibir una buena educación. Pero le tengo un gran cariño a mi personaje y comprendo su vena canalla, he pensado mucho en Izaskun, en cómo sería de pequeña para conocerla bien y lograr una buena interpretación. Pero la gente si tiende a identificarte con el personaje. Una vez, un policía de mi barrio me vió por la calle y me preguntó ¿Dónde vas Mariví? y le contesté A mangar al super (ríe).
- ¿Y como consigues desconectar del personaje? ¿Qué haces al llegar a casa tras un día de trabajo?
- Lo primero dejar la ropa donde caiga y ponerme el pijama (ríe). Y tomo mucho ColaCao, que me encanta. El otro día cumplí 78 años, que son años para hartar, y cada vez soy más consciente de que tienes que cuidarte porque la salud es lo primero, por delante del amor y el dinero.
- ¿ Y cuales son esas pequeñas cosas que hacen feliz a Soledad Giménez?
- Yo me emociono con las emociones. Los pájaros, por ejemplo, tiene un vuelo tan bonito, esa libertad de la que disfrutan es envidiable, me encanta observarlos volar. Un instante del atardecer, un paisaje, alguien que te trata con cariño y te reconforta, reírme con mis hijos... ese tipo de cosas. No creo que haya que pedirle mucho más a la felicidad.
- Cuando decidiste terminar tu etapa en Presuntos Implicados ... ¿ fue porque ya no eras tan feliz como antes?
- Indudablemente. Algo que he descubierto con los años es que para mí son muy importantes las relaciones personales.Priorizo mis actuaciones como persona a mis actuaciones como artista, me gusta la comunicación más directa, más de tú a tú , quitarnos las capas de lo que creemos ser. Dentro del grupo las relaciones ya no eran buenas y no me satisfacían, estábamos bastante distanciados y eso me hacía sufrir mucho porque no estaba cómoda. Y como esta vida es muy cortita te toca decidir, estar pasándolo mal no merece la pena.
- La relación con tus hermanos sin embargo es fantástica. El pequeño, José Manuel, ha colaborado en el disco y a él le dedicas este trabajo porque has comentado que te ayudo a limpiar una época dura de tu vida.
- Sí, con el pequeño si, es mi ojito derecho. Como ya he comentado, yo lo entiendo todo a un nivel personal, soy incapaz de relacionarme con alguien solo por trabajo, me pongo por delante de todo eso. A la hora de romper el grupo tuve problemas personales muy gordos, fue muy doloroso, y José Manuel estuvo ahí, apoyándome en todo momento, tirando de mi, me movió.
- Y ahora que pareces haber retomado las estabilidad, ¿ se nota esa actitud en el disco?
- Quizá sin quererlo sí, suele pasarme que a veces hago cosas sin darme cuenta de ello, no lo hago intencionadamente pero me sale así (ríe). Cuando compuse algunas de las canciones de este disco vivía unos momentos difíciles, pero ese bache ya ha pasado y he subido a la superficie. Ahora estoy en un momento bastante pletórico y dulce de mi vida porque en el último año me han pasado cosas muy bonitas. Me he reencontrado con músicos estupendos, hemos preparado este disco, tengo una nueva pareja con la que estoy muy a gusto... Todo eso se impregna en el disco, es algo que también os ocurre a los periodistas cuando hacéis una entrevista, una parte vuestra queda en ella, es inevitable.
- Y con la vida ajetreada del artista...¿te queda tiempo para ser madre al uso?
- Me tiene que quedar tiempo. Lo más importante en mi vida son mis hijos, a pesar de que a veces no llego el esfuerzo lo hago, y vuelvo a casa en cuanto puedo, estoy pendiente de ellos, de si se dejan el abrigo o de si meriendan. Son mi vida.
- ¿Alguna vez han demandado tu atención? ¿Te han dicho que te echan de menos?
- Si, claro que me lo han dicho. Aunque ellos están muy acostumbrados a verme salir y entrar saben que a nivel emocional les doy mucho, pero cuando estoy fuera es lógico que me echen de menos a pesar de llamarles constantemente. El saber que su madre está ahí, el contacto, es distinto, pero saben que me tiene para todo.
- ¿Piensas qué hubiera pasado si no te hubieses dedicado a esto?
- Soy licenciada en Bellas Artes y todos los amigos que tengo de mi época de estudiante se dedican al mundo del arte así que mi vida habría ido por ese camino, algo creativo.
- Si no nos revelas el secreto de la felicidad, dinos al menos el de la belleza. A tus 44 años estás fantástica.
- Muchas gracias (ríe). Puede que se deba a que he aprendido a escucharme y a apostar por mí. He luchado mucho conmigo misma hasta aprender a romper mis miedos y si se me ve más guapa es porque me siento más guapa por dentro, he conseguido limpiar telarañas. Muchas veces no nos escuchamos demasiado y de vez en cuando hay que preguntarse si lo que estás viviendo es lo que realmente quieres para ti, y ser honesto en la respuesta. Esta vida se pasa volando y hay que ser lo tú quieres ser y no lo que los demás esperan de ti, aunque eso signifique no caer bien o que esa persona que te gusta no te haga caso, pero siempre ser uno mismo.