Víctor Manuel: "Ana es mi motor y mi compañera, es una suerte haber encontrado a una mujer así"

Víctor Manuel: "Ana es mi motor y mi compañera, es una suerte haber encontrado a una mujer así"

Con sesenta años y más de cuarenta de música, Víctor Manuel es uno de los cantautores que mejor ha sabido transmitir a través de sus letras la historia de España y de la sociedad del franquismo y la transición.

Sus letras fueron de las grandes perjudicadas por la censura debido a unos textos que mantenían viva la lucha y la crítica a lo establecido, y sin la cual el cantante reconoce que le es imposible vivir. Sus palabras revelan una tremenda sensación de rebeldía que a pesar del paso de los años se mantiene todavía incandescente y espera que dure muchos años más.

De Ana Belén dice que es su motor y su compañera , una mujer increíble que ha sabido aportarle su otra mitad y acompañarle en su lucha diaria. Ahora, la vida, las historias de la calle, la añoranza de su tierra y el amor, vuelven a reencontrarse tras cuarenta años de trabajo en Vivir para cantarlo , un libro inédito en el que el artista recoge todos los temas de su discografía y también los de su próximo disco, a la venta en febrero del año que viene.

-¿Por qué se decides ahora a hacer esta recopilación?

-En un principio no pensé en hacerlo, pero finalmente me invitaron a sacar un cancionero. Cuando empecé comenzaron a surgir canciones que ni me acordaba que existían, temas de hace mucho tiempo... Al final, cuando quieres darte cuenta te juntas con un libro gordísimo.

-¿Qué siente cuando recuerda sus inicios?

-Recuerdo cómo hice todas las canciones. Cuando escribí las primeras canciones era un joven un poco inconsciente y hacía las canciones casi sin pensar, sólo porque tenía voluntad de hacerlas. Más tarde, a partir del año 1969 me volví un poco más responsable y recuerdo mejor cómo escribí cada canción. Eso te da una sensación de haber recorrido un camino larguísimo... creo que la gente tiene que estar harta de tanta presencia durante todos estos años, tantas apariciones en televisión, radio...

-¿Para cuándo un nuevo disco?

-En un principio pensamos sacarlo para este año, pero finalmente saldrá la primera semana de febrero.

-¿Y qué encontraremos en tu nuevo trabajo?

-En mis nuevas letras entran de nuevo la calle, la vida, las mujeres, el maltrato de género, la ecología... un poco de todo.

-Entonces crees que todavía hay mucho por lo que luchar

-Sí, siempre... hay tantas cosas que son capaces de sacarte de tus casillas que siempre encuentras motivos para luchar. Del cabreo salen muchas canciones y muy buenas.

-¿Qué papel juega Víctor Manuel en ese grupo de cantautores que está siempre juntos, como Sabina y Serrat?

-Somos muy amigos, creo que yo soy el pegamento de cada uno de ellos porque soy el que más les llama para hacer cosas porque trabajo en muchos frentes ideológicos y en los que creo que un cantante tiene que estar. Ahora Sabina y Serrat están en América, pero les mando correos constantemente para liarles para algunas historias.

Saben que cuando les llamo es para tratar de liarles...

-¿Y qué papel juegan ellos cuando os juntáis?

-Cada uno somos de nuestra padre y nuestra madre. No tenemos nada que ver unos con otros, pero sin embargo tenemos cosas en común. A todos nos mueve la misma pasión por el espectáculo, por hacer canciones y por contar historias y es ese en el terreno en el que nos movemos constantemente.

-¿Tienes predilección por alguna canción en especial?

-Eso es muy difícil. Siempre me quedo con canciones sueltas de cada disco...

-El público y tú, ¿coincidís en cuestión de gustos?

-Se coincide a veces y además involuntariamente. Nunca tienes la seguridad de qué va a pasar con una canción. A veces lo que sí te deja frustrado es pensar que una canción puede estar bien y que de repente el público no entre como tú crees que debería... Con el disco que saldrá próximamente, pensé que iban a gustar otras de las canciones de las que finalmente han gustado... me sigo equivocando como el primer día.

-¿Cómo se enfrenta un autor al folio en blanco?

-Da miedo, porque cuando empiezas a componer un disco no te sale nada, es como atravesar un desierto sin agua... pero después la máquina se pone en marcha y comienzan a surgir letras, y eso te produce una euforia tremenda porque te empieza a salir de todo...

-¿Queda inspiración para rato?

-Supongo que sí, pero lo más importante es tener ganas de escribir canciones. Lo importante es que queden la misma ilusión y las mismas ganas, además de pensar que la visión que tú des de lo que pasa en la calle y en la vida le sigue interesando a la gente.

-¿Qué papel ha jugado Ana Belén en tu trayectoria?

-Es mi motor y mi compañera. Cuando nos conocimos ella ya tenía su vida encauzada a través de la interpretación y yo la mía a través de la música. Desde que nos juntamos comenzamos a complementarnos en todo. Cada uno ha aportado nuevos amigos a la relación que se han ido manteniendo con el paso del tiempo, también mucho aprendizaje, además de todas las luchas que hemos tenido en común... es una suerte encontrar una mujer así.

-El libro trata tres temáticas principales: el amor, la denuncia social y la estima por tu tierra. ¿qué significan para ti estas cuestiones?

-En cuanto al amor, he hecho muchas canciones de amor y he intentado no repetirme nunca. Siempre he hecho canciones donde la relación entre hombre y mujer era de igual a igual. La mayor parte de las canciones que he hecho están dedicadas a Ana, creo que he sabido reflejar nuestro amor. En cuanto a la denuncia, tengo la suerte de enfadarme con las cosas que pasan, y eso es algo que no quiero que acabe nunca, porque mientras me pase significará que estoy vivo y puedo sentir el latido de lo que sienten otras personas. Y respecto a mi tierra, Asturias siempre está presente. He vivido allí durante quince años y nunca me he desenganchado de mi tierra. Para mi lo más sencillo de mi repertorio es hacer canciones de Asturias, de hecho podría hacerlas todo el tiempo porque lo que más te inspira es la infancia.

-¿No has cantado nunca a tus hijos?

Si, por ejemplo a mi hijo David le hice canciones antes de nacer y también después. Mi hija Marina también tiene Niña de agua cuando tenía dos años y también Nada nuevo bajo el sol del año 2001, que se la hice porque un día vino a casa y me dijo que un chico la estaba escribiendo una canción, pillé una rabieta y la canción la escribí yo (risas).

-Parece que hay una cierta tradición de que cuando un artista alcanza la fama tiende a la lucha política de izquierdas

En mi caso he tenido varios periodos a lo largo de mi vida. Por ejemplo, desde el año 1973 al 1978 la militancia política se entremezclaba con las canciones y ahí las que perdían eran las letras, porque te preocupaba más de lo que estaba pasando en ese momento que de cuidar el texto de las canciones. A partir de 1979 encontré la posibilidad de estar ideológicamente en mi sitio y al mismo tiempo tratar de tener éxito y que me escuchara la mayor cantidad de público posible.

-¿Qué ocurrirá a partir de ahora? ¿Volveréis a juntaros Ana Belén y tú en el escenario?

Sí, cantaré con Ana. Ella ha sacado su disco hace unos meses y yo sacaré el mío en febrero, así que juntaremos nuestros repertorios y prepararemos un espectáculo y en 2008 y 2009 estaremos cantando por España y por América.

-¿Qué reflexión haces sobre tu trayectoria artística?

-Que he vivido para cantarlo. Hay muy poca separación entre mi vida y mis canciones y la mayoría son canciones en primera persona. La única reflexión es que dentro de diez años me gustaría tener otras cincuenta páginas más, porque será señal de que he hecho más discos y más canciones.