En las nubes

La anorexia pudo con Isabelle

MADRID 4 Ene. (EUROPA PRESS) -

Ana -así llaman las adolescentes a la anorexia- acabó con ella. Y eso que ahora Isabelle Caro "estaba gorda" con sus 42 kilos repartidos en sus 165 centímetros. Hace tres años había llegado a los 25 kg., justo cuando protagonizó un anuncio para la firma Nolita en el que aparecía como un personaje casi irreal, salido de un campo de concentración de la segunda guerra mundial.

Recuerdo aquellas imágenes perfectamente porque me impactaron sus pupilas fuera de las órbitas, su mirada triste como si fuera un zombi, su cuerpo de vieja, con los pechos descolgados, sus costillas casi transparentes por la falta de carne. Y ahora, tres años más tarde, ese cadáver andante ha muerto con tan sólo 28 años.

'No a la anorexia', decía aquel anuncio con la impactante imagen de la niña Isabelle reconvertida en anciana prematura. El fotógrafo italiano, Oliviero Toscani, descubrió a la chica francesa. Pero él ya se había hecho famoso por sus controvertidas fotos para la firma Benetton de un enfermo de SIDA que simulaba agonizar como Jesucristo, rodeado de su familia.

En aquel momento, la joven ya estaba devastada, pero luego explicó que había aceptado posar para Toscani para alertar a las jóvenes sobre el peligro de las dietas, de los dictados de la moda y de la anorexia. E Isabelle, concienciada en su lucha contra la enfermedad, parecía que podría superarla ella misma, pasito a pasito.

Durante estos tres años escribió sus memorias, 'La niña que no quería engordar', en las que describía que su madre cayó en la depresión cuando ella era pequeña y que la mantuvo permanentemente encerrada en casa, sin ir al colegio ni mantener contacto con otros niños. Así, a los doce años, con la llegada de la pubertad, ya era anoréxica y su vida se había convertido en un tormento.

A los veinte años fue hospitalizada por primera vez. Pero Isabelle lograba torear a la muerte y seguir adelante. Más tarde, cuando ya se había hecho tristemente famosa, abrió un blog en el que explicaba cómo soñaba para que llegasen las 5 de la madrugada y así poder recrearse con el único alimento que tomaba en todo el día para continuar con su cadavérica vida: un poco de líquido, algo de chocolate y dos pastelitos de fresa.

"Esperaba con impaciencia a que llegaran las cinco de la madrugada, hora a la que me concedía el derecho a beber por fin unos tragos de Coca Cola Light y mis dos tacitas de té, que degustaba en una suerte de ritual eufórico, con la ayuda de la cucharilla más pequeña que pude encontrar en el mercado", escribió mientras colgaba en la red fotos suyas sonriendo, en las que su rostro era todo ojos -unos ojos claros, preciosos-.

Y en ese mismo blog, que ahora está fuera de servicio, escribía recomendaciones para las chicas que quieren ser modelos, basados en su propia lucha contra la anorexia, pero declarándose una ferviente artista, una apasionada del teatro y, curiosamente, una enamorada de la vida. Y con ese mismo ímpetu reclamaba ayuda para lanzar su carrera de actriz y hasta iba a grabar un videoclip de una canción cuya letra resumía su trayectoria vital.

Pero en noviembre pasado tuvieron que hospitalizarla por una neumonía y a los quince días falleció. "Si no se ha muerto antes es un milagro", declaraba Juana Martín sobre el caso. Ella es la presidenta de ADANER, la Asociación en Defensa de la Atención a la Anorexia Nerviosa y Bulimia y, desgraciadamente, conoce muchos casos como el de Isabelle. "Cuando llegan a ese extremo de delgadez, el cerebro no funciona", asegura Juana. "Es posible que estas campañas sirvan para asustar a la sociedad y a las familias, pero el enfermo no se asusta con nada".

El fotógrafo que inmortalizó a Isabelle sigue una argumentación similar: "Desde que hicimos el anuncio, ella se convirtió en una estrella de la moda, el cine y la publicidad, pero nunca fue modelo de verdad ni actriz... Nunca llegó a conseguir un trabajo continuo...", afirma Toscani. Incluso fundó una asociación de lucha contra la anorexia, en la que trabajaba cuando sus fuerzas se lo permitían.

Sin ir más lejos, el pasado mes de septiembre protagonizó un reportaje contra la enfermedad que padecía, junto a la norteamericana Jessica Simpson. Pero esa nueva vida en la que ella aspiraba a convertirse en heroína, le llegó a pesar tanto que la convirtió en víctima de sí misma.

Fue la triste musa de la lucha contra la anorexia y esa pesada carga, además de la enfermedad, acabó con su vida. Para colmo, sus seguidores no la echaron en falta hasta un mes después.