En las nubes

Antonio Carmona y Mariola, unidos y felices

MADRID 27 Abr. (EUROPA PRESS) -

El desgaste del tiempo es el peor enemigo de todo matrimonio. Así lo han experimentado Antonio Carmona y la sevillana Mariola Orellana que, tras casi dos décadas de matrimonio, han atravesado estos meses la peor de sus crisis.

Tanto que, tras haberse dado un respiro para reflexionar las pasadas Navidades, se decía que estaban preparando los papeles del divorcio.

Pero esta misma semana hemos visto a la pareja más unida que nunca en el cumpleaños de la mayor de sus dos hijas. Como si de un club se fans se tratara, la familia en pleno ha celebrado en casa, los 18 años recién cumplidos de Marina. Su madre, Mariola, la hija pequeña, Lucía y Lola Orellana, la hija de Rosario Flores, llevaban incluso una camiseta con la cara de la protagonista del día.

A la fiesta no faltaron los más íntimos de la familia, como Lolita Flores o Simoneta Gómez Acebo, muy amiga de Mariola y uno de los mayores apoyos en la reciente crisis matrimonial con el cantante. Una crisis que a punto estuvo de desembocar en ruptura. Sin embargo, los dos meses que la pareja ha estado separada ha sido tiempo suficiente para darse cuenta de que las segundas oportunidades merecen la pena.

Ahora se les ve mejor, más enamorados que nunca. Incluso se declaran públicamente su amor a través de las redes sociales. De hecho, Antonio Carmona está muy activo en Twitter y ha conseguido que también su mujer se enganche a esta red social. "El amor todo lo cura", decía Mariola en su Twitter. "¿Me recibes?", comenzó ella. "Hola amore", le respondía cariñoso Antonio. ¡¡¡¡Como dos quinceañeros!!!

¿Será verdad aquello que dicen que hace falta separarse temporalmente para que luego las cosas vayan mucho mejor? Lo cierto es que esta Semana Santa, Mariola y Antonio han vivido una segunda luna de miel. Han estado en Sevilla y aprovecharon para asistir a la corrida que tuvo lugar el domingo de Resurrección en La Maestranza, donde se encontraron a varios amigos que fueron testigos de esa complicidad que siempre ha estado presente en este matrimonio y que tras la crisis, han recuperado.

Llegaron cogidos de la mano, como si fueran novios y muy sonrientes... pero algo nerviosos porque era su primer acto público tras su reconciliación. Él iba delante, abriendo paso a su mujer ante la multitud de gente que se agolpaba en las puertas de la plaza de toros, sin soltar la mano de Mariola. Se mostraban dicharacheros, compartiendo confidencias y saludando a troche y moche. Así pusieron el broche de oro a unas románticas vacaciones en la capital andaluza, donde disfrutaron de sol, buen tiempo y alguna que otra tormenta.

En los diecisiete años que llevan casados, siempre se les ha visto muy enamorados y muy unidos, tal vez porque la pareja ha compartido muchas experiencias, tanto en el terreno profesional como en el terreno personal. Ella es su representante y se ha dedicado en cuerpo y alma a su carrera. Precisamente, ése podría haber sido uno de los detonantes de su crisis ya que se llevaban a casa las tensiones y los conflictos. Las malas lenguas decían que Mariola se había hartado de que él 'pajariqueara' con otras, pero sus amigos opinan que ella nunca hubiera aguantado ese desaire. Lo que está claro es que, estos dos meses que han estado separados ha reforzado su matrimonio y ahora continúan combinando la faceta artística con la familiar.

Se les ve más compenetrados que nunca, como si nada hubiera pasado. Como dos adolescentes que comienzan una historia de amor, el cantante y su mujer están ilusionados y deseosos de continuar con su vida en común. Y eso que los más agoreros no apostaban ni un duro por su reconciliación.

Durante la crisis, Carmona viajaba a Miami, donde estaba inmerso en pleno proceso creativo para su próximo trabajo musical. Y allí se encontraba con sus amigos, los cantantes Alejandro Sanz y Pedro Orozco y Nicolás Vallejo Nájera, del que también se rumorea que tiene problemas en su relación con Paulino Rubio, aunque aparecen juntos y desaparecen como el Guadiana.

Y Mariola se iba a Tenerife con sus amigas. Pero ninguno habló, ni bien ni mal, del otro. Justo, en ese momento que parecía irreconciliable, cuando se decía que el vocalista de Ketama y su esposa estaban a punto del divorcio, tras firmar la separación el 20 de enero, apareció la feliz noticia de que habían vuelto.

Han hecho borrón y cuenta nueva aseguran sus amigos más cercanos y ahora parece una unión indisoluble. Pero seguro que las hijas de Antonio y Mariola han tenido un papel muy importante en esta reconciliación. Y el cumpleaños de Marina ha sido muy especial, no sólo por cumplir la mayoría de edad sino por poder celebrarlo como lo que son, una familia.

Al final, el amor es más poderoso que cualquier obstáculo.