MADRID 29 Dic. (EUROPA PRESS) -
Me parece increíble, pero lo cierto es que la Esteban es el centro de muchas tertulias familiares que se celebran estas fiestas navideñas. Y no creais que lo digo por las familias de los demás, no... en la mía también hemos cotilleado sobre Belén en la sobremesa del día 25 y en el cafelito con polvorones y mazapanes del domingo pasado.
Que si la chica se está haciendo de oro por haber tenido una hija con el de Ubrique... Que si la llaman 'princesa del pueblo' porque ha conseguido tener tanto poder como la mismísima Letizia... Que si bien que hace sacando todo el dinero que pueda, a ver si consigue retirarse con lo que está ganando durante estos años... Que si dice verdades como puños... Que si parecía tímida, pero ahora nadie le tose... Belén no deja indiferente y seguramente, en eso radica su éxito.
Ya me sorprendió la semana pasada cuando casi todas las portadas de las revistas del corazón tenían a la copresentadora de 'Sálvame' como protagonista absoluta. Claro, pensaba yo, con todo el revuelo que se ha montado con el tema de su operación... Los seres humanos somos curiosos por naturaleza y todos queremos ser los primeros en saber cómo ha quedado la de San Blas tras pasar por el quirófano.
Pero tras un espectacular regreso a la pequeña pantalla, muy bien orquestado por la cadena amiga (que en esos menesteres es la reina del marketing) y después de analizar, por activa y por pasiva, cuántas arrugas le han quitado y cuántas le quedan todavía... y después de coger la lupa y ver cuánto photoshop le ha metido la revista 'Lecturas' en su segunda portada con el mismo reportaje (todo sea por la pasta ya que arrasó en ventas la semana anterior) y de ver cómo ha quedado de verdad en la revista 'Qué me dices' (sin photoshop, tal y como rezaba la portada de hace ocho días) yo estaba convencida de que el agua volvería a su cauce. Y entonces apareció radiante, sin complejos, casi casi glamourosa y con taconazos en el Deluxe, contando lo bien que se siente ahora en su propio pellejo (renovado, claro)... y la ex de Jesulín arrasó y triplicó la audiencia del programa. Y yo pense, nuevamente, que allí se acababa el 'boom' mediático...
Pues hete aquí que me equivoqué de lleno. Primero, me llaman del programa de Teresa Campos para participar en un especial que van a dedicar a Belén Estaban el sábado, 3 de enero. Por supuesto he dicho que sí. Yo no me pierdo la inauguración del año hablando de nuestra celebrity nacional por excelencia (hay quien la compara con la Paris Milton estadounidense, pero como no sea por el pelo rubio...). Al cabo de dos días empiezo a ver su imagen en todos los spots publicitarios que anuncian 'las campanadas'. Las portadas de las revistas de televisión también hacen su agosto gracias a la madrileña. Veo el nuevo 'QMD' con la foto de portada de la de San Blas hecha un pimpollo, vestida con traje negro de cuero con puntillas de fiesta, junto a su compañero Jorge Javier. Y también la de 'Pronto'.
Repaso los periódicos y todos ellos, hablan de la Esteban. Unos, en la sección de televisión, otros en la de famosos y hasta hay más de un columnista de los clasificados como serios que la menta como excusa para tirarle los tejos a los miembros y 'miembras' del Gobierno. O para lo contrario, para ponerles a parir.
Oigo la radio y también el nombre de Belén en boca de sesudos tertulianos. Eso sí, la mayoría la ponen a caer de un burro y aseguran que su popularidad es síntoma de que nuestro sistema educativo no funciona. ¡Ahí es ná! Y hasta piden que la tele forme a los ciudadanos en lugar de 'sorberles el cerebro' con la excusa del entretenimiento.
Sigo viendo la tele (ya se sabe que estas fiestas son para hacer vida familiar sana delante del televisor) y allí está ella, peleándose con otra 'correveidile' del circo mediático. Está mona, pero tampoco es para tanto, pienso para mis adentros... eso sí, sigue con la misma boquita que le caracteriza... Cambio de canal... ¡¡¡¡y otra vez la Esteban!!! Pero esta vez es la competencia quien opina sobre ella. Nadie alza la voz ni se inmuta, ni siquiera se impacientan... pero todos tiran a matar.
Y me meto en Internet y hay un montón de foros que opinan sobre la madre de Andreíta. Unos la defienden a capa y espada. Otros la ponen verde. Ambos con la misma intensidad. Belén no deja indiferente a nadie.
Navego y navego y me encuentro una noticia que me deja sorprendida: La Sexta ha fichado a la Esteban poco antes de Nochevieja. Y Tele 5 anda apurada buscando a su sustituta para tomar las uvas junto a Vázquez... No puede ser, pienso yo, ¿cómo es posible que su cadena haya dejado escapar semejante chollo?
Ufff, ¡¡¡qué susto!!!!! Ahora me doy cuenta que es el día de los Santos Inocentes. Y 'El Confidencial' ha recurrido a la de San Blas para hacer su bromita anual...
Lo dicho, Belén aparece hasta en la sopa. Y sigue sumando y sumando puntos de audiencia y de ventas allí donde utilizan su imagen: radio, prensa, tele, publicidad e Internet. Todo el mundo opina sobre ella y a ella se le ve encantada de ser el centro de todas las miradas.
No recuerdo un fenómeno igual desde que Isabel Preysler comenzara a salir con el entonces súper ministro de Economía del Gobierno de Felipe González, Miguel Boyer. El 'savoir faire' de Isabel se ha visto en Porcelanosa, en los bombones Ferrero Rocher y en la joyería Suárez, pero su imagen perdió popularidad tras una pequeña incursión en la tele. Enseguida se vio y ella misma lo corrobora, que la tele no es lo suyo. Humaniza lo divino, e Isabel está mejor considerada si se le analiza como una deidad.
Belén, en cambio, se ha acercado a todos los hogares a través de la pequeña pantalla. Se le quiere o se le machaca, pero nunca deja indiferente. Levanta pasiones y tiene muchos detractores también, pero todo el mundo habla de ella.
Ni el propio Rodríguez Zapatero tiene tras de si a tanta gente (lease votos) que esté pendiente de sus actos. Ni el discurso del presidente ha levantado la audiencia de forma tan determinante como la reaparición de la Esteban con nueva cara.
Por todo ello propongo seriamente (todo lo serio que puede ser el tema) a Belén 'for president'. A lo mejor nos sorprende y sus propuestas educativas tienen mucho más sentido común de lo que imaginamos.
Si Cicciolina se presentó a las elecciones italianas, no veo por qué no puede convertirse Belén en una 'lideresa'. Tiempo al tiempo. Al fin y al cabo, la política también es un circo.