MADRID 20 Jul. (EUROPA PRESS) -
Hoy mismo han hecho efectiva su separación en el Juzgado de Primera Instancia de Toledo, después de 29 años de convivencia. Un día antes, el Presidente del Congreso de los Diputados, José Bono, y Ana Rodríguez comunicaban a través de Europa Press su ruptura definitiva como matrimonio. Hoy mismo, ella ha seguido con su trabajo, organizando la gestión de sus seis franquicias de la firma Tous y él se ha dirigido al Congreso de los Diputados para dirigir el Pleno, como cualquier otro martes.
Así de sencillo y así de triste. Porque a pesar de tener cuatro hijos y casi tres décadas de vida en común, a José y a Ana se les ha agotado la curiosidad y la ilusión por compartir.
Algunos amigos y militantes de su propio partido, el PSOE, aseguran que la polémica en que se ha visto inmerso Bono, desde el 22 de marzo de 2010, sobre el cuantioso patrimonio de la familia y si era lícita o no la forma de conseguirlo, ha sido la gota que ha colmado el vaso.
Justo cuando la Fiscalía ha archivado la investigación al considerar que los hechos denunciados por el PP no son constitutivos de delito, la familia Bono ha dejado de serlo. Como si hubieran esperado el momento preciso para hacer público su desapego.
Y una vez más, la máxima de que el dinero no da la felicidad, se ha hecho realidad. A pesar de haber declarado unos ingresos de 1.253.325 euros en el ejercicio del 2008 y de ser titulares de 12 propiedades inmobiliarias y de una hípica en Toledo, escrituradas en más de 5 millones de euros (hipoteca aparte), la pareja no ha esperado siquiera a que naciera su segundo nieto para anunciar su ruptura.
Amelia, la mayor, que está casada con Manuel Martos (hijo de Natalia Figueroa y Raphael) está a punto de ser mamá por segunda vez en septiembre. Ella habría hablado con uno y otro, pero al final ha respetado el deseo de su madre, con la que trabaja. Porque ha sido Ana, la que ha decidido separarse de José (curiosamente, los hombres rara vez toman la delantera a la hora de pronunciarse en cuestiones sentimentales).
Sus allegados aseguran que, en realidad, lo que le ha pasado a Ana es que ha luchado tanto tiempo para tener un marido al que ver cotidianamente y que ejerciera de padre de sus hijos, que al final, ella, una mujer muy inquieta, decidió convertirse en empresaria y llevar una vida mucho más independiente de su marido. Eso si, haciéndose cargo de la pequeña Sofía, a punto de cumplir 10 años.
Recuerdo una entrevista en la que Ana Rodríguez declaraba: "A mis hijas siempre les aconsejo que sean autónomas e independientes". Y añadía: "Creo que para que una relación funcione es fundamental que tengas resuelta tu parcela personal y profesional".
Pues bien, durante bastantes años, Ana era la mujer de José Bono, primero Diputado en Cortes Generales por Albacete y luego diputado en Cortes Generales por Toledo. Luego, en el año 83, se convirtió en el Primer Presidente de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha y siguió en el cargo durante seis legislaturas. Y para mayor alejamiento, la familia vivía en Toledo, pero él se pasaba la semana entera en Madrid.
Ana, mientras tanto, ejercía de padre y de madre... y de militante socialista, porque ella no se hizo del PSOE cuando conoció a Bono sino mucho antes. Y durante años trabajó en la organización del partido en Castilla-La Mancha.
Pero hete aquí que su marido se presentó para la Secretaría General del PSOE cuando Felipe González se retiró y perdió frente a Rodríguez Zapatero por nueve votos. Y tampoco entonces abandonó la política sino que se convirtió en Ministro de Defensa. Corría el año 2004 y Bono y Ana ya llevaban 23 años de casados. Habían decidido adoptar una niña por decisión de ella, aunque de hecho vivían toda la semana separados y ella seguía ejerciendo de madre y de padre para la pequeña.
Y Ana, casi por casualidad, decidió convertirse en mujer empresaria. Empezó a moverse por círculos distintos a los de la política y, según las malas lenguas, conoció a un joyero andaluz -cordobés para más señas- y se dio cuenta que su marido no era el único hombre en su vida.
Sean o no ciertos los rumores, la verdad es que lanzó un ultimátum a su marido y Bono decidió dejar el Ministerio de Defensa en el 2006 "por causas familiares". Hace poco, en una entrevista que concedió a Jordi González para el programa 'La Noria', José hablaba de lo humano y lo divino mentando a Vicente Ferrer y aseguraba que "los políticos dedicamos tanto tiempo a ganar las elecciones que olvidamos ganar la vida y el bienestar".
Y aunque confesaba que lo mejor que ha hecho en su vida ha sido adoptar a su hija Sofía, lo cierto es que Bono no supo sustraerse a las mieles del poder y, desde el 1 de abril de 2008, es Presidente del Congreso de los Diputados. En ese ínterin, ha perdido una esposa.
Ahora, su mujer declara ganar el triple que él y por fin ha encontrado ese tiempo para ella misma que tanto deseaba, aunque entre su hija pequeña, sus tiendas, la gestión de la sociedad Hípica Almenara (lo lleva directamente su hijo José) y que va a convertirse nuevamente en abuela, no le va a quedar tiempo ni para respirar.
Y Bono y Ana se han convertido en una de tantas parejas que se separan porque se les acabó el amor por no cuidarlo. Es triste, pero la vida continúa.