En las nubes

La estrategia de Borja y Blanca

MADRID 30 Mar. (EUROPA PRESS) -

El baile de la Rosa, que tradicionalmente se celebra cada año en el Sporting Club de Mónaco para recaudar fondos para la Fundación Princesa Grace, centrada en el apoyo a la infancia, ha tenido este año unos invitados muy especiales: Borja Thyssen y su embarazada esposa, Blanca Cuesta. Precisamente por inusual, ha sorprendido su presencia.

¿Estaba dedicado el baile este año a España? ¿Tal vez a Suiza? ¿Es amigo Borja del príncipe Alberto de Mónaco o de su hermana Carolina?

Pues nada de eso. Este año, precisamente, el evento estaba basado en la cultura marroquí y buena prueba de ello fue la asistencia de la princesa Lalla Joumala Alaoui de Marruecos y que entre los anfitriones, la primera dama, la princesa Carolina, luciese un bolsito de mano inspirado en el fez, un típico gorrito marroquí.

¿Por qué, pues, se han gastado 750 euros por persona, o sea 1.500 euros de vellón para asistir al evento? Pues sencillamente, porque el hijo de Tita y su esposa están en plena campaña de rehabilitación de su imagen. Y para lograr ese objetivo decidieron contratar a un gabinete de comunicación hace unos meses, que les orienta cómo hacerlo. Y muy bien, por cierto.

La corte monegasca es de opereta y por tanto fácil de acceder a ella. Sólo se necesita una persona de contacto que te introduzca y estar dispuesto a pagar la cantidad estipulada por cubierto que se requiere en cada acto. Tanto tienes, tanto vales. Ése fue el lema que instauró Rainiero, que continuó Casiraghi, el segundo esposo de su hija mayor y que consiguió hacer negocios impresionantes en el principado y ahora es Alberto el que sigue el legado familiar como su máximo representante.

Pero no es menos cierto que en sus fiestas se codea la aristocracia con pedigrí con los nuevos ricos a los que les sobra dinero pero les falta glamour. Y si Mónaco consiguió en su día aunar el rancio abolengo de Rainiero con el mundo mágico de Hollywood, gracias a su boda con la actriz Grace Kelly, no es mala idea que Borja y Blanca se den un garbeo por la roca para relacionarse con un mundo más elitista que el de moteros de medio pelo o tatuados hasta las cejas.

¿Quieres retratarte con una nadadora sudafricana? Pues mucho mejor si ésta es la novia del príncipe Alberto de Mónaco, Charlene Wittstock. Pero eso es anecdótico.

¿Qué Borja quiere conocer a otros hijos de millonarios como es su caso? Pues qué mejor que charlar amigablemente con Tatiana Santo Domingo, la preciosa novia de Andrea Casiraghi, pero también nieta de uno de los grandes magnates colombianos del mundo de la comunicación. Propietario de la cadena de televisión "Caracol" o del periódico "El espectador", con negocios en compañías aseguradoras con base en Colombia, pero que han extendido sus redes por medio mundo.

Y eso no es anecdótico. Como tampoco lo es que las siguientes generaciones, como es el caso de Tatiana, hayan nacido en Estados Unidos y hayan estudiado en los mejores colegios y universidades de América y de Europa, incluídos colegios suizos como Borja.

¿Y el novio de Carlota, Allex Dellal? Su padre, Guy Dellal, es un empresario multimillonario de origen iraní, afincado en Londres y propietario de "20 Hoston Square" una de las más importantes galerías de arte contemporáneo del mundo, situado enfrente de la mítica "White Cube", en la parte este de Londres... Para mayor INRI, el padrino de Allex es el fotógrafo Mario Testino.¡Más glamour imposible! Máxime teniendo en cuenta que Borja quiere dedicarse a temas relacionados con el arte, que es para lo que realmente se preparó durante años. ¡Eso tampoco es casualidad!

Por último está Beatrice Borromeo, la novia del hijo pequeño de Carolina, Pierre, mucho más famosa en Italia que su prometido. Su padre es el conde Carlo Ferdinando Borromeo y su madre Paola Marzotto.

Beatrice presenta todos los jueves en RAI 3 el programa de debate "Año Cero" y ha desfilado además para Chanel y Anna Molinari. Su hermano mayor, Lavinia, está casada con un Agnelli, el heredero del imperio Fiat, y su boda en el 2004 fue el acontecimiento social del año en Italia. Nada de eso es casualidad.

La estrategia de Borja y Blanca y su presentación en sociedad en el Baile de la Rosa de Mónaco no es nada inocente y sí muy inteligente. Blanca tuvo, además, el detalle de lucir un sencillo vestido de color azul eléctrico, que le quedaba elegante, lejos de las minifaldas algo chabacanas que usaba hace unos meses. Sólo así se puede competir con la elegante Carlota, que deslumbraba vestida de rosa palo y con una cartera decorada con cristales Swarovski.