MADRID 14 Jun. (EUROPA PRESS) -
Estos días, los futbolistas y sus respectivas novias son el mejor caldo de cultivo para la prensa corazonera. Que si Guti vuelve a tontear con Noelia y se escapan a Ibiza para sellar su reconciliación. Que si a la Carbonero le ha dado un ataque de celos cuando Iker iba a ser entrevistado por una sexy y hortera periodista mexicana... O al menos eso dice la prensa del país norteamericano.
Pero la noticia que me ha dejado conmocionada es la de la ruptura del futbolista del Atlético de Madrid, Diego Forlán y la modelo Zaira Nara. ¡Pero si hace cuatro días les vi como dos tortolitos y ella hablaba de su novio como si fuera Superman!
Lo bueno del caso es que la noticia la desveló ella misma a través de una red social, publicando el siguiente mensaje y en mayúsculas: MENOS MAL QUE NO ME CASÉ. El padre del deportista, mucho más comedido, ha confirmado la noticia asegurando que la decisión la tomó su hijo y que ahora mismo, Diego se encuentra bien. ¡Toma ya! Sin aspavientos, pero ha dejado claro que ha sido su hijo el que dio plantón a Zaira antes de pasar por la vicaría.
Y si la noticia no era de por si bastante impactante, Zaira se dedica a publicar nuevos mensajes en los que agradece las muestras de cariño recibidas: "Les pido que dejen de circular versiones que lastiman e inventan sólo para hacer mal, no busquen más respuestas, es un momento muy nuestro". Aquí se ha pasado de cursi.
Pero como no hay dos sin tres, ni tres sin cuatro, ha salido a la palestra también la hermana de Zaira, Wanda, que asegura que la verdad siempre sale a la luz en algún momento. ¿Mensaje apocalíptico? Ni mucho menos. Lo que añadía a continuación es que ha sido su hermana la que ha tomado la decisión de no pasar por el altar, contradiciendo así la palabra del que hubiera podido convertirse en su consuegro.
Hace tan sólo tres meses, el futbolista de 31 años y la modelo, de 22, anunciaban su inminente boda a través de Internet. Lo curioso es que ya se venía sospechando por los mensajes que se enviaban las hermanitas a través de la red social. ¡Como si no existiesen la correspondencia tradicional o los emails personalizados! O el teléfono, vaya.
Hasta llegamos a pensar que Zaira estaba embarazada y, por eso, adelantaban el enlace. La cuestión es que desde que lo anunciaron por Internet, iban trascendiendo los detalles de la boda a través de la red (me recuerda a los novios de antaño, cuando en su parroquia se anunciaba el compromiso y se abría la veda para algún 'bocazas' que debía chivarse si sabía de algún impedimento para que el enlace se llevase a cabo).
La ceremonia iba a celebrarse en Carmelo, una ciudad uruguaya, tierra natal del jugador, de poco más de 16.000 habitantes, después de la Copa de América, competición en la que participa Forlán. La fecha exacta era el 29 de julio próximo.
Mientras tanto, la joven argentina confesaba abiertamente que había encontrado al hombre de su vida y añadía unos cuantos 'súper' a la descripción de su novio: "Es una persona súper sencilla, súper transparente, es el hombre de mi vida y por eso lo he elegido para casarme".
Y añadía Zaira, totalmente convencida: "Diego tiene unos valores muy bien puestos, los que le enseñaron de chiquito y los mismos que me enseñaron a mí. Eso nos unió muchísimo". ¡Glup!, seguro que ahora se arrepiente de sus palabras si se oye en algún vídeo. Porque no cuadra tanta profundidad de sentimientos y una huída tan rápida antes del compromiso.
Estos días, antes de la noticia bomba que nos ofrecía, la pareja apuraba sus últimos días de soltería compartiendo vacaciones en Miami, acudiendo al bautizo del hijo menor de Wanda, hace tan solo una semana y también a un encuentro de la final de la NBA.
Según unas fuentes fue entonces cuando Diego le dijo a Zaira que no estaba seguro de querer casarse. Otras informaciones apuntan a que la modelo se sentía asfixiada porque el delantero del Real Madrid no le dejaba desarrollar su carrera como ella quería. Y cuando ella vino a España le pidió que no trabajara.
Zaira, muy enamorada, según su propia versión, dejó aparcada de momento su profesión, pensando en recuperarla al poco tiempo.
Sea como fuere, una historia que comenzó hace poco más de dos años en una discoteca bonaerense (se conocieron en una visita del jugador a Buenos Aires, momento en el que comenzaron su noviazgo) parece haber terminado como el rosario de la aurora.
¿Habrá tenido que ver la decisión de Forlán de continuar dos años más, hasta que finalice su contrato, con los colchoneros? Ayyyy... El amor y la ambición no siempre casan bien.