En las nubes

La ira de la Duquesa de Alba

MADRID 5 Abr. (EUROPA PRESS) -

Me ha sorprendido la pobre acogida que ha tenido la segunda parte de "La Duquesa", el tercer capítulo de la miniserie dedicada a Cayetana de Alba, que se emitió el lunes en Telecinco y que tan sólo ha logrado un 8 por ciento de audiencia, cuando los dos primeros superaron el 20 por ciento y los cuatro millones de espectadores.

Pero más me han sorprendido todavía las declaraciones de la duquesa de Alba, a través de la periodista Beatriz Cortázar, poniendo a la serie a caldo, cuando se había mostrado encantada tras la emisión de los primeros capítulos, hace ahora un año.

La actriz que da vida a la duquesa, Adriana Ozores, se volvía a meter en la piel de la aristócrata, pero convirtiéndola en una persona de carne y hueso, con todas sus contradicciones y sus carencias. Primero Irene Visedo y Adriana después, habían dado a conocer a Cayetana Fitz-James Stuart en distintas épocas de su vida: su infancia y su adolescencia, hasta su matrimonio con Luis Martínez de Irujo y el nacimiento de sus seis hijos, pasando por su romance frustado con el torero Pepe Luis Vázquez.

Y Cayetana reconoció estar encantada con el resultado final, bajo las órdenes del reputado director Salvador Calvo, el mismo que ha dirigido la segunda parte. Es más, el rodaje en el propio Palacio de Liria y en el de Dueñas, así como en el panteón de Loeches y en el Palacio de Fernán Núñez, contó con la aprobación de la duquesa. El equipo llegó a reunirse hasta tres veces con ella y se rodaron escenas en la iglesia del Cristo de los Gitanos y en el Ayuntamiento de Sevilla, a petición de Cayetana.

Hasta su hijo pequeño, Cayetano Martínez de Irujo, dobló a Javier Collado, el actor que le encarna en su juventud, a lomos del caballo Kesberoy, que es campeón de España de saltos.

Pero claro, el problema real de Cayetana de Alba frente a este tercer capítulo es otro bien distinto. No es que no se haya mentado la reconstrucción del Palacio de Liria que ella promovió ni su labor en la Cruz Roja, o la protección que ofreció a algunos artistas como Cristóbal Halffter, tal y como ella se ha quejado posteriormente.

Ni siquiera que en la serie apareciera ella dándole una bofetada a uno de sus hijos (posteriormente fue censurada por la duquesa). No. El verdadero problema de la de Alba reside en la visión que se da de su segundo marido, Jesús Aguirre. De su ambigüedad sexual cuando se enfrenta a Cayetano y éste se desnuda ante él.

Si ya defendió Cayetana a Jesús Aguirre cuando el escritor Manuel Vicent publicaba en un libro su visión sobre el Duque, ahora se ha lanzado con uñas y dientes a proclamar su hombría, además de su nivel cultural.

Por eso, Cayetana, a través de la periodista dice frases tan contundentes como: "Me parece indignante el retrato que se da de mi marido. Estoy enfadadísima- prosigue la duquesa- porque nos presentan como un matrimonio que sólo estamos de fiesta... Y a Jesús le ponen de ogro, de idiota y simple en la serie de televisión, cuando fue un hombre con un sentido del humor extraordinario y una persona muy inteligente".

La duquesa no se corta ni un pelo y tira a degüello con frases como: "No tiene nada que ver el Aguirre que aparece en esta lamentable serie, como tampoco yo me siento reflejada. Hacen que parezca una mujer tiesa y ridícula, cuando todo el mundo que me conoce sabe que soy la sencillez personificada..."

Afortunadamente, ha salvado de la quema al actor Carlos Hipólito, que caracteriza a Jesús Aguirre en televisión. Y eso que él confesaba en una entrevista hace poco sentirse encantado de haber hecho estos dos nuevos capítulos (el último se emitirá el lunes 11 de abril) porque "esta serie está basada en una biografía autorizada por la propia Cayetana de Alba", según sus propias palabras. Y añadía: "La duquesa nos ha dado todo tipo de facilidades para rodar en sus palacios y filmar en Liria y Dueñas ha sido un privilegio. Exceptuando las dependencias más privadas, hemos tenido acceso a todos los rincones, desde las cocinas hasta la biblioteca y la capilla".

Lo dicho, no entiendo esa ira a posteriori de la duquesa. ¿Acaso no leyó el guión entero cuando se lo presentaron? ¿Acaso algún familiar cercano le ha hecho ver algo que ella se niega a admitir?. Sea como sea, Cayetana sigue proclamando a todo aquel que la quiera escuchar que Jesús Aguirre "es el hombre que más he amado en mi vida".

¿Y Alfonso Díez qué opina?