En las nubes

Marta sigue adelante

MADRID 7 Sep. (EUROPA PRESS) -

Coincidiendo con sus 25 años en el mundo de la música, Marta Sánchez está viviendo una crisis sentimental con su marido Jesús Cabanas. Ella misma ha confirmado que quiere andar con pies de plomo para proteger a su hija Paula, sobre todo, de cara al comienzo del curso escolar de este mes de septiembre. Pero el curso comienza ya y la cantante no se decide. Mientras, ella y su marido viven en el mismo hogar.

El desencanto de la ex componente de Olé, Olé con el publicista viene de lejos, concretamente de cuando ella hacía las veces de mujer fatal y con posibles con su atractivo chófer. Me refiero al famoso tema 'Colgando en tus manos' que interpretaba a dúo con Carlos Baute.

Todos los presentes en la grabación de ese vídeo promocional dieron fe de que la pareja 'ardía' mucho más allá de los límites recomendados entre una mujer casada y un chico con novia reconocida. Él, con su deje meloso y siempre seductor, no dejaba de lanzarle piropos, de decirle 'mi amor' y frases cariñosas por el estilo y, aunque parece que la sangre no llegó al río, Marta quedó fascinada con el venezolano y empezó a replantearse su relación amorosa con su marido, con el que contrajo nupcias hace ocho años.

Tuvo la oportunidad de trabajar mano a mano con Jesús, pero ella rechazó de plano que su marido tuviera cualquiera relación con su actividad profesional y promocional. Marta nunca quiso juntar 'churras con merinas' y menos en tiempos difíciles para los dos.

Y al llegar el verano, la cantante anunció públicamente sus problemas como pareja y que ambos iban a pasar separados las vacaciones, aunque haciéndose cargo entre los dos de su pequeña.

Algunos malpensados vieron en esta declaración a la prensa una promoción del nuevo disco de Marta, que precisamente ha grabado alguno de sus temas este mismo verano en Estocolmo, de la mano del productor de Lady Gaga. Pero ella dejó claro y desde luego, no dudo de su palabra, que ninguna madre es capaz de montar un numerito tal con el padre de su hija por el simple hecho de querer promocionar su nuevo trabajo.

Marta siempre ha sido una mujer sensata, pero su falta de decisión para poner la carne en el asador y seguir con Jesús, o cortar definitivamente, le está jugando una mala pasada.

Su marido, que durante todo el verano ha sido de lo más discreto y ha pasado el testigo a Marta, afirmando que lo que ella dijese iba a misa, se ha sentido bastante solo. Y Jesús es un señor que está muy bien y se mueve en un círculo de amistades amplio y con mujeres solteras o, más bien, separadas.

Y en esa llegó Fidel (que dice la canción) pero en forma de Eva Zaldívar, la ex mujer de Pepe Navarro, que ya empezaba a estar harta de su tonteo con el también cantante Juan Peña. Me dicen que el chico es muy buena persona, pero muy débil de carácter y que a Eva le ponía furiosa su dependencia de ella. Vamos, que andaba bastante más colado por la Zaldívar que al revés y resultaba empalagoso.

Y, como decía, en eso llegó Jesús Cabanas, mucho más hombretón, más guapo, más seductor... y a Eva se le hicieron los ojos chiribitas. Y aunque parece que su tonteo no ha llegado más allá de 'ponme la cremita y te pongo la cremita' para soslayar el tórrido sol de agosto a bordo de un yate, las fotos que se han publicado han desatado el cajón de los truenos.

Ninguno de los dos, ni Jesús ni Eva, han querido hacer comentarios al respecto. Ella porque, como bien dice, no tiene por qué dar explicaciones a nadie (parece que le había insinuado a Juan que no quería seguir saliendo con él y el cantante no quiso darse por enterado y de ahí que al ver las fotos de Eva con Jesús sufriera un ataque de ansiedad por el que tuvo que ser ingresado. Después ha vuelto al hospital, pero a ver a su amigo Fonsi Nieto).

Jesús tampoco ha dicho ni mú, porque todavía está esperando que la cantante deshoje la margarita. Y no porque ella se haya refugiado en los brazos de Hugo, el estupendo señor con el que, a su vez, fue fotografiada también en alta mar sino porque la insatisfacción de la reina del pop español tendría que ver más con una crisis personal que con una crisis centrada en su pareja.

No en vano, Marta ha reconocido en alguna ocasión que sus mejores años los ha disfrutado con su todavía esposo y con la llegada al mundo de su niña, Paula, que ya está hecha una señorita.

La cantante vuelve a los escenarios este sábado en la localidad madrileña de Ciempozuelos. Si se siente fuerte en el terreno profesional, es posible que los problemas conyugales queden al final en una incómoda crisis de verano.