En las nubes

A Natalie Portman le sale otro 'Cisne Negro'

MADRID 29 Mar. (EUROPA PRESS) -

No ha dejado indiferente a nadie con su 'Cisne Negro'. Primero porque con el filme, Natalie Portman ha conseguido su primer Oscar como actriz protagonista. Segundo, porque a pesar de su avanzado estado de gestación, acaba de alzarse como una de las 27 mujeres más sexis del planeta según la revista 'Playboy'. En un ranking capitaneado por actrices tan exuberantes como Angelina Jolie, Halle Berry, Scarlett Johansson o la sensual Olivia Wilde, conocida por su papel en la popular serie 'House'.

Y en tercer lugar, por la polémica que se ha creado sobre si la Portman mereció la estatuilla hollywoodiense o no. Vaya por delante mi modesta opinión: No sólo la ha merecido sino que Natalie borda su papel.

La controversia proviene de Sarah Lane, una bailarina profesional de 27 años, que sirvió de doble a Natalie Portman en varias escenas del filme y que ahora asegura a 'Entertainment Weekly' que la actriz sólo rodó el cinco por ciento de las escenas de baile y que el resto de las tomas de cuerpo entero son suyas.

Según la bailarina, que forma parte del 'American Ballet Theatre', la cara de Portman fue añadida después digitalmente. Y con esta afirmación responde a los comentarios que hace unos días hizo el prometido de la actriz y padre de su primer hijo, el coreógrafo Benjamín Millepied y también actor de la película, en los que decía que el 85 por ciento de la película es Natalie y que Lane únicamente hizo el trabajo de pies: 'No fue nada duro enseñarle a bailar porque tiene facilidad para la danza' -añadía Benjamín refiriéndose a su novia.

¿Es un complot orquestado contra la actriz israelí o tan sólo celos de una bailarina que nunca ha llegado a ser la número 1 en el ballet? Sarah Lane califica a Natalie como una "increíble actriz" e insiste en que le da mucho mérito a que ella perdiese mucho peso durante año y medio e intentase por todos los medios entrar en la cabeza de un bailarín profesional para sentirse como ellos. Pero, al tiempo, se pregunta si alguien puede hacer en año y medio algo que a ella le ha costado 22 años... "Es degradante para la profesión, no sólo para mí", explicaba la bailarina.

Y no se anda con chiquitas cuando afirma que ha sido víctima de una campaña por parte de los productores para encubrir su trabajo y engañar al público con un único objetivo: que Natalie Portman ganara el Oscar. Aunque reconoce que cuando la cámara enfoca a la cara y los brazos es siempre Natalie Portman, "pero esos planos no demuestran que en realidad baile".

Y como no hay dos sin tres, a la polémica acaba de incorporarse el director de la película, Darren Aronofsky quien, por supuesto, ha salido en defensa de su actriz. En un comunicado asegura que las acusaciones de Sarah son absurdas y argumenta que en el filme hay 139 planos de danza y que en 111 sale Natalie Portman sin la magia digital del retoque: "Si juzgamos en términos de tiempo, podemos decir que Natalie realiza el noventa por ciento de las secuencias", dice taxativo el director. Y añade: "Que nadie piense que lo que está viendo no es Natalie porque sí lo es".

Y lo que no dice el director de películas como 'Réquiem por un sueño' y 'El luchador' es que el magnífico resultado en que se ha convertido 'Cisne Negro' reside también, en gran parte, en ese juego de cámaras pegadas casi obsesivamente al cogote de la actriz y conducidas magistralmente por él, que crean un clima de desasosiego durante toda la proyección.

Evidentemente, una cosa es bailar y otra muy distinta es hacer ballet profesional. Pero lo importante en una película es interpretar a un personaje. Y, en el caso del 'Cisne negro', el mérito de Portman no está en las escenas bailadas sino en las secuencias de gran complejidad dramática.

Aunque todos los planos de cuerpo entero fueran de la doble, las escenas que de verdad interesan en el filme son aquellas en las que Portman mueve los brazos y muestra gestos impactantes que dan visos de credibilidad y por los que la actriz se ha llevado el merecidísimo galardón. Las quejas de su doble parecen una pataleta absurda por afán de protagonismo o para promocionar su carrera. O tal vez ha salido a relucir ese 'Cisne negro', esa parte malvada que todos llevamos en nuestro interior y que sólo se manifiesta en determinados casos. Léase, envidia.

A mi juicio, Natalie Portman está impresionante. Más allá de las escenas de baile, borda su interpretación de una joven atormentada y reprimida.

Obviamente no es más bailarina que Denzel Washington boxeador o Harrison Ford explorador y aventurero.