MADRID 24 Ago. (EUROPA PRESS) -
Claudia Schiffer cumple este miércoles 40 años. Tenía sólo 17 años cuando fue descubierta por el director de la agencia de modelos Metropolitan en una discoteca de Düsseldorf. En aquel momento empezó una carrera meteórica, convirtiéndose en una de las modelos mejor pagadas del mundo.
Ella, junto a Linda Evangelista, Elle Macpherson, Naomi Campbell o Cindy Crawford, entre otras, aparecían en las portadas de las revistas de moda más importantes de los años 90, desfilaban para las firmas más prestigiosas del mundo y seducían con su glamour. Se convirtieron en top-models y en ídolos a imitar, robando el protagonismo a las actrices de Hollywood que, hasta ese momento, eran únicas en el paraíso de la mitomanía. Pero ahora, ya maduritas, han demostrado que son algo más que un rostro bonito.
La tímida alemana, sin ir más lejos, posee una fortuna que se calcula entre 120 y 200 millones de euros. Se ha casado, tiene tres hijos y gracias a su disciplina prusiana y a un cálculo digno del mejor comerciante, esta rubia de 1,82 metros ha sabido vender su belleza lejos de escándalos, como si un producto de lujo se tratase.
Naomi Campbell es la antítesis de la alemana, pero después de entrar en la década de los 40 (los cumplió el pasado mes de mayo), sigue en el candelero aunque sea a base de escándalos por haber recibido un diamante de sangre o porque la emprende a zapatazos con su personal de servicio. Lo curioso es que ella nunca fue una niña mimada en el barrio londinense donde vivió ya que su madre era una bailarina oriunda de Jamaica, y a su padre nunca lo conoció.
Dejó la escuela y tampoco estudió formación profesional, pero parece tener un talento innato e imprevisible en sus negocios. Se lanzó al mundo de la música con su disco 'Baby woman' que fue un rotundo fracaso, pero la 'diosa de ébano como la denominan, no tiró la toalla y ahora regenta dos empresas: una dedicada a productos de belleza y otra de relaciones públicas.
La danesa Helena Christensen, que también tiene sangre peruana gracias a su madre, a sus 41 años es, además de top- model, fotógrafa y diseñadora. Tras el declive de las modelos de élite, hizo pinitos en el mundo de la televisión y fue la protagonista de uno de los videoclips más sexys del mundo, para el disco 'Wicked game' de Chris Isaak. Hace diez años se convirtió en editora y co-fundadora de la revista Nylon, en la que ella ha publicado infinidad de fotos suyas, muchas de ellas han sido portada de la publicación.
También lanzó hace cinco años una línea de ropa (ahora que está tan de moda entre las celebrities -vease Madonna con hija Lourdes María sin ir más lejos), junto con su amigo, el diseñador Leif Sigersen y llegó a abrir una tienda propia en Nueva York.
La modelo estadounidense Christy Turlington, que es mamá de dos criaturas, retomó los estudios de Filosofía y Literatura oriental en la Universidad de Nueva York después de ser una de las protagonistas del fenómeno de las supermodelos. A sus 41 años ha lanzado una línea de productos basados en la medicina ayurvédica india además de ser imagen de una importante firma de cosmética. La californiana, que ha marcado un estilo elegante y con clase gracias al ritmo de sus movimientos, está inmersa además en varias causas solidarias, recaudando fondos para La Fundación Americana de El Salvador, que lucha contra la pobreza en el país en el que nació su madre.
Y colabora con la asociación Moda contra el cáncer, desde que su padre falleció en 1997 de un cáncer de pulmón.
Otra mujer, guapísima, que se ha convertido en una poderosa empresaria es la australiana Elle Macpherson, que a sus 46 años siguen apodándola 'El cuerpo'. Iba para abogada cuando el mundo de las pasarelas se cruzó en su camino a través de un cazatalentos. Ahora, gracias a su empresa Elle Macpherson Incorporated, con 1.500 trabajadores, se ha convertido en una de las grandes fortunas australianas.
Al igual que otras modelos como Cindy Crawford, de 44 años, que también figura entre el universo de las top model exitosas en los años 90, también Elle ha hecho sus incursiones en el mundo del cine. Participó en la película 'Alice' de Woody Allen (mucho antes de que el director decidiese rodar en nuestro país), se convirtió en una preciosa Sirena y colaboró en la película de héroes Batman y Robin.
Pero no son las únicas. Les siguen otras mujeres, todavía en la década de los treinta, pero que demuestran también que además de un cuerpo fabuloso, tienen cabecita para las grandes finanzas. Me refiero a Heidi Klum, por ejemplo, la musa de 'Victoria's Secret', que igual produce un reality show para la televisión que diseña su propia línea de joyas y sandalias. O Kathy Ireland, que ha prestado su nombre a una compañía especializada en artículos para el hogar y su compañía ya ha recaudado más de mil millones de euros en un año.
Todas ellas son guapas, famosas y, además, emprendedoras. Mantienen ese punto chic que las ha encumbrado porque en la mayoría de los casos, más que divas son divinas. A excepción de Naomi, claro, a la que seguramente sólo aguanta su novio ruso, el multimillonario Vladimir Doronin, que la sigue tratando como a una reina.