MADRID 5 Oct. (EUROPA PRESS) -
Acabo de enterarme de que Penélope Cruz va a enseñarnos su embarazo en la revista "Vogue" y lo primero que se me ocurre es llamar a mi amiga Yolanda Sacristán, la directora de la edición española, para que me cotillee.
La pillo en los desfiles de moda de París, en plena sesión de trabajo, pero antes de que siga con mi interrogatorio vía telefónica acerca de la primicia que ha conseguido la publicación, me dice taxativamente: "No puedo hablar del tema. Cuando pueda, tú serás la primera en saberlo".
Y me quedo con cuatro palmos de narices, dándole vueltas a la cabeza de cómo es posible que nuestra actriz más internacional (y yo diría también que más malcarada con la prensa) se haya dedicado durante cuatro meses y medio a ocultar su embarazo a todo pichichi (con desmentidos incluso de su representante cuando un medio español publicó la sospecha de sus redondeces) y ahora haya accedido a posar para todo el mundo mundial.
Estoy convencida de que Pe se ha arrepentido de mantener en secreto durante tanto tiempo algo tan bonito como ser mamá, máxime siendo su primera criatura. Y para colmo de males, como un embarazo no puede ocultarse mucho tiempo, las primeras fotografías que han dado fe de su estado de buena esperanza fueron las que publicaron el diario The Sun y la revista People, en las que la actriz aparecía gordita, con una camisola blanca muy ancha, despeinada y con cara de dormir mal noche tras noche, amén de los consabidos vómitos de los primeros meses de la mayoría de embarazadas.
Hay quien asegura que no dijeron nada ella y su ya marido, Javier Bardem, porque no sabían cómo reaccionaría la productora de la película 'Piratas del Caribe 4' que está rodando Penélope y donde interpreta a la protagonista femenina de la que se enamora Jack Sparrow. Pero luego se ha sabido que hasta se ha cambiado parte del guión, embarazando a la corsaria de la película, para adaptarlo al embarazo real de la española.
El caso es que por las razones que fueran, la pareja anunció que esperaban un hijo cuando ella ya estaba embarazada de cuatro meses y medio. Y ahora, tres semanas después, o sea, de cinco meses y poco si las cuentas no me fallan, la oscarizada por 'Vicky Cristina Barcelona' ha viajado de Londres a Madrid para posar en exclusiva para un reportaje que hará historia.
Lo que no sabemos es si Penélope posará completamente desnuda como hizo la pionera Demi Moore, que apareció en el Vanity Fair americano embarazada de siete meses de su hija Scout LaRue, tapándose los pechos con su mano derecha y el pubis con su mano izquierda, adornada simplemente con unos pendientes de brillantes con sortija a juego.
Aquellas fotos de Annie Lebovitz marcaron un antes y un después y desataron mucha polémica en 1991, porque mostraban a la actriz en todo su esplendor, orgullosa de su maternidad, pero muy alejada de la imagen pacata y edulcorada que se tenía por aquel entonces de la mujer embarazada.
Después de Demi, también han posado desnudas algunas famosas más para distintas publicaciones, como el caso de la modelo Claudia Schiffer, que imitó directamente la pose de su antecesora, pero mirando directamente a cámara en la portada de la edición alemana del Vogue cuando estaba gestando a su tercer hijo. Y, curiosamente, el autor de las fotos fue el diseñador alemán Kart Lagerfeld, su descubridor y maestro.
Y las dos reinas del pop: Christina Aguilera, que posó para Marie Claire, con una cazadora de cuero que dejaba ver su abultada barriga y parte de sus pechos y Britney Spears, para Harper's Bazaar, que sólo lucía un enorme collar con tres pedruscos de impresión. Aunque ambas portadas carecían del glamour de sus antecesoras.
La última en aparecer de esta guisa ha sido Mónica Bellucci, que a sus 45 años y embarazada de su segundo hijo ha salido en marzo de este año en la edición italiana del Vanity Fair, pero vestida con un sofisticado conjunto negro de lencería y cubierta con una bata de satén del mismo color.
Veremos qué hace Penélope Cruz: mostrar su anatomía con un desnudo integral (como también hizo Paz Vega para la revista Elle, fotografiada por su marido Orson Salazar) o luciendo moda para embarazadas. En cualquier caso y a falta de confirmación, me aseguran que el reportaje se ha conseguido a través del Vogue americano (Pe siempre ha dado más facilidades a nuestros colegas allende los mares que a los españoles, aunque no sé los verdaderos motivos).
Y que el fotógrafo elegido es Meter Lindberg, un alemán muy reconocido en el mundo de la moda, conocido como 'El poeta del glamour' porque sabe combinar estilo y creatividad con gran éxito. Trabaja para las distintas ediciones del Vogue, así como para otras revistas de moda como Harper's Bazaar y el Vanity Fair americano. Y ha hecho fotos impresionantes a un montón de celebridades como Milla Jovovich (su musa y amiga personal), Naomi Campbell, Linda Evangelista, Cindy Crawford, Helena Christensen y muchas más.
Y, además, Lindberg es un abanderado de la vuelta a la naturalidad y en contra del photoshop, que tan en boga está ahora en el mundo de las celebrities (aunque luego, la mayoría prefiere que le retoquen lo que no le gusta).
La exclusiva, insisto, a falta de confirmación, estará en los kioscos hacia el 20 de diciembre, o sea, en el número de enero del 2011, poco antes de que Penélope dé a luz. Entonces sabremos si la criatura de Pe y Javier será niño o niña y si nacerá en Madrid (yo apuesto por esta opción; hay quien dice que en la clínica Ruber Internacional para más señas) o en Estados Unidos, como apuntan otras fuentes. ¡Se admiten apuestas!
Diós, ¡qué tontería!, con lo sencillo que es decir las cosas con naturalidad. Ayyyy, Antonio Banderas, ¡qué pena que no sean como tú!