En las nubes

Los vampiros llegan a casa

MADRID 11 May. (EUROPA PRESS) -

En el pasado, la gente pensaba que el nombre escogido para un bebé recién nacido determinaría su destino y las posibilidades a su favor que tendría en la vida. Hoy, en cambio, elegimos el nombre de nuestros hijos por la tradición de ponerle el nombre de mamá, papá o los abuelos (cada vez menos), porque nos gusta o porque es un nombre de moda.

Pues bien, Cullen se ha colado ya entre la lista de los nombres más elegidos en Estados Unidos para los nacidos el año pasado. ¿Y sabéis quién es Cullen? Pues ni más ni menos que el apellido del atractivo vampiro Edgard, que interpreta el actor Robert Pattinson en la saga "Crepúsculo", la adaptación cinematográfica de los best-sellers de Sthephanie Meyer. Una moda que todavía no ha llegado a España, pero que poco tardará en instalarse.

El nombre más popular entre las chicas es Isabella. Curiosamente, Bella es el nombre de la amada por la que suspira el vampiro Edgard. Esa chica como desganada, de piel casi pétrea y ojeras oscuras que interpreta la actriz Kristen Stewart, que acaba de cumplir los veinte añitos.

La tendencia, como puede observarse, no es poner al retoño el nombre real del actor, sino el del personaje que interpreta. Nombres buscados en historias de novelas, programas de televisión, cantantes... Lejos queda aquel Kevin José, por ejemplo, que se inspiraba en el mismísimo Kevin Costner de "Bailando con lobos" y que, dicho sea de paso, era una horterada.

Los nombres de bebés que están de moda hoy, es probable que dejen de estarlo en diez o quince años y que el niño acabe siendo objeto de burla entre sus compañeros de colegio. Pero la fama arrasa con todo. Y en este punto ha entrado de saco la de los políticos como es el caso de Barack Obama, cuyo nombre empieza a estar en el candelero para los niños estadounidenses. O el de su hija mayor, Malia, cuya variante, Maliyah, ha aumentado en popularidad el último año.

La España de este nuevo siglo es cada vez más ecléctica y multirracial. Y eso también se percibe al ver que entre los nombres más comunes aparecen cada vez con más frecuencia los de origen árabe, sudamericano y oriental. Nuestros niños cada vez se llaman más Alejandro (Alex), Daniel, Álvaro, Pablo (Pau), David... Y las niñas, María, Paula, Lucía, Laura, Marta*en detrimento de Mari Carmen o Francisco José.

Pero la fama deja cada vez más huella en los Registros y aparece Chenoa (en referencia a la cantante), o Sofía (por nuestra Reina y, sobre todo, desde que nació la infanta menor de los Príncipes de Asturias, este nombre lidera nuestras listas).

Y se internacionaliza con nombres curiosos de barrios, frutas y no se sabe qué, como los que los famosos ponen a sus hijos: los Beckham llaman a sus hijos Brooklyn (un barrio de Nueva York), Romeo (el protagonista de una obra de Shakespeare) y Cruz (en Inglaterra es un apellido y aquí siempre se ha usado para chica). La cantante Britney Spears les puso a sus pequeños Sean Preston y Jayden James y, desde entonces, el nombre de Jayden James se ha convertido en uno de los más populares en EE.UU. A saber por qué.

La modelo Elle MacPherson bautizó a uno de sus hijos como Arpad (en hebreo significa exilio) Flynn y Gwyneth Paltrow tiene dos hijos: Apple (manzana en inglés) y Moses (sabio en hebreo). Michael Jackson llamó a sus hijos: Paris Katherine y Prince Michael I. Su tercer hijo se llama Prince Michael II. Y Nicole Kidman le ha puesto a su pequeña Sunday Rose, que significa Domingo Rosa.

Uno de los hijos adoptivos de Sharon Stone se llama Laird (del escocés Lord, señor.). Tom Cruise y Katie Holmes eligieron para su pequeña el nombre de Suri, que significa princesa en hebreo.

Vamos que lo de Libertad o Génesis parece de broma en nuestro país, al lado de los nombrecitos que se gastan los famosos... Sea como fuere, no soporto lo de Lenin, Joshua o Matthew... ¡Con lo bonito que es Mateo!

Y lo siento por el ex novio macizo de Penélope Cruz, Matthew McConaughey, que por cierto llama Vida a la hija que acaba de tener con Camila Alves.