MADRID, 4 Ago. (CHANCE) -
Fiel a una de sus citas estivales más tradicionales, el Rey Felipe VI continúa con su agenda en Mallorca participando en la 43ª edición de la Copa del Rey MAPFRE, uno de los acontecimientos náuticos más importantes del Mediterráneo. El monarca, gran aficionado a la vela, ha vuelto a integrarse en la competición durante su estancia en Palma, donde comparte protagonismo con las principales tripulaciones nacionales e internacionales que participan estos días en la regata.

Don Felipe llegaba este martes al puerto deportivo de Palma conduciendo su propio coche y mostrando una actitud cercana con los medios de comunicación. Sonriente, saludaba a la prensa a su llegada y, antes de acceder al club del puerto, posaba brevemente ante las cámaras, en una imagen ya habitual durante sus veranos en la isla.

Uno de los momentos más emotivos de la jornada se producía durante el homenaje a los regatistas Manolo Doreste y Javier Vallejo, recientemente fallecidos. Junto al resto de los asistentes, el Rey asistía a la proyección de un vídeo con imágenes de ambos deportistas y posteriormente subía al escenario para aplaudir en su memoria junto a familiares, amigos y representantes del mundo de la vela.

Tras el acto, el monarca se dirigía al Hispania para embarcar junto a su tripulación y participar en una nueva jornada de competición. A su llegada a la embarcación, se cambiaba de camiseta en el camarote para vestir la equipación del equipo y, una vez preparado, conversaba y posaba con el resto de los tripulantes antes de zarpar. Poco antes de iniciar la regata, guardaba cuidadosamente sus zapatos en una bolsa y permanecía descalzo a bordo, como es habitual durante las maniobras de navegación.

Con esta nueva participación en la Copa del Rey MAPFRE, Felipe VI reafirma su estrecha vinculación con el deporte de la vela y con una competición que forma parte de su agenda estival desde hace décadas, convirtiéndose en uno de los grandes símbolos de cada verano en Mallorca.