VENECIA 5 Sep. (EUROPA PRESS - Alba M. Villamor) -
Solo con su presencia cautivó a la alfombra roja. Ningún invitado tuvo más flashes que el actor y no solo porque iba muy bien acompañado de su esposa o porque sin saberlo recibió un premio, sino porque además demostró que el color negro es su mejor aliado.
Sonriente, aunque algo nervioso por el misterioso premio que la Mostra de Venecia iba a otorgarle, Al Pacino paseó bajo la atenta mirada de todos los presentes; y es que Venecia ha sido testigo durante estos días de una pasarela inigualable de exquisitos vestidos.
Aunque para sorpresa de todos la jornada del domingo no tuvo a una mujer como protagonista, sino que el género masculino y más concretamente Al Pacino, fue el protagonista indiscutible. Si, según los responsables del Festival, el creador de 'Wilde Salome' ha dejado huella en el cine contemporáneo, en opinión de CHANCE se ha coronado como el más desaliñado del Festival.
El negro fue su mejor aliado: Traje, camisa y zapatos. Eso sí, camisa de seda, es decir, bien brillante, sin haber pasado por la plancha y con los botones desabrochados: unos por puro 'estilismo' y otros apuntito de reventar.
Pese a su atuendo nocturno desaliñado, al que acompañaba su peinado canoso, el actor no tuvo rival. Posiblemente su simpatía o los muchos recuerdos que traen a todos el verle después de tantos años en la gran pantalla hicieron que saliese airoso del Festival de Cine sin que ni su propia esposa, la también actriz Lucila Solá, pudiesen hacerle sombra.
Eso sí, ella tampoco se ganó el premio a la mejor vestida, ya que ni su vestido de tirantes negro hasta los pies sacaron lo mejor de sí misma. Esta parejita no tiene rival en las pantallas, pero en cuestión de alfombras rojas y saraos de primera tiene muchos trucos que aprender aún.