Cómo salir de tu zona de confort viajando

Fotograma Scream Queens
FOTOGRAMA SCREAM QUEENS
Publicado 15/08/2018 8:29:36CET

   MADRID, 15 Ago. (CHANCE) -

Si sales de tu rutina diaria, sales de tu zona de confort. Es así de fácil. El problema radica en que es no queremos alejarnos de ella por una simple razón: la comodidad. Viajar supone nuevos retos, experiencias, aprender nuevas costumbres... En definitiva, salir de esa zona de confort. Y es que ampliar la relación con el entorno implica ampliar la relación con nosotros mismos.

Según la empresa Coaching on focus, además de visitar lugares nuevos, disfrutar del tiempo libre o aprender experiencias, viajar también también ayuda a:

Planificar el cambio. Viajar es siempre una aventura. Cuando planificamos un viaje creamos escenarios de futuro, sin embargo siempre surgen imprevistos donde poner a prueba nuestra resilencia, nuestra adaptación al cambio.

Construir identidad. Somos mucho más de lo que pone en nuestro carnet o pasaporte. Enfrentarnos a situaciones nuevas y tener tiempo para reflexionar, nos permite conocernos y volver a conectarnos con nosotros mismos.

Consolidar nuestros valores. Viajar nos ayuda a ver que no es cierto de que "Tanto tienes, tanto vales" y que el valor de las cosas, al igual que el interno, es subjetivo y nadie más que tú puede valorarlo. Fomenta la empatía, el respeto y la tolerancia.

Aligerar nuestras mochilas. Conocer otras culturas nos permite quitarnos muchos de los miedos, creencias y prejuicios con los que vivimos a diario. Ser consciente de ello, nos abre la mente a nuevas experiencias.

Definir nuestros objetivos. Disfrutar de tiempo libre proporciona un espacio de claridad mental. Salir de la rutina nos da otras perspectivas que nos ayudan a definir el camino y dirección que queremos tomar.

Poner el foco en lo importante. Viajar y alejarnos de las cosas cotidianas, nos ayuda a relativizar los problemas, a cuidar lo que verdaderamente importa y a ser mucho más compasivos.