'Supervivientes': El abandono de Alba Carrillo y su madre revienta el guión de la gala de expulsión

Supervivientes/Telecinco
SUPERVIVIENTES/TELECINCO
Actualizado: viernes, 5 mayo 2017 8:39

   MADRID, 5 May. (CHANCE) -

   Si hubiera que resumir en una palabra la segunda gala de expulsión de Supervivientes, esa sería caos. Todo iba como la seda, con una prueba de localización que había demostrado la entrega e implicación en el concurso de gran parte de los robinsones, pero nada podía prever que la escaleta del programa saltara por los aires cuando el espacio recuperó los momentos más polémicos vividos los últimos siete días en Tierra de Nadie. Fuimos testigos de los puntos de vista equidistantes entre Alba Carrillo y su madre, Lucía, por los posibles favoritismos de Las Mellis con Laura por ser hija de quien es, para los menos duchos, Kiko Matamoros. La discusión se extendió en décimas de segundo entre la ganadora de GH VIP y la colaboradora televisiva, un rifirrafe que tiene todos los visos de dar para unos cuantos Sálvame diario. En una de las pausas el desencuentro fue a más. Lara Álvarez lo calificó de "muy desagradable", tanto que madre e hija decidieron marcharse, abandonar el concurso, por segunda vez pusieron al equipo contra las cuerdas.

   Las dos nominadas acababan de reventar el guión de la gala, motivo por el que Jorge Javier Vázquez insistió en hablar con ellas y disuadirlas de una decisión tomada en caliente. Lucía y Alba fueron directas a la barca para poner rumbo a España, su intención casi nada más llegar a Honduras. La actitud de ambas colmó la paciencia del maestro de ceremonias, que insistió en mantener una vía de comunicación con la modelo, porque a la progenitora no quería ni oírla y menos verla. La audiencia con sus votos dictó sentencia salvando a Alba y echando a Lucía, que advirtió que las reglas del programa se habían acabado para ella. La joven tuvo la oportunidad de hacer su concurso y, a pesar de la insistencia del conductor catalán y de su prima Almudena Montero, y de los mensajes de apoyo de Sandra Barneda, Terelu Campos, su manager y hasta Fonsi Nieto, el padre de su hijo, parecía enrocada en su vuelta a España. El espacio se despidió con esa incógnita y tendremos que esperar al programa dominical para saber si se ha dado tres días para recapacitar.

CAMILA Y KIKO, DE NUEVO JUNTOS

   Kiko y Gloria Camila están peor separados. En solo siete días distanciados, debido a la sanción impuesta a la hija de Ortega Cano por su enfrentamiento con Alba Carrillo, la pareja ha hecho aguas, y no solo nos referimos a los litros cúbico de mar que les separó la semana pasada. Los celos del participante de Mujeres y Hombres y viceversa, con comentarios poco acertados hacia su novia, y el agobio de esta cuando su chico no le presta atención, han puesto en tela de juicio la fortaleza de la relación. Leticia Sabater vaticina un reencuentro épico, aunque habrá que ver si lo será por apasionado o por enfurruñado.

   El juego de localización, una prueba durísima, dejó a Raquel de las Mellis y a Laura Matamoros sin fuerzas y algo mareadas. La resolución del reto terminó con un triple empate que tuvieron que desempatar, otra vez, la hija de Kiko Matamoros, la hermana de Rocío Carrasco y Lucía. Se dejaron todo sobre la arena, alguna por partida doble y a punto de vomitar, y la organización, al ver que las fuerzas les abandonaron, dieron como ganadora a Gloria Camila.

   Finalizado el juego, Lara Álvarez habló alto y claro y recordó la dureza del concurso, pidió respeto por el programa y rogó que no se pusiera en duda el espacio. Palabras que iban dirigidas a un claro destinatario, Edmundo, que ha visto desde la barrera todas las pruebas y se permite el lujo de tachar la experiencia como menos dura de lo que él esperaba.

PAOLA CARUSO, LA GRAN BENEFICIADA DE LA MARCHA DE LUCÍA

   Paola recibió una doble noticia: el concurso continuaba para ella gracias al abandono de Lucía y su madre, Wanda Caruso, le mandó vía telefónica un mensaje de apoyo. La ilusión por continuar de la actriz italiana chocaba frontalmente con la actitud que Alba y Lucía han mantenido desde que se tiraron del helicóptero hace poco más de dos semanas. Los fans podrán seguir disfrutando de las fechorías de la intérprete, que, por una mera cuestión de intuición, serán de lo mejorcito de los resúmenes de esta semana.

   Hubo conexión telefónica para Gloria con su tía Mari Carmen Ortega, que le dio el parte de su casa y el anuncio del nacimiento de su sobrina. Michu, la que fuera pareja de José Fernando, daba a luz en Sevilla a una niña después de sufrir complicaciones en la gestación. Las noticias, todas gratas, provocaron la emoción de la joven, toda una superviviente en su propio clan. El espacio aprovechó las nominaciones para reproducir un mensaje grabado de su padre, el diestro José Ortega Cano, en el que la animaba a seguir luchando y a mantenerse fuerte ante los obstáculos de la supervivencia.

   En Cayo Menor el juego de líder, una vez más la prueba de apnea grupal, se retrasó, pero volvió a demostrar la ambición y la competitividad entre Eliad y la protagonista de Quiero ser monja. El modelo israelí nos dio un buen susto, el segundo desde el inicio del concurso, al perder el conocimiento tras ser el último en abandonar la jaula de su equipo. Con el corazón en vilo porque la conmoción tras su salida del agua preocupó a la asturiana y a sus compañeros, testigos de que algo raro había pasado. Unos minutos después y más tranquilo, sentado junto a Lara, el joven recuperó el aliento y recibió su amuleto de líder. Un momento que tampoco paso inadvertido para el jurado de Got Talent, que felicitó al concursante y recordó que el formato tiene sentido por supervivientes como el actor judío. Pues eso, centrémonos en los que se dejan la piel en la playa y olvidemos a los que únicamente han ido a hacer postureo, montar broncas sin sentido y a calentar una posible visita al DeLuxe, eso sí, previo pago de la multa por abandono, que a nadie se le olvide. Continuará el domingo, con Alba o sin ella...