La actriz María José Goyanes regresa a la televisión en "Yo soy Bea" tras recuperarse de tres operaciones de corazón

En la foto, Máría José Goyanes
En la foto, Máría José Goyanes - EP

LA ACTRIZ INTERPRETA A ALICIA ECHEGARAY, LA MADRE DE BE, UNA MALA MALÍSIMA QUE DARÁ MUCHO JUEGO

La popular serie de televisión Yo soy Bea tiene una nueva estrella entre sus filas. A María José Goyanes le salieron los dientes entre bambalinas, se sabe de memoria párrafos enteros de obras de teatro que jamás representó y es que la actriz pertenece a la tercera generación de artistas que nace en el seno de la familia Goyanes. Nieta de Alfonso Muñoz es hija de Mimí Muñoz y comparte el talento familiar con sus hermanas, Vicky Lagos, Conchita Goyanes y la recientemente fallecida Mara Goyanes. La pequeña de las hermanas Goyanes ha demostrado sobradamente ser una fuerte, tras ser intervenida hasta tres veces a causa de su lesión de corazón la actriz disfruta de la madurez compaginando función tras función. Cansada de episódicos en algunas de las serie más vistas de la pequeña pantalla María José se incorpora a la nueva temporada de Yo soy Bea como Alicia Echegaray, la madre de Be, una nueva mala malísima que dará mucho que hablar en la popular serie. La actriz asiste orgullosa al éxito de su hijo Javier Collado, la cuarta generación de actores que nace en la familia triunfa en Sin tetas no hay paraíso junto a Amaia Salamanca y Miguel Ángel Silvestre.

-¿Cómo afrontas el reto de interpretar a la madre de la nueva Bea?

-Con mucha ilusión, Yo soy Bea es un proyecto muy consolidado y quieras que no te enfrentas a él con mucha más seguridad. Ojalá se lo pasen igual de bien con nosotros como se lo han pasado con los protagonistas de la serie.

-¿Cómo será Alicia Echegaray, tu personaje en la serie?

-Es la dama de hierro de la nueva temporada de Yo soy Bea , una viuda casada por interés, una gran señora dueña de todo el acero del país que carece de sentimientos. Una mujer que no cree en el amor, piensa que el matrimonio es una cuestión demasiado seria como para que venga el amor a estropearla. Hay que casarse por conveniencia y luchar por el poder al margen de los hombres. Alicia es capaz de despedir a doscientos sin que se le mueva un pelo.

-Un gran cambio de registro...

-Me divierte mucho, nunca me había enfrentado a un personaje tan malvado, siempre me han ofrecido papeles en los que predominaba la buena intención y me está resultando divertidísimo interpretar a una mala malísima como Alicia Echegaray.

-¿Cómo crees que te lo va a tomar el público?

-No sé, esto es lo más divertido de ser actriz, poder cambiar de registro.

-¿Has tenido algún referente a la hora de preparar el papel?

-Como manipuladora que es se parece a la Meryl Streep de El diablo se viste de Prada , una mujer preocupada por su aspecto, una diva que sale niquelada desde primera hora de la mañana para comerse el mundo caiga quien caiga. Es toda una dura, no valora nada a su hija y la ningunea sin pensárselo.

-¿Seguías la serie?

-Sí, empecé a verla con mi sobrina Rebeca porque trabajaba su amiga Ruth Nuñez y acabé enganchada.

-¿Te han recibido bien en el equipo?

-Muy bien, hay un equipo formidable en Yo soy Bea pero cuando llegas al plató lo ves todo muy distinto, es muy gracioso eso de incorporarse a una serie cuando eres una de sus seguidoras más fieles.

-¿Cómo has vivido el hecho de ver a tu hijo perseguido por las fans?

-Ha sido graciosísimo, me he pasado toda la temporada sentada delante del televisor para no perderme ni una sola escena de mi niño. Ya me he comprado todos los dvd de la primera temporada y estoy feliz, quizá no lo deba decir como madre suya que soy pero me parece que ha hecho un gran trabajo. Soy muy crítica conmigo misma y con la gente a la que quiero, soy más dura con las personas que me importan que con las demás porque que las demás lo hagan mal no es algo que me acongoje. Javier es la cuarta generación de actores que tenemos en la familia y me siento muy orgullosa de él.

-¿Te apetecía volver a televisión?

-Mucho, a mi siempre me apetece hacer televisión, cada vez que me ofrecen un episódico intento hacerlo, mi ultima aparición ha sido en La familia Mata pero no hacía un personaje fijo desde 1995 y me apetecía mucho. Hice mi primer programa de televisión a los nueve años, me han salido los dientes en un plató y la televisión es el medio en el que me he formado. Fundé compañía propia gracias al bagaje que me dio Televisión Española.

-Hay pocos papeles para la mujer madura...

-Eso no lo digo yo ahora, lo decimos todas las mujeres del mundo, a partir de los cuarenta una empieza a parecer invisible pero afortunadamente la labor de un actor no termina nunca, siempre habrá un ser humano mayor al que poder interpretar.

-¿Cómo sacas partido de la madurez?

-No he modificado mi manera de vivir. Soy muy joven de espíritu, siempre lo he sido y eso es algo que se tiene o no se tiene. He conocido gente joven muy vieja, antigua y conservadora. A pesar de mis restricciones físicas derrocho energía, estoy viva y siempre lo he estado. A pesar de un corazón que me ha obligado a operarme tres veces tengo mucha energía y sé transmitirla.

-¿Estás ya bien de tu lesión de corazón?

-Muy bien, puedo seguir en activo e incluso tengo fuerzas para simultanear varias funciones.

-¿Te sientes querida por el público?

-Por supuesto que sí, el público es delicioso. Es muy gratificante ver como aún se siguen acordando de Estudio 1, aquel programa contribuyó a que el gran público dejara de pensar que el teatro era un aburrimiento y nos dio a conocer. Es injusto que ahora no haya ningún programa parecido que permita a nuestros jóvenes actores darse a conocer al gran público.

-¿Pertenecer a una familia de artistas te ha hecho diferente de los demás?

-La única diferencia es que he nacido en ello, me he criado entre bambalinas y he visto más teatro que cualquier persona de mi edad. Cualquier hijo de actor a los tres años sabe estarse quieto entre bambalinas, me se párrafos de funciones que no he hecho jamás.

-¿Qué relación tenías con tus hermanas?

-Nos adorábamos. Yo quizá he sido la que más suerte ha tenido de todas, las circunstancias de la vida han hecho que yo lo tuviera más en bandeja. Me he dado más gustazos profesionales que mis hermanas. Esta profesión nunca es justa, yo me considero una buena actriz pero mi hermana Mara era una actriz cómica como no ha habido en este país de haber tenido la suerte que se merecía hubiera sido un hito del humor, yo no me puedo comparar. La chispa de mover un dedo y que te aplaudan sólo la tenía Mara.

-¿Serías capaz de identificar el punto fuerte de cada una de las hermanas Goyanes?

-Mara hubiera sido una gran cómica, una especie de Lina Morgan porque era una gran bailarina cantaba bien y era muy divertida. Conchita es verdaderamente graciosa, ha heredado el humor de mi madre. Vicky ha sido una gran actriz dramática, ha sido hermosísima y el drama lo ha bordado. Yo he estado casada con un productor y eso me ha abierto muchas puertas a la hora de tocar diferentes palos y formarme en todos ellos pero no sabría decir en qué destaco, me tengo demasiado cerca y pierdo la perspectiva.