Adria Collado estrena "Km 31", largometraje que ha compaginado con la grabación de "La que se avecina"

Adria Collado.
Adria Collado. - EP

EL POPULAR ACTOR CATALÁN PODRÍA DAR EL SALTO A HOLLYWOOD

No quiere que se le tilde de guapo pero su atractivo es evidente a golpe de vista. Adriá Collado no solo puede presumir de cara bonita, sino de ser uno de los actores españoles que mejor ha encaminado su carrera. Actualmente triunfa en televisión con la segunda temporada de la serie La que se avecina , rodaje que compagina con proyectos en el mundo del cine, como el estreno de Km 31 , un thriller mexicano de terror y relaciones humanas. En lo personal dice no considerarse ambicioso y no descarta volver a trabajar como modelo, profesión con la que consiguió costearse las clases de interpretación.

- Esta película se rodó hace algo más de dos años, ¿por qué ha tardado tanto en llegar a España?

- En México se presentó el año pasado, pero su estreno se demoró por temas de postproducción, ha sido muy laboriosa. El director es muy puntilloso con este tema y los efectos estaban muy elaborados y quería que todo estuviera perfecto. Además estrenar una película en España en buenas condiciones no es nada fácil, las producciones americanas siempre están ahí, acechando, por eso se ha esperado al momento adecuado para traerla a las pantallas.

- En todos estos años como actor no te has encasillado en ningún tipo de papeles, has probado cosas muy diferentes, ¿eres tan camaleónico detrás como delante de la cámara?

- Detrás de la cámara hago mi vida y lo que me apetece es irme de vacaciones a Formentera (ríe). Pero me gusta ser versátil, cambiar, y siempre he tenido la suerte de tener el cojín de la tele, un trabajo que te da cierta estabilidad económica y que te permite aceptar proyectos de cine interesantes, como irte a Ibiza a hacer aislados con unos amigos por dos duros.

- Empezaste como modelo para costearte los estudios, ¿sigues vinculado a este mundo? ¿Has tenido o te gustaría tener nuevas propuestas?

- No, la verdad que no. Cuando era modelo hacia básicamente anuncios, fue un trabajo que me ayudó a poder emanciparme en una época en la que no todo el mundo podía. Nunca renegaré de esa etapa porque me dio un dinerito para ir tirando, pero ya han pasado muchos años, esto fue alrededor de los 20 y ahora tengo 35 (ríe). Hace un tiempo desfilé con Fele Martínez en Gaudí de la mano de Antonio Miró, pero fue algo anecdótico y puntual.

- En tu caso lo de chico guapo ha sido una ayuda, no un estigma.

- A mi lo de chico guapo me hace gracia, mira mi barriguita, George Clooney si que es guapo y no yo (ríe). Eso de que se te encasille por tu cara bonita no va conmigo, prefiero que la gente se fije en que me he metido en la piel de personajes como Lorca, y en Cámara Oscura hice de un tipo más bien rellenito. He intentado combinar papeles porque hacer de guapo tiene muy poca gracia, a no ser que seas George Clooney y tengas un especial magnetismo. Me cae bien ese tipo (ríe).

- En esta película las gemelas tiene una conexión más allá de lo lógico, una empatía especial...¿crees que pueden existir este tipo de relaciones en la vida real?

- En mi caso soy bastante pragmático y realista, no suelo creer en estas cosas. Lo curioso es que si tratan de leerme la mano siempre me niego, por si acaso (ríe). Igual si existe ese tipo de conexión, de hecho muchos gemelos dicen sentirla, si has compartido el útero materno algo debe haber. Pero tanto como creer en ello no, aunque no descarto que pueda darse. No digo ni que si ni que no a nada, no sabe no contesta (ríe).

- A tu personaje le cuesta mucho mostrar sus sentimientos, ¿y a ti?

- Soy bastante tímido y antes lo era mucho más. De hecho jamás imaginé que llegara a dedicarme a esto por mi excesiva timidez pero la vida da vueltas y tienes que adaptarte, superarlo. Pero no soy de mostrar mis sentimientos al primero que pasa, soy reservado.

- La película refleja que a veces podemos llegar a enloquecer por amor. ¿Has tenido alguna experiencia así?

- Lo que me atrajo de este personaje, Nuño, es que es muy hermético en lo referente a sus sentimientos, tiene una nobleza increíble que le hace un poco burro ante situaciones que lleva esperando mucho tiempo y que frena cuando se dan porque cree que las circunstancias no son las adecuadas. En mi caso, claro que recuerdo experiencias similares, todos guardamos cosas, pero nunca se las contaría aun periodista porque son muy privadas (ríe).

- Los miedos están muy presentes en Km 31 : miedo a la muerte de un ser querido, miedo al amor... ¿Cuáles son los miedos de Adriá?

- Cualquier trabajo inestable, por ejemplo, en esta profesión no hay nada seguro, no sabes si te van a volver a llamar, eso da miedo, pero por suerte y hasta el momento yo no puedo quejarme. Luego están los típicos miedos, como el miedo a la muerte, a la oscuridad, a las relaciones humanas o al rechazo. Hay miles de miedos irracionales, lo importante es no potenciarlos. En mi caso, tuve una época en la que tenía pánico a los aviones pero conseguí superarlo.

- ¿Pasas miedo frente a la pantalla con películas como esta?

- No soy muy miedoso, hay gente que ante las películas de terror grita y se desquicia, yo me lo guardo para adentro pero no me tapo la cara. Además es un género divertido de interpretar porque te pone en situaciones límite.

- ¿Qué te queda por hacer como actor?

- Muchas cosas. Es cierto que he probado un poco de todo pero me falta hacer cine más combativo, más comprometido, que es algo que no he tocado en los últimos años, meterme en temas de denuncia social. Los tiempos están muy caldeados y me gustaría aportar mi grano de arena.

- Desde aquel cameo que tuviste en Evita con Alan Parker, ¿te han llegado más proyectos americanos? ¿Sueñas con Hollywood?

- El director de Km 31 está preparando una película en Los Ángeles y me ha dicho que tiene un papel para mi, voy a tantear a ver si lo hacemos. Desde luego, llegar a Hollywood no es mi meta, además lo veo muy lejano. Lo que pasa es que nos hemos acostumbrado a ese tipo de triunfo: Bardem, Penélope Cruz... Parece que ahora es más accesible, más fácil de alcanzar, pero este trabajo es de avanzar poco a poco pero sin pausa y si te centras solo en Hollywood no estás trabajando en lo que deberías. Para mi lo principal es cuidar mi carrera aquí, no soy ambicioso.

-¿ Echas de menos tu casa? ¿Te planteas volver a Barcelona algún día?

- Suelo ir bastante, al menos un fin de semana al mes porque allí están todos los míos. Realmente me gusta combinar Barcelona y Madrid, son dos ciudades muy distintas pero muy complementarias, ese rollo de la rivalidad es una mamarrachada política que nos han intentado vender.