UN LICENCIADO EN HISTORIA Y ANTROPOLOGÍA QUE TRIUNFA EN EL CINE Y EN AL PEQUEÑA PANTALLA
Profesionalmente, éste está resultando ser un gran año para el popular actor Adriá Collado, ya que a su exitosa participación en la serie La que se avecina , se une el rodaje de su último proyecto cinematográfico Las mujeres del anarquista , donde comparte cartel con Juan Diego Botto, Irene Visedo y María Valverde.
El popular actor no ha parado de trabajar desde que terminara sus estudios de Historia y Antropología. Empezó como modelo, pero pronto, tras los atractivos rasgos de este catalán, asomó un talento en bruto: la interpretación. Ha participado en numerosas películas entre las que cabe destacar "Mensaka (Salvador García Ruiz), El arte de morir (Álvaro Fernández Armero), Buñuel y la mesa del Rey Salomón (Carlos Saura) y Cámara oscura (Pau Freixas) entre otras.
¿Cómo es el personaje que interpretas en Las mujeres del anarquista ? Pues llevo muy poco de rodaje, lo que significa que aún no sé cómo son todos los resortes del personaje, pero si sé que se llama Francisco, es el hermano del personaje que interpreta Juan Diego Botto. Es muy curioso, porque ambos son de la misma familia, lógicamente, pero uno se ha decantado por la izquierda y el mío por la derecha. Mi personaje es falangista con su corazoncito que se ha enamorado de la mujer del personaje de Botto. Es un tipo respetuoso y noble.
¿Se parece a ti este personaje?
En cuanto a ideología no, pero sí me gusta proteger a mis amigos y a mi gente, como él. Sin embargo, yo no reaccionaría como él. El guión está muy bien y define a la perfección al personaje.
¿Estás compaginando el rodaje con la serie?
Exactamente.
¿Cómo lo haces?
Por ejemplo, ayer terminé el rodaje de la serie a las once de la noche y hoy me han pasado a buscar a mi casa a las seis de la mañana. Estoy cansado y creo que más adelante será peor. Lo que pasa que en la serie me lo paso muy bien y, por lo que veo, en el rodaje también, así que
¿Cómo es para tí un día normal de trabajo?
Depende. Normalmente me vienen a buscar a mi casa y me llevan al plató de La que se avecina . Estoy ahí prácticamente todo el día, pero si se da la circunstancia de que un día no tenga tanto trabajo, me voy a dar un paseo, a tomar un café, o me quedo en mi casa viendo películas o series.
¿Tienes alguna afición extraña?
Me gusta lo que a todo el mundo: ir al cine, quedar con mis amigos, con mi novia... Mi afición peculiar es tirarme en la playa y escuchar el ruido del mar, pero no puedo hacerlo ahora. De todas maneras, desde que se intentó el DVD soy bastante casero, me gusta mucho ver en versión original subtitulada, estoy obsesivo con las series americanas, me las trago todas.
¿Llevas bien la fama?
El tema de la fama me aburre un poco, no me gusta. Si eres actor lo divertido es observar, no que te observen. Ir a un sitio y que la gente te esté mirando no lo llevo muy bien.
¿Qué hace un licenciado en Historia y Antropología dedicado al cine?
Empecé a hacer mis pinitos en teatro y en moda al mismo tiempo que estaba estudiando la carrera. Me propuse terminarla pasara lo que pasara, porque tampoco me suponía un esfuerzo especial. Creo que esta profesión me ha escogido más ella a mí que yo a ella, pero estoy encantado.
¿Cómo te ves dentro de veinte años?
Me veo dirigiendo alguna película, interpretando algún personaje, pero sobre todo viviendo en Formentera en una casita desde la que pueda ver el atardecer cada día con un vino blanco en la mano. Ese es mi sueño.
Diste el salto al cine francés con Pourquoi pas moi y Bloody Mallory , y al inglés con Evita ...
Evita fue prácticamente lo primero que hacía y de repente me vi grabando en Londres con Antonio Banderas y Madonna. Imagínate, flipaba muchísimo. El director de Atómica me llamó porque vió Evita y le gusté. Creo que las cosas pasan porque tienen que pasar y una cosa te lleva a otra.
¿Te gustaría dar el salto y hacer una película en Estados Unidos?
Me gusta trabajar en idiomas que no sean el mío. Me gustaría, pero no me apasiona el cine comercial de masas. Hay un tipo de cine independiente americano que me encanta, pero primero uno debe hacerse un nombre real en España y aprender muchísimo para luego dar el salto.
¿Hay algo de lo que te arrepientas?
No me arrepiento de nada en mi vida profesional, pero hay cosas que si me lo hubiera pensado dos veces quizá no las habría hecho. He grabado películas en las que he tenido una semana para prepararme el papel. Eso se resiente en tu trabajo. Pero esa película te puede abrir muchas puertas.
¿Qué crees que tiene Adriá Collado para no dejar de trabajar?
Creo que el éxito es muy relativo. A veces una película que no ha triunfado en taquilla es tu mejor papel. Para mí el éxito es sentirme bien con mi trabajo y ver que he aportado mi granito de arena. El éxito a nivel comercial te permite hacer otros papeles, pero yo busco otro tipo de éxito. Cuando aparecen palabras como éxito o artista, tan grandilocuentes, se me ponen los pelos de punta. Yo trabajo poco a poco e intento hacerlo lo mejor posible. Eso es todo.
¿Qué proyectos tienes?
En septiembre estrenaré Kilómetro 31 , una película que rodé en Méjico hace ya un par de años. También tengo pendiente Proyecto 2 , con Lucía Jiménez, me parece que se verá en octubre. Y a lo mejor hago una en agosto, pero no lo tengo firmado.
¿Hasta dónde te gustaría llegar?
Tengo tantos amigos actores que no tienen trabajo, que yo sólo pido seguir trabajando. No aspiro a nada.