"HE ENCONTRADO A LOS ESPAÑOLES BASTANTE TÍMIDOS"
Alessandra Rampolla ha revolucionado Latinoamérica con su programa sobre sexo. Ahora llega a España a través de la LaSexta para abordar los viernes por la noche, desde un punto de vista entretenido y divulgativo, cuestiones sexuales sobre cómo hacerlo, cómo enriquecerlo, cómo superar problemas, cómo cuidarse y cuidar al otro para disfrutar plenamente.
Habla del sexo con naturalidad y cercanía. Considera que el mundo está todavía anticuado y le divierte que su apellido sea tan comentado. Quiere dejar claro que es italiano, que no hace referencia a su profesión y que los europeos son más cortados de lo que parecen. Pretende informar, divertir, desinhibir al público. Esta dulce puertorriqueña quiere conquistar al público español a toda costa. La sexualidad está servida.
¿Qué le ha parecido tener un programa en la televisión española?
La experiencia fue muy divertida. Yo entro en la televisión española sin tener mucho conocimiento de las particularidades de los españoles y estoy todavía en un proceso de aprendizaje muy grande. El público que tuvimos fue genial y los invitados me trataron súper bien. Tengo un entusiasmo gigantesco porque soy la primera puertorriqueña que tiene un programa propio en España, es un orgullo inmenso para mí.
En nuestro país no hay apenas programas sobre sexo, únicamente el programa de Lorena Berdún Dos rombos que tuvo mucho éxito. ¿Lo vio usted alguna vez?
En algún momento he visto pedacitos del programa en la madrugada ya que no lo ponían en horario central. Me encantó porque el discurso explicativo que ella daba ¡era tan parecido al mío a nivel de contenido! Ella tiene su personalidad y yo la mía, ella tiene un ritmo y yo otro pero me sentí muy identificada con Lorena.
¿Qué pretende aportar usted sobre sexo a la audiencia española?
Quiero aportar un poquito de naturalidad, que le pierdan el miedo que hoy todavía muchas personas tienen al tema de la sexualidad. No saben bien cómo manejarlo en una conversación porque se sienten incómodos con las palabras. Las consideran agresivas, feas, vulgares. Quiero enseñar con mi propio ejemplo que se pueden decir todo tipo de cosas con simpatía y elegancia. Lorena Berdún y la doctora Ochoa, en su tiempo, coinciden conmigo en la forma de educar.
En cada programa usted invitaba a un famoso con el que dialogaba sobre sexo. ¿Cómo ha sido la experiencia?
Me llevé muy bien con ellos. A algunos no los conocía de nada y a menudo me decían después de la entrevista: No me puedo creer que te haya contado todo esto . Yo no hago nada específico para sacar los secretos a los famosos pero si lo manejo todo con naturalidad las personas tienden a sentirse cómodas. Así se animan a compartir vivencias u opiniones.
¿Quien es el invitado que más le sorprendió?
Cristina Almeida. Es una señora muy especial. Me parece genial que una mujer de su generación, ya madura, aborde con tanta simpatía y alegría el tema de la sexualidad. También me sorprendió que Beatriz Rico y Carlos Bardem se animaran a hacer una entrevista juntos. Tratándose de un tema como el sexo no es fácil y si encima son conocidos en España...
¿Cual es la clave para disfrutar de un buen sexo?
Empieza con la información, continúa con la comodidad y se expresa a través de la comunicación verbal y no verbal.
¿Son parecidos los latinoamericanos a los españoles en tema de sexo?
Los seres humanos estamos todo en el mismo bote cuando se trata de sexo. Yo esperaba que en actitud el español fuera más lanzado pero eso tiene que ver con mi perspectiva que tengo de los europeos, tan liberales siempre. Allí todo el mundo hace top less en la playa y aquí en Puerto Rico jamás. He encontrado a los españoles bastante tímidos, muy parecidos a algunos países latinoamericanos. Al final las consultas siempre son las mismas. Todos queremos saber las mismas cosas.
¿Qué quería ser de pequeña? Supongo que convertirse en sexóloga no sería su sueño...
Quise ser Miss Universo porque en Puerto Rico eso es muy importante. También me gustaba ser azafata y tuve otra época en la que quería hacer publicidad. Nunca se me ocurrió el tema de la sexología porque no sabía que era una opción real, de eso me enteré cuando ya fui mayor.
¿Cómo se dio cuenta de que era realmente a lo que quería dedicarse?
Surgió por casualidad hace doce años en la playa. Yo había acabado mi licenciatura de literatura francesa y no sabía que hacer. El que ahora es mi cuñado, que por entonces era un novio más de mi hermana, en broma me dijo que como hablaba tanto de sexo con mis amigas, debería dedicarme a eso. Y así hasta el día de hoy.
¿Por qué le gusta aparecer en los medios de comunicación?
Al principio empecé con un consultorio. En una ocasión me invitaron a un programa de televisión local en Puerto Rico para un especial del día de los enamorados . Lo hice para ver si conseguía clientes. A la producción le gustó y me hicieron fija en el programa. Me gusta salir en la tele porque tengo una gran plataforma. Puedo llegar a miles y miles de personas para dar información y educación. En este momento prefiero aprovechar la oportunidad.
¿Se siente cómoda ante la cámara?
Yo no sabía que a mi me gustaba esto. Delante de la cámara a mi no hay quien me calle la boca. Es algo que me nace y disfruto con ello. Seguramente hay gente que sepa mucho más que yo pero gracias a Dios tengo la facilidad para comunicar que otras personas no tienen.
¿Qué expectativas tiene para un futuro cercano?
Ojalá que a los españoles les encante el programa y me pidan hacer más porque tengo muchas ganas de trabajar para el público español. En marzo saldrá mi libro en España, en Latinoamérica ya está a la venta. Se llama Sexo y ahora, ¿qué hago?
¿El tema del sexo sigue siendo un tema tabú o vamos avanzando?
Vamos avanzando a pasitos de tortuga. El camino todavía es largo.
¿Le queda tiempo libre para disfrutar de sus aficiones?
Viajo mucho y no tengo demasiado tiempo para mí porque grabo en diferentes países. Me encanta el cine y soy requetefamiliar . Tengo locura por el vino tinto y las reuniones entre amigas. La época discotequera ya se me pasó pero el ambiente tranquilo y una buena conversación acompañada de copitas me encanta.