Ángela Molina:"De mi madre ha sido de quien más he aprendido en esta vida"

Ángela Molina:"De mi madre ha sido de quien más he aprendido en esta vida"
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LA ACTRIZ REGRESA AL TEATRO CON "LA DAMA DEL MAR", UN TEXTO DE HENRIK IBSEN

La madurez le reserva tras cada esquina nuevos retos a los que enfrentarse y agradecida de poder seguir practicando el oficio que le da vida Ángela Molina retoma el pulso de la escena madrileña con La dama del mar un nuevo montaje de Robert Wilson que protagoniza junto a Manuel de Blas. El dramaturgo americano versiona esta vez a Ibsen sobre el texto de Susan Sontag en un atractivo montaje que habla de libertad. Los treinta años que lleva ya sobre las tablas no han podido con su espíritu luchador, agradecida por poder seguir practicando lo que considera un oficio, el de la interpretación, Ángela sigue encandilando al público con su mirada melancólica y su triste sonrisa.

-¿Que ofrece esta versión de La dama del mar de Ibsen al espectador?

-Entronca con el eterno femenino y su fascinación hacia lo demás dándole forma a través de esos característicos seres fascinantes que sólo Robert Wilson es capaz de crear, esta obra es un maravilloso cuento para mayores. En La dama del mar la palabra cobra una importancia vital anunciando las relaciones de amor del ser humano.

-¿Qué significado tiene el teatro para ti?

-Es mi vida, el teatro es la vida y lo más importante de él es la relación que se establece con el espectador. Entre el espectador y yo siempre hay una fuerte llama. Cuando hago teatro siento la necesidad de ser cauta porque siento que vuelvo a nacer al oficio del actor.

-¿Qué relación tienes tu con el mar?

-Para mi el agua es la creación y la vida, lo tengo siempre presente y cuando lo necesito voy hacia él, ojalá fuera todo tan fácil.

-¿Qué es para ti la libertad?

-La libertad es el don más importante que le ha sido dado al ser humano, no se puede definir, la libertad es la responsabilidad de poder elegir constantemente, hay que saber redescubrirla en cada instante. La vida no son palabras sino momentos que hay que ser capaz de disfrutar, hay que arriesgar, esa es la libertad.

-¿Seguís a Olivia desde casa?

-Sí, como su madre que soy puedo decir que está encantada con El síndrome de Ulises

-¿En qué momento profesional te encuentras?

-Me siento muy agradecida de poder seguir ejerciendo la profesión, eso es lo que cuenta para mi en este momento.

-¿Cual serías tu mejor consejo?

-No me gusta dar consejos, confío mucho en el criterio propio de cada uno y me limito a aconsejar sólo cuando se me pide consejo.

-¿Qué has descubierto de la profesión con el paso de los años?

-Con el tiempo vas conociendo más y más el oficio y eso hace que te muevas de manera mucho más consistente en el trabajo. En esta profesión hay que perseverar ante todo, saber aprender tanto de lo bueno como de lo malo, eso es lo importante.

-¿Es el teatro lo que más te atrae ahora?

-No podría elegir entre los diferentes medios, todos son ramas del mismo árbol. El cine es mi vida, lo amo, lo necesito. Pero el teatro me apasiona cada vez más y la música es casi lo que más amo en el mundo. La música es mi herencia, lo que me queda de mi padre.

-¿La fama ha sido alguna vez un problema para ti?

-Nunca he sabido lo que quiere decir la palabra fama, desde que nací y a lo largo de toda mi vida he sentido una relación muy fuerte con la gente, sólo es eso. Un interés mutuo y un desarrollo común. Cuando era más inocente sí significó un problema para mí la fama, ahora ya no.

-¿De quién has aprendido más?

-De mi madre.

-¿Qué personaje te ha hecho crecer más como persona?

-Todos, son las diferencias de los unos con los otros las que te hacen crecer como actriz y como persona.

-¿Qué has puesto de ti en La dama del mar ?

-A mi misma, la relación entre los personaje de esta obra es lo que me guía en el escenario, todos nos necesitamos a todos y nos compenetramos de igual manera.