LA PERIODISTA CATALANA DE 44 AÑOS DIRIGE CON ÉXITO EL CONOCIDO ESPACIO RADIOFÓNICO "HORA 25"
La prestigiosa periodista catalana Àngels Barceló compagina su trabajo como directora del programa radiofónico de la Cadena Ser Hora 25 , con pequeñas incursiones en el mundo de la televisión. Está viviendo una de sus mejores etapas porque trabaja en lo que le gusta, sin vivir obsesionada con las audiencias. Esta obsesión fue la que le llevó a tomar la decisión hace dos años de abandonar su exitoso trabajo como presentadora y editora de Informativos Telecinco. Aunque ella vive en Madrid y su marido e hija en Barcelona, asegura que no le cuesta nada compaginar su vida personal con la profesional. A pesar de que goza de una impresionante trayectoria profesional, le encantaría trabajar como cocinera.
Llevas un mes al frente de Hora 25 , ¿qué balance haces de este periodo?
Estoy muy contenta porque no pensé que me adaptaría tan rápido ni al horario, ni a la gente. Estoy muy cansada porque es un programa diario de cuatro horas de duración basado exclusivamente en información.
¿Ha sido un reto muy alto ponerte al frente de este espacio radiofónico?
Por supuesto que sí. Hora 25 es el decano de los informativos en la radio. Cuando era pequeña yo escuchaba Hora 25 y nunca imaginé que algún día sería yo quien lo presentaría. Es un reto maravilloso y, por eso, no dejo esta profesión. Me quedan aún muchas cosas por hacer.
Estás centrada en la radio con el programa Hora 25 y, de vez en cuando, participas en diversos espacios televisivos como la retransmisión del Mundial de Fútbol, la gala de Los Oscar o diversos documentales...
Sí, la verdad es que tengo mucha suerte. Ya me he ofrecido voluntaria para presentar la Eurocopa. Son pequeñas cositas que me permiten hacer tele, que me gusta mucho, sin la presión de las audiencias, que a mí ya no me apetecen.
¿Has vivido obsesionada por la audiencia?
Me obsesionó tanto que por eso dejé mi trabajo como editora y presentadora en Informativos Telecinco. No puedo hacer un trabajo que sólo se evalúe en función de la audiencia, y no por si es bueno o malo. He hecho muchas cosas en televisión y ya no me apetece vivir obsesionada con la audiencia. En radio no existe esa presión porque los datos salen cada tres meses. Desayunar cada mañana con la audiencia del día anterior es muy complicado. Cuatro y Canal + me permiten hacer de vez en cuando televisión sin vivir obsesionada con la audiencia y, por eso, lo acepto. Es un regalo.
Si tuvieras que elegir entre radio y televisión...
No podría, es como cuando te preguntan si quieres más a papá o a tu mamá. Los dos medios me gustan mucho. Para mí lo ideal es lo que estoy haciendo ahora, radio con pequeñas incursiones en televisión.
Cuando dejaste Telecinco, ¿te imaginaste que ibas a tener esta suerte?
Para nada. Abandoné Telecinco sin tener la oferta de la Cadena Ser. Dejé mi trabajo en la televisión porque ya no era feliz con lo que estaba haciendo y para mí ser feliz en el trabajo es muy importante. Empecé a dudar de mi capacidad de trabajo y de mi criterio por culpa de las audiencias. Además, llevaba veinticinco años seguidos haciendo información diaria y necesitaba tomar un poco de aire. Así que he estado dos años y medio oxigenándome un poco y ahora he vuelto.
Además, trabajabas en Madrid cuando tu marido e hija viven en Barcelona. Tu hija se tenía que conformar con verte por televisión...
Claro, claro...Pero bueno, al final la conciliación se consigue, con mucha ayuda, pero se consigue. Yo soy una experta en compaginar mi vida profesional y personal.
¿Qué haces en tu tiempo libre? ¿Cómo desconectas?
Estoy en casa, con mi gente. Pero en realidad, es que yo no quiero desconectar de la información. No tengo ninguna necesidad de desconectar. Me encanta seguir leyendo los periódicos los fines de semana, en vacaciones.
Eras una de las candidatas para presentar el debate político entre Mariano Rajoy y José Luis Rodríguez Zapatero. Al final no pudo ser...
Me hubiese gustado hacerlo, aunque periodísticamente no es un trabajo muy agradecido. Los dos partidos llevan todo muy preparado y cerrado en cuanto a temas, gestos, pero sí que es algo muy goloso desde el punto de vista histórico. Desde el punto de vista periodístico, seguro que me lo pasaré mejor haciendo la retransmisión en la radio, en vez de moderarlo.
De no haber sido periodista, ¿qué hubieses sido?
Siempre digo que me gustaría ser cocinera porque envidio mucho a la gente que hace un trabajo manual.
¿Crees que en tu profesión tener buena imagen ayuda? ¿Te cuidas mucho?
Me cuido muy poco. Lo que pasa que ahora ya tengo una edad y no puedo dejarme.
Y en tu época de televisión, ¿te cuidabas más?
La verdad es que nunca me he obsesionado con la imagen. Creo que siempre me han ofrecido los trabajos por ser una buena profesional.
¿Crees que has tenido algún inconveniente por ser mujer?
Al contrario. Muchas veces el ser mujer en un mundo de hombres me ha favorecido, porque si surgía algún tema informativo sabía que lo iba a presentar yo por ser la única mujer.
¿Cuál es el mejor consejo profesional que te han dado?
Me lo dieron hace muy poco cuando empecé a presentar Hora 25 , porque estaba muy obsesionada con el tema de sustituir a Carlos Llamas. Para mí era una responsabilidad brutal. Entonces, un compañero me dijo: Àngels, sé tú misma . Y es algo que he intentado hacer siempre, no intento imitar a nadie. Y creo que al final a la gente le gustas por ti misma, por tu franqueza. Por eso me ha ido tan bien.
Si tu hija te dijera: Quiero ser periodista ...
No, no. Mi hija tiene muy claro que no será periodista. No quiere ni oír hablar de esta profesión.