Angels Barceló, una mujer feliz tras su vuelta a Barcelona

Angels Barceló, una mujer feliz tras su vuelta a Barcelona

PRESENTA Y DIRIGE, DESDE LA CIUDAD CONDAL, EL PROGRAMA RADIOFÓNICO "A VIVIR QUE SON DOS DÍAS"

Lleva más de veinte años trabajando en el mundo del periodismo de los cuales ha dedicado trece a presentar informativos. Con esta carta de presentación somos conscientes de que Angels Barceló, además de ser una cara conocida debido a su trabajo, es una auténtica profesional del periodismo. Sus comienzos los vivió en Catalunya Radio y en TV3. En 1997, cuando pasó a presentar los informativos de Telecinco, la periodista se dejó ver a nivel nacional y vivió una etapa en la que tuvo que conciliar su vida profesional, en Madrid, con su faceta familiar que se sitúa en Barcelona. Ocho años después, abandonó la cadena de Fuencarral y pasó a presentar diversos programas informativos en Cuatro y a llevar las riendas del espacio radiofónico A vivir que son dos días . Aunque volvió a su tierra natal para trabajar, Angels Barceló sigue teniendo vínculos con la capital, de hecho nos la hemos encontrado en Madrid en un congreso sobre Televisión y políticas de igualdad. Esto es lo que nos ha contado.

Has hecho una intervención sobre la imagen de la mujer en los contenidos televisivos, ¿qué opinas sobre este tema?

Creo que no estamos en el mismo sitio que hace algunos años, de todas formas parece que damos tres pasos para adelante y dos para atrás. No sé si será por nosotras mismas o por la dirección de las empresas, pero al final ponemos el freno. Por ejemplo, las presentadoras de televisión habíamos conseguido tener un papel importante en los informativos de este país y de repente hemos dado marcha atrás. Las mujeres otra vez vuelven a ser comparsas de los hombres en los informativos y esto es dar un paso atrás. Antes había mujeres como Montse Domínguez, Olga Viza o yo misma presentando y ya no existimos. Y si hablo de contenidos, no quiero contar lo que supone Escenas de matrimonio de Telecinco; en un momento en el que estamos y encontrarse eso en la televisión...

Curiosamente tiene un gran éxito de audiencia.

Con éxito de audiencia entre el público joven y en Cataluña, que parece que estas cosas no van con nosotros... a lo mejor es que no nos entendemos ni nosotros mismos.

¿Crees que ahora hay mujeres en los informativos principalmente por su imagen?

Sí, hay mujeres en los informativos que están por su imagen. Yo siempre digo una cosa: a los hombres los escogen por su inteligencia, a las chicas por si son monas. Es así y siempre ha sido así, con algunas excepciones pero siempre ha sido así. Por ejemplo, no hay ninguna mujer de la edad de Matías Prats o Iñaki Gabilondo presentando un informativo. Ojo, que no estoy criticándolos, pero podría haber una mujer de cincuenta años, por ejemplo, que presente los informativos maravillosamente bien. Es muy injusto, esta es una profesión no sé si muy machista o muy masculina, pero es así.

Además de presentar, has dirigido programas. De hecho ahora presentas y diriges el programa A vivir que son dos días en la Cadena Ser.

Llevo 13 años presentando informativos y creo que estoy capacitada para hacer algo más. A mí en TV3 no se me ofreció la oportunidad de dirigir, se le dio a los hombres que presentaban conmigo pero no a las mujeres. También pienso que no todas las mujeres sirven para asumir puestos de responsabilidad. En mi caso, he ido evolucionando en mi profesión hacia trabajos donde me han dado la responsabilidad de coordinar, dirigir o editar.

¿Alguna vez has preferido ser hombre en tu profesión?

No. A mí me gusta mucho trabajar con mujeres, porque al final somos mucho más trabajadoras que ellos. Lo de la conciliación laboral me hace mucha gracia, he trabajado con Rosa Marqueta durante muchos años y el día de Reyes, sólo trabajábamos mujeres porque ese día los hombres querían estar en casa con sus niños para abrir los regalos. Es una cosa inaudita.

¿Cómo has compaginado tu faceta de madre con tu trabajo?

Creo que muchas veces tenemos parte de culpa en el sentido de no poder conciliar. Querer es poder, y más en esta profesión. Entiendo que la conciliación es complicada en ciertas profesiones pero en periodismo y, llegado a un nivel, hay que tener en cuenta que si tienes puestos de responsabilidad ya te pagan más. Con lo cual ya tienes más facilidad para tejer a tu alrededor una infraestructura que te permita trabajar. Si quieres apostar por tu trabajo, puedes compaginar. Yo he conciliado de una forma brutal, trabajando en Madrid y con mi familia en Barcelona. Y mi hija no está traumatizada porque haya trabajado fuera, es una chica completamente normal.

Pero está esa creencia femenina de que no se puede compaginar bien la vida laboral y familiar.

Este tema es una conversación habitual entre mujeres. Puedo entender que estas cuestiones me las pregunte un hombre porque no tiene ni idea, pero que una compañera de profesión me pregunte que cómo lo hago, pues concilio sacando horas de donde no hay, con un desgaste emocional importante, con lágrimas muchas veces... pero quiero apostar por mi profesión también. Cuando me ofrecieron trabajar en Madrid, le pedí consejo a mi marido, que también es periodista, y él me dijo que si hubiese sido él quien tuviese la oferta, esa conversación no la estaríamos manteniendo. En ese momento, decidí irme a trabajar a Madrid. Soy consciente de que esto es algo atípico, porque tengo un marido que también se dedica al periodismo y le gusta tanto como a mí. Tengo compañeras que han renunciado a la profesión y han preferido un turno fijo, por ejemplo, para cuidar a los niños. Es una opción en la vida. Tal vez yo sea una loca del periodismo y para ser feliz personalmente tengo también que ser feliz profesionalmente.

¿Crees que precisamente esa es la clave de tu éxito? Tal vez transmites lo que te gusta tu trabajo.

No lo sé. Yo me lo paso muy bien trabajando, me creo mucho lo que hago, nunca pienso que lo sé todo, no me importa preguntar, no tengo sensación de ridículo por no saber algo... En esta profesión pasa que las generaciones que van subiendo muchas veces piensan que ya los saben todo y actúan con cierta prepotencia. Eso es lo peor, hay que ser siempre muy humildes en la profesión periodística.

Al ser presentadora de televisión, supongo que habrás vivido la popularidad, que todo el mundo te reconozca por la calle.

La popularidad me parece horrible, es una parte de mi trabajo que nunca me ha gustado y que no he entendido. No he llevado bien este aspecto, lo que pasa es que al final te tomas la vida de manera que la popularidad te afecte lo menos posible.

¿Cómo te defines fuera del ámbito profesional?

Me defino como una persona normal y corriente. Muchas veces me ven las señoras en el supermercado y se sorprenden de que compre, en fin, hago las cosas normales de la vida cotidiana, como todo el mundo, lo que pasa es que he tenido una profesión que me ha otorgado visibilidad. Afortunadamente no le doy mucha importancia a la visibilidad que tengo por a mi trabajo y soy bastante feliz.