El argentino Daniel Freire nos cuenta como vive la Navidad en Madrid

El argentino Daniel Freire nos cuenta como vive la Navidad en Madrid

"2006 HA SIDO UN AÑO CLAVE EN MI VIDA, DEBO ESTAR AGRADECIDO", AFIRMA EL ACTOR

Se define como un tiro al aire pero Daniel Freire es mucho más que eso. El amor está por encima de todo en la vida de este argentino, tal vez sea ese el secreto de la estabilidad que proyecta la pareja que forma junto a Alberto Vázquez. Este ha sido un año de reconocimiento para el actor, a sus cuarenta y cinco años puede decir con orgullo que le gusta mirarse al espejo, es lo que quiere ser y trabaja día a día para conseguirlo. Cuando era pequeño les dejaba a los Reyes Magos agua, un poco de comida y pasto para los camellos, para Daniel La Navidad sigue conservando las mismas dosis de ilusión, en su casa no falta ni un detalle en estas fiestas y aunque no le gustan demasiado los regalos y huye del consumismo sabe sorprender a los que le rodean.

Daniel lleva siete años viviendo en España, Ana y los siete le permitió darse a conocer al gran público, después vino Motivos Personales otro gran éxito televisivo. Ahora, tras recorrer España interpretando Bent sobre las tablas, Daniel regresa con MIR , la nueva serie que prepara Telecinco, en ella interpretará a Javier, el maestro de Rodolfo Sancho en ese arte de la medicina que tantas series origina de un tiempo a esta parte.

-Vas a dar el primer paso de 2007 como el doctor Javier...

-Sí, en Médicos internos residentes soy Javier, un medico de más de cuarenta años que se casó con una mujer de la que no estaba enamorado sólo porque era el mejor partido. Es un tipo de buena familia, muy respetado en su profesión que desde hace siete meses que se separó lo único que le interesa es vivir como un adolescente. La medicina ha dejado de importarle y ya sólo piensa en cual será la próxima estudiante que se ligue. Tiene dos hijos, uno adolescente y otro de cuatro años, al pequeño su mujer lo utiliza para intentar volver y segundo está en edad de darle mucha guerra y así lo hace.

-¿Qué es lo que más te gusta de la Navidad?

-El regalo es un invento de la sociedad de consumo, para mi lo bonito de la Navidad es la reunión en familia, juntarse con los amigos y que lo malo desaparece, sólo se piensa en buenos deseos para el año próximo.

-¿Dónde prefieres pasar estas fiestas?

-Estos últimos años las he pasado en Madrid con mi pareja. Antes hubiera dicho que en Argentina porque allí tengo a mi familia pero ahora me da igual, aquí en Madrid he formado mi propia familia, tengo muchos amigos aquí. En cuanto al lugar las cosas cambian más, allí es pleno verano y lo celebramos en la piscina, cenando al aire libre. Aquí el invierno provoca que todo sea más cerrado, más hogareño. No sé qué prefiero

-¿A qué le das más importancia en la vida?

-Al amor, a construir un vínculo de pareja que pueda proyectar un futuro en común. Tal vez lo pongo en primer lugar porque lo tengo. Defender a mi pareja y nuestra concepción del mundo de las relaciones es a lo que más importancia le doy.

-¿Qué buscas en tu pareja?

-No busco más que lo que tengo, sin mi pareja estoy perdido, se me escapa el tiempo sin saber en qué lo he gastado. Me da estabilidad y cobijo, gracias a él me encanta llegar a mi casa cada día, es donde me siento protegido y querido. No sabría vivir sin mi pareja, yo genero mucha inestabilidad.

-¿Qué día prefieres: Nochebuena, Nochevieja o Reyes?

-Nochevieja. En Argentina es igual que aquí, te tienes que poner la ropa interior roja y demás. Yo soy argentino de tercera generación pero una de mis abuelas era de ascendencia italiana y allí en Italia en Nochevieja se tira por la ventana lo viejo, desde un zapato hasta un mueble, cualquier cosa. Algunos argentinos han mantenido esta costumbre italiana.

-¿Cómo recibes al nuevo año?

-No tengo ningún ritual propio pero hago todos los que me proponen. No soy supersticioso pero aunque sólo sea por si acaso acabo haciéndolos. Desde ponerme una cinta roja hasta abrir las ventanas para que salgan los malos espíritus, escribir tres deseos en un papel y quemarlo. Lo hago todo.

-¿Papá Noel o los Reyes Magos?

-Los Reyes Magos, son tres visiones diferentes y eso es mucho más rico. Hay muchos regalos que repartir esa noche y entre tres es más fácil conseguirlo.

-¿Cómo solías recibirles?

-Les dejaba agua, un poco de comida y pasto para los camellos. Y los zapatos, eso nunca faltaba.

-¿Recuerdas con especial cariño algún regalo de Reyes?

-De niño me regalaban muchas cosas porque en mi familia yo fui el único varón y primer nieto durante casi catorce años seguidos, esto generaba conflictos con mis hermanas y me desagradaba así que no le doy mucha importancia a los regalos, cualquier cosa me hace ilusión.

-¿Prefieres que improvisen a la hora de regalarte o no perdonas una fecha?

-En las fechas uno lo está esperando, prefiero las improvisaciones, me sorprenden más y el otro debe inventarse un por qué.

-¿Eres buen regalador?

-Dicen que sí pero no termino de creérmelo. Se me pasan las fechas, no me acuerdo de los cumpleaños y suelo regalar cosas que me gustan a mí o más bien que yo quiero que la persona tenga.

-¿Cuál es tu balance de este año 2006?

-Ha sido un año gran año, clave para mi vida. Tanto en lo personal como en lo laboral ha sido un año del que debo estar agradecido porque ha sido un año de reconocimiento para mí en cosas importantes y en aspectos muy sutiles.

-¿Qué esperas de 2007?

-Un mundo más equitativo, menos falto de tolerancia y carente de violencia pero parece que la tendencia que seguimos es todo lo contrario de lo que deseo. Podría pedir un deseo para mí pero está claro que ya tengo bastante.

-¿Te has propuesto alguna meta a conseguir para el nuevo año?

-Continuar con mi plan de vida, intentar ser una mejor persona cada día y descubrir cómo conseguirlo.

-¿Decoráis la casa de manera especial para estas fiestas?

-Sí, no falta ningún detalle. Me gusta mucho mover los muebles así que decoramos la casa entera y ponemos un gran árbol de Navidad.

-¿Eres de los que esperan todo el año la llegada del turrón?

-Sí, me encanta el dulce, en Argentina comemos cacahuetes garrapiñados y lo que allí se llama Mantecol, una especie de turrón hecho a base de cacahuete y cacao que está realmente delicioso. Engordo varios kilos en Navidad pero luego los voy bajando, no tengo tendencia a engordar.