ASÍ ES CARMEN RUIZ, LA ENTRAÑABLE "CHUSA" DE "YO SOY BEA"

ASÍ ES CARMEN RUIZ, LA ENTRAÑABLE "CHUSA" DE "YO SOY BEA"

ANTES DE SER LA RECEPCIONISTA DE LA SERIE, TRABAJABA COMO GESTOR DE VENTAS

Dulce, sencilla, pero con carácter. Así es Carmen Ruiz, una de las actrices que forma parte del grupo de la feas de la serie de televisión Yo soy Bea . Una mujer entrañable que se ha ganado el corazón de todos los telespectadores, en parte gracias a esa bonita de amor que hay entre Chusa, su personaje, y Jota (Israel Rodríguez).

Pero su historia de amor con el mundo de la interpretación es aún más fascinante. Carmen era gestor de ventas en una importante empresa. Tenía un trabajo fijo y una antigüedad de siete años. Sin embargo, su sueño -el arte dramático- no se le iba de la cabeza. Así que ni corta ni perezosa, lo abandonó todo, se lió el petate al hombro y se fue en busca de su verdadera vocación.

Y la verdad es que la jugada no le salió mal. A sus treinta y dos años, ha entrado por la puerta grande en la pequeña pantalla dando vida a dos bonitos personajes: Chusa, la recepcionista de Yo soy Bea , y Julia, la hija separada y alcohólica de Mujeres .

¿Cómo es Chusa?

Es una chica muy sencilla y entusiasta. Idealiza mucho el amor, para ella es como un unicornio, que no existe. Es muy entrañable. Chusa es madre soltera, y ante todo ella pone por delante a su hijo, eso es lo que a ella le hace moverse, el leitmotiv de esta mujer es que tiene un hijo que es estupendo, y casi siempre antepone eso al amor.

¿Hay alguna similitud entre Carmen y Chusa?

Diferencias muchas (risas), pero parecidos también hay, porque yo siempre le hago un regalo al personaje con algo mío. Yo soy una persona muy entusiasta, ella es muy amiga de sus amigos, yo también; es muy echada para adelante, yo también me considero así. Tiene fuerza pese a muchas cosas, y yo normalmente siempre tengo fuerza para continuar, sobre todo con las cosas que me gustan, que cuestan trabajo y por las que hay que luchar. Me encanta.

¿Cómo definirías la relación entre Chusa y Jota?

Ahora mismo está un poco en crisis. Ella está muy mal, se seinte traicionada. Durante muchos años ha estado guardando en secreto quién es el padre de su hijo. Al final Jota se ha enterado, y ella no entiende por qué Jota ha tenido que decirle a Gutiérrez, el padre de Beckham, nada. Chusa adora a Jota, le quiere muchísimo, pero...

¿De quién fue la idea de llamar a tu hijo Beckham?

(Ríe) Fue del guión, como Chusa es del Real Madrid, decidieron que se llamara así para que se viera que lo de ésta era auténtica pasión por el Real Madrid. Es muy gracioso, la verdad...

¿Cómo es Israel Rodríguez (Jota en la serie)?

Es un gran compañero, un profesional, besa con mucho cariño y mucho respeto. La verdad es que tenemos mucha suerte con todo el equipo que nos ha tocado, porque gran parte del éxito de esta serie se debe a que hay buen rollo entre los compañeros y nos lo pasamos tan bien, ponemos tanto cariño en todo, que eso la gente lo tiene que ver en su casa.

¿Qué supone para ti el hecho de formar parte de una de las series de más éxito?

Estoy muy contenta. Es una satisfacción, y aunque es un ritmo frenético de trabajo el que llevamos, siempre intento hacerlo lo mejor que puedo, con mucho cariño. Cuando la gente me dice cosas por la calle lo agradezco mucho, porque gracias a esas personas tengo trabajo.

¿Qué es lo más curioso que te han dicho por la calle?

Me llaman Chusa, a veces Julia, por el personaje de Mujeres , depende. Pero sobre todo me dicen que perdone a Jota (rie), me hace mucha gracia, porque hablan como si de mí dependiera perdonar o no al personaje.

¿De dónde nace tu vocación por la interpretación?

De siempre, desde que era pequeña siempre me ha llamado la atención, lo que pasa que por circunstancias de la vida, o porque pensaba que no podía ser, estudié otras cosas. Al final llegó un momento en el que dije que tenía que ser ya. Y con veinticuatro años me empecé a formar.

¿Cuántos años tienes?

Treinta y dos.

¿Qué has estudiado antes de dedicarte a la interpretación?

Informática y Administrativo. Estuve siete años trabajando en Telefónica, donde era gestor de compras. Trabajé unos meses en Brasil. Un trabajo -como dicen los padres- fijo para toda la vida. Pero lo dejé, me costó decidir, claro, porque suponía dejar esa estabilidad para luchar por mi sueño. Tenía que arriesgar. A lo mejor luego no consigo nada, pero el que no se arriesga no gana. Tomé la decisión.

Una decisión muy valiente, dejar un trabajo fijo por una profesión tan inestable...

Sí, pero merece la pena por otras cosas. Yo ahora me siento muy realizada, estoy muy feliz de estar trabajando aquí.

¿Qué es lo más bonito de ser actriz?

Que puedo llegar a la gente y realmente formar parte de sus vidas, comunicar, expresarme. Sobre todo en teatro, cuando estoy con mi compañía A la cara teatro , siempre tenemos algo de que hablar, algo que decir a la gente. Poderlo expresar así en el escenario, en la tele o en el cine, es maravilloso.

¿Compaginas la serie con el teatro?

Sí, en diciembre vuelvo con mi compañía a Tarambana , una sala de Carabanchel, con Misógino , nuestra segunda obra. Además, acabo de estrenar otra obra en Alcalá de Henares con otra compañía. Y a la vez estoy preparando otra con Fernando Piernas y con un grupo de actores, que es una obra de creación colectiva. Para mí el teatro es lo que da tierra al actor.

Si te queda algo de tiempo libre, ¿en qué lo gastas?

Me gusta quedar con mis amigos, con mi familia, ir al cine. A veces me gusta estar sola leyendo o haciendo cosas que en otros momentos no puedo hacer. Yo con las cosas pequeñas y sencillas disfruto mucho.

¿Cómo te gustaría verte dentro de diez años?

Trabajando como actriz. Mi máxima sería trabajar siempre.

¿Cómo es para ti el hombre perfecto?

Es muy difícil... (se queda pensativa) Que sea un hombre sencillo, humilde, cariñoso, inteligente, que me quiera...