MADRID (EUROPA PRESS)
Blanca Martínez de Irujo se ha estrenado este año en el camino de El Rocío, donde fue bautizada en el río Quema. La joven y su novio, Francisco Rivera, decidieron hacer el camino de vuelta con la Hermandad de Triana antes de que el diestro continúe con sus compromisos taurinos.
Fran hizo parte del camino a caballo, vestido con el traje de corto de rociero, mientras que Blanca iba a pie, con una falta estampada en tonos naranjas y rosas y la vara de la hermandad. Una vez bautizada, la prima de Eugenia Martínez de Irujo cruzó el Quema a pie, remangándose la falda y muy sonriente por la bonita experiencia que acababa de vivir.
Belén Ordóñez, tía de Fran, también estuvo en el camino de vuelta con la misma hermandad que el diestro. Durante el trayecto, Belén y Blanca estuvieron un rato juntas compartiendo confidencias y dejaron claro que entre las dos existe una estupenda relación. La hermana de la fallecida Carmina Ordóñez comentó que este año El Rocío ha sido "más raro" por la muerte de Rocío Jurado. Al comentarle que es cierto que han faltado dos grandes rocieras, su hermana y la chipionera, Belén se enfadó y dijo: "¿Eso me vais a preguntar? Esto no es momento de preguntar estas cosas. Estoy encantada y disfrutando de El Rocío".
Minutos después, las cámaras volvieron a ser testigo del cariño que existe entre Francisco Rivera y Blanca Martínez de Irujo. El torero dedicó a su novia tiernas miradas y estuvo en todo momento muy pendiente de ella, preguntándole cómo iba todo. Durante una pequeña entrevista, Rivera señaló lo importante que era para él haber vuelto a la romería y que le acompañara su novia y dijo que El Rocío siempre le trae muy buenos recuerdos. Finalmente, el joven confesó que echa mucho de menos a su madre.