MADRID, 3 Ago. (EUROPA PRESS) -
Blanca Romero pasó un típico día de playa en las costas de Ibiza junto a su hija y un numeroso grupo de amigos. La modelo, en todo momento, estuvo pendiente de su hija, supervisando sus juegos, cambiándole el bañador....
Se pudo ver a Blanca, a su hija y sus amigos cómo se trasladaban al chiringuito, localizado a los alrededores de la playa, para tomarse algún refresco y así rebajar las altas temperaturas.
Poco antes de marcharse, uno de los amigos de la modelo se percató de la presencia de los medios de comunicación, procediendo a aplaudir, como signo de enfado.