MADRID (EUROPA PRESS, por Esther Sanz)
'The Circus Starring Britney Spears' es el nombre de la próxima gira de la artista, pero bien podría haberse llamado 'No sin mis hijos'. La de nuevo 'princesa del pop' amenazó a los promotores de su tour de reaparición con cancelar todo el espectáculo si no podía viajar con Sean Preston y Jayden James, de 3 y 2 años, respectivamente, un deseo maternal que le fue concedido sin rechistar. Esta exigencia no sólo confirma que Britney ha cambiado, sino que también es la mejor manera de ganarse la confianza de su ex marido, Kevin Federline, quien tiene la custodia de los pequeños desde hace casi un año y medio. De hecho, la cantante pagará el alojamiento a su ex siempre que él quiera visitar a sus hijos a lo largo y ancho de Estados Unidos, una oferta que ha llevado la armonía al seno familiar sin mediación de abogados. En plena forma profesional y personal, los 'shows' de Britney prometen ser uno de los acontecimientos musicales del año. Sin embargo, entre el público no se encontrarán su antiguo mánager, Sam Lufti, y uno de sus novios del pasado, Adnan Ghalib, contra los que un juez ha dictado una orden de alejamiento de la joven.
Otra cantante, Jennifer Hudson, ha acaparado las portadas esta semana por cantar el himno americano en 'playback' durante la Super Bowl. El evento suponía la vuelta a los escenarios de la protagonista de 'Dream Girls' después de que en octubre su cuñado asesinara a tiros a su madre, su hermano y su sobrino, una tragedia familiar que todavía la tiene sumida en un profundo 'shock' emocional. Por este motivo, los organizadores decidieron que Hudson no entonara el tema en directo para quitarle presión. La solución pareció ser acertada, ya que varios testigos declararon que la artista se mostró muy insegura durante toda la noche y no paró de preguntar qué tal lo había hecho tras la actuación. No obstante, Jennifer Hudson logró emocionar a sus compatriotas, quienes compararon su interpretación con la que Whitney Houston protagonizó en 1991, considerada hasta ahora la mejor en una Super Bowl. Entre los admiradores que se rindieron ante el buen hacer de la joven se encontraba su colega Jamie Foxx. "Has traído las lágrimas a mis ojos", le confesó en un SMS.
Durante los últimos días también ha sido noticia una tocaya de Jennifer Hudson, en esta ocasión por razones sentimentales. La actriz Jennifer Aniston podría haber roto con el rockero John Mayer, quien, según la revista 'In Touch', fue visto besándose con otra mujer durante una cena romántica en Santa Mónica. La popular Rachel de 'Friends' no ha querido hablar de la noticia, dejando en suspenso si se trata de un romance real o es tan sólo una nueva especulación de la prensa, que cada cierto tiempo ataca con nuevos rumores de crisis en la pareja. Existe también una tercera posibilidad: que ni siquiera Aniston conozca las nuevas aventuras de su novio. Sea como fuere, el mismo Mayer ha reconocido que le encantan las mujeres y ya fue infiel a la intérprete este verano, cuando se publicaron unas imágenes del músico en actitud cariñosa con una chica en una piscina. La pareja rompió entonces durante un tiempo pero Aniston le dio una nueva oportunidad, asegurando que no podían estar lejos el uno del otro. El tiempo demostrará si su amor es tan fuerte por parte de los dos como Jennifer Aniston ha proclamado a los cuatro vientos en varias ocasiones.
Volviendo a la música, Amy Winehouse no puede pasar una temporada tranquila por mucho que se lo proponga. La diva del soul lleva varias semanas en el Caribe recuperándose de sus problemas de salud. Muchas revistas han publicado fotografías de Amy tomando el sol y chapoteando en el mar, alejada de sus adicciones y de los problemas con su marido. Lo que parecía ser una terapia excelente para la artista se ha convertido en el cebo perfecto para los ladrones, quienes, sabedores de que nadie habitaba allí actualmente, han aprovechado para allanar su apartamento de Londres. Según el diario británico 'The Sun', dos cacos se llevaron de la casa de Amy Winehouse objetos por valor de unos 19.000 euros, entre ellos una televisión de pantalla plana, cinco guitarras y equipos digitales de grabación. La estrella no ha podido ocultar su decepción por el robo, pero se ha preocupado más por lo sentimental que por lo material. Así, Amy ha mostrado su alivio por que entre las guitarras sustraidas no se encontrara su favorita, la cual se llevó consigo al inicio de su etapa caribeña.
En el famoseo nacional, Junior añade más polémica a su ya tensa situación familiar. Tras conocerse que sus hijos mayores, Carmen y Antonio, le han demandado por la herencia de Rocío Dúrcal, el cantante ha concedido una entrevista en exclusiva a la revista '¡Hola!' en la que se pregunta qué les ha hecho y cuándo han dejado de quererle. Junior explica que su familia está rota y que los problemas serán difíciles de solucionar, ya que no puede concebir que sus propios hijos intenten llevarle a los tribunales. Así, señala que nunca imaginó que sus hijos fueran tan avariciosos, ya que algún día los bienes que reclaman serán para ellos. Asimismo, comenta que no entiende por qué sus hijos quieren subastar la casa en la que vive actualmente, pues no tiene otro sitio donde vivir. "Quieren que me vaya debajo de un puente", asegura Junior, quien ha desvelado que durante las navidades sólo recibió llamadas de su hija pequeña, Shaila. Además, Junior se ha reafirmado en que está abierto a enamorarse de nuevo, unas declaraciones que también enojaron sobremanera a sus hijos, pero ha asegurado que si vuelve a casarse será por amor y no por venganza hacia los suyos. Como él mismo dice: "Maldito parné, que ha hecho que una familia unida se enfrente en los juzgados".