"NO SOY MILLONARIA, TENGO PARA PAGAR Y COMER Y MUCHOS POLLITOS ALREDEDOR A LOS QUE ALIMENTAR" COMENTA CÁNDIDA
Llevaba toda su vida pegada a la fregona y ahora no se despega de las cámaras. Cándida Villar nunca imaginó que se convertiría en crítica de cine de la mano de Guillermo Fesser en el programa radiofónico Gomaespuma y, mucho menos, que llegaría a ser la actriz protagonista de la película que hablaba sobre su propia vida. Sin saber leer ni escribir, acaba de presentar su libro Las cloquetas de Cándida y otras recetas de siempre , en el que la comida casera de esta simpática cocinera abrirá el apetito a más de uno.
A sus 76 años asegura no estar cansada de trabajar aunque le pesen las piernas. Ha sobrevivido a la muerte de dos de sus ocho hijos y aún le quedan fuerzas para seguir adelante. Ahora tendrá también un espacio dentro del nuevo programa matinal de los sábados en Televisión Española junto a Inés Ballester en el que se recorrerá los fogones de los restaurantes españoles dando sus opiniones con la naturalidad y espontaneidad que sólo ella tiene.
¿Quién le ha animado a escribir el libro de recetas?
Un compañero mío de Onda Cero que se llama Mario. Yo le decía las recetas y él las iba escribiendo y hace como unos veinte días me dijo que iba a salir el libro a la venta y no me lo creía. Cuando estuvimos presentando el otro libro y les conté todas las recetas que sabía, me preguntaron que por qué no hacía un libro de recetas, y yo les dije que bastante tenía ya en la cabeza como para ponerme a escribir un libro de recetas. Pero mucho jaleo, ¿eh? Entre la película y todo, ¡madre mía que jaleo más grande! Y ahora también tenemos una firma de libros.
¿Son muy famosas sus cloquetas ?
El otro día llevé a Antena una bandeja de cloquetas y fue un visto y no visto, parecía leones comiéndoselo. Y bueno, en Nueva York, cuando estuve con Guillermo, hasta él me ayudaba a hacerlas. Les encanta a todo el mundo. Y también les gusta la tortilla de patatas, que si le echas un poquito de pimiento verde, sabe divino, le da un sabor buenísimo.
¿Todas las recetas que aparecen en su libro son recetas caseras suyas?
Sí, sí, todas, muchas de Jáen...
¿Le gusta cocinar?
A mí muchísimo, me encanta.
¿Estas recetas las ha ido aprendiendo a lo largo de su vida?
Sí, yo siempre las hacía. El pollo relleno, las judías, macarrones, tortillas de patatas, filetes rusos, alitas de pollo... Todo recetas caseras.
¿Cuál es su comida favorita?
Mi plato favorito son las alitas de pollo.
Y ahora que se ha acabado el programa radiofónico Gomaespuma , se ha pasado a la televisión...
Sí, sí, ahí estoy, con Pepa en la 1 por las mañanas, haciendo también de crítica de cine como en Gomaespuma , el miércoles me llevan al cine y los viernes cuento lo que he visto. Me han hecho un contrato por cinco años. Y ahora también voy a hacer un espacio sobre gastronomía en el nuevo programa de Inés Ballester que se llama El día por delante y que echarán los sábados por la mañana. Tengo que ir por restaurantes de toda España visitando las cocinas...
Ahora tendrá que cuidar su imagen, ¿verdad?
Bueno, ahora quieren que vaya cada día con un trapo. Pero es que una no es millonaria, tengo para pagar y para comer, que tengo muchos alrededor, muchos pollitos que alimentar. Y hoy me han pintado los ojos, no estoy acostumbrada y me lloran.
¿Le gusta a usted lo de ser crítica de cine?
A mí me encanta. Bueno, fíjate, que la primera película a la que fui fue con Guillermo, La dama y el vagabundo , y me dijo que si me gustaba al cine que me llevaba a ver las películas y que luego iba al programa a contarlas, y dije pues estupendo, empecé así y aquí estoy.
¿Cuál es la película que más le ha gustado de las que ha ido a ver?
El otro día estuve viendo la de Las chicas de la lencería y la protagonista tiene 84 años, estuve merendando con ella. Y la mujer trabaja divinamente, de maravilla. Y me dijo que las dos habíamos trabajado muy bien. Porque creo que la mujer era italiana o una cosa así y no se le entendía nada, pero un negro que venía con ella se lo repetía todo en español. También estuve viendo la película de 8 citas , muy bonita. Me gustan las películas españolas, las de inglés no porque cuando llegas al final no te has enterado de nada. Y el sexo tampoco me gusta. A mí me gustan las de tiros, las de acción, y las novelas. Pero ahora no tengo tiempo ni de rascarme. Me he levantado a las 6 de la mañana para lavarme la cabeza y al final mira como me han puesto, que parezco una escarola.
Lleva usted toda su vida trabajando, ¿no está ya cansada?
Pues no hija, no me canso, me cansan las piernas que las tengo como botas. Bueno, pero acabo de ver a una por ahí en la calle que las tenía más gordas que yo, ¿eh? Y me quejo yo de mis piernas...
¿Se fue usted para Madrid muy joven?
Me vine para Madrid con 25 años. De mis ocho hijos, uno valenciano, dos andaluces y cinco madrileños, dos se han muerto ya. Y de aquí no hay quien me eche, ya me lo decía mi madre de Madrid al cielo , y estoy en el cielo. Es que en mi pueblo solo hay vida con la aceituna, una vez que se acaba, ya me dirás. Pasa lo mismo que en la Mancha, cuando se acaba la uva... Y mira, aquí en Madrid he estado 14 años con Gomaespuma entre las oficinas de M80 y Onda Cero. Cuando se acabó Gomaespuma me dijeron bueno, ¿y ahora qué hacemos? . Guillermo quería dejarme bien colocada, tengo 76 años y no sé el tiempo que me queda porque en este mundo venimos de paso, pero por lo menos el tiempo que me que de vida que esté bien porque con la pensión que me dan no puedo vivir. Y con un poquito de allí y otro poquito de aquí, algo es algo.
Su relación con Guillermo es casi de madre e hijo, ¿no?
Hombre, lo conozco de toda la vida. Ya ves, cuando lo conocí tendría 8 años, muy vergonzoso, se escondía cuando me veía. En el año 1991 estuve en Nueva York, que yo no había visto nada, ni el mar, ni un avión... Y como Guillermo se acababa de casar y la familia de su mujer estaba allí, me preguntó que si quería ir con ellos. A mí al principio me daba mucho miedo pero mis hijos me animaron y me fui. Y fue allí donde se hizo el libro Cándida: cuando Dios aprieta, ahoga pero bien . Y lo pasé de maravilla, 16 días estuvimos, iba para 8, pero como nació el niño mayor de Guillermo, nos quedamos más días.
¿Y cómo le propuso lo de hacer la película?
Pues me dijo Guillermo Cándida, ¿sabes que vamos a hacer la película de tu libro?Estamos buscando a la actriz . Llamaron a una señora que era de estas del teatro pero ella no sabía. Y luego llamaron a Lina Morgan pero tampoco sabía. Y fue cuando me dijeron que tendría que hacer yo la película porque al fin y al cabo era sobre mi vida. Y les dije que como iba a hacer yo la película si yo me había tirado toda mi vida fregando, que no sabía hacer otra cosa, ni ponerme delante de una cámara ni nada. Y me dijeron de hacer la prueba y salió muy bien. Así que me insistían en que la hiciera yo y yo que no quería hacerla. Y Guillermo venía nada más que a calentarme la cabeza para que la hiciera y mi hijo, el que se murió en el 2005, me dijo mama, haz la película que tu tienes valor para hacerla . Total, que empezamos a hacerla, cuatro meses que nos tiramos.
¿Cómo se preparó usted el papel?
Pues ya ves, estudiando, yo que no sé ni leer ni escribir. Ellos me lo iban diciendo y todo se me quedaba en la cabeza. Y me decía Guillermo no te preocupes, si se te olvida alguna cosa, yo te lo voy diciendo . Estábamos cuatro horas por la mañana y otras cuatro por la tarde venga a repetir y a repetir... ¡Nos repetíamos más que las judías! Repitiendo, repitiendo nos tiramos dos meses y luego cuatro rodando la película. Y no me equivocaba en nada, ¿eh? Y me decían que qué valor tenía con mi edad. Y hace ya dos años que la hice. Pero me costó mucho, catorce horas diarias. Yo pensaba que era muy fácil la vida de actriz, que la pones ahí y piensas lo bien que está. Quita, pon, se sienten ruidos, la gente que pasa... Eso de ser actriz es muy esclavo. Y ahora no me dejan ni de pie ni sentada.
¿La reconocen por la calle?
¡Todo el mundo!Y ahora en la televisión igual. Me preguntan ¿pero tu no estabas en la radio, qué haces ahora en la televisión? Les digo que me he venido volando, me llevan y traen en coche y estoy allí en un momento.
Ya de la vida de asistenta nada de nada...
Hombre, con los años que tengo ya no me quieren ni para sacar el perro a la calle...
¿Le ha gustado la experiencia de ser actriz?
No, no me gusta, pero a ver, ya que me ha metido en este jaleo Guillermo... Y le digo yo que ahora cómo voy a salir de todo este jaleo y él me dice ¡Y no presumes tú! Pero yo no presumo, no tengo más remedio, porque es mi vida y para los cuatro días que me quedan, lo que disfrute en este mundo... Porque una vez que te vayas de aquí... Como dice el refrán Muerto al hoyo, viva el bollo .
¿ Le gusta ser famosa?
A mí no me gusta ser famosa mujer, yo siempre he sido la misma. Por la calle me dicen ¡Mira, la famosa! ¡La actriz! . Pero yo de actriz no tengo nada, toda mi vida me la he pegado al lado de una fregona. Hombre, sé que la vida me ha cambiado mucho, de estar con el cubo a estar ahora delante de una cámara, ¡anda que no hay diferencia! Pero yo presumida no soy ni famosa tampoco. Soy la Cándida.
¿Ya no piensa volver todo el equipo de Gomaespuma ?
No, se van ahora a China a hacer un reportaje y me han dicho que si me quería ir con ellos pero les he dicho que no, que no podía perder el trabajo ahora. Tengo que aprovechar lo que tengo...